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sábado, 27 de septiembre de 2014

La moda puede ser una herramienta de reclutamiento.


He visto por todas partes de la ciudad donde vivo, a hombres jóvenes que, con más frecuencia, usan un nuevo corte de cabello y de la barba que asocio a las imágenes que he visto en todas partes de “combatientes yihaidíes musulmanes”: cabeza rapada o semi rapada y barba crecida, con bigote¿La moda es una herramienta de reclutamiento del yihaidíes musulmanes?

 

 

No soy un hombre joven, así que hablar de moda me cuesta. Me siento como un pez fuera del agua. Pero no me malentiendan, no trato de expresar mis opiniones de una moda determinada, sino de expresar mis sentimientos nacidos de la impresión que me causa una sí determinada.

 

Comprendo, estoy al tanto porque lo fui, que los jóvenes son llamados a no detenerse a pensar con detenimiento si una moda les viene bien o mal; si se verán apuestos o ridículos: la usan, porque estar a la moda es un sentimiento propio de la juventud. Decir juventud es también estar al tanto de lo que usas porque es la época en que te importa mucho lo que los demás jóvenes piensan de ti. Una joven, aunque le quedará como trapo en un perchero, se pondrá un vestido porque está de moda o porque un ídolo musical del momento lo estrenó en un concierto. Es el razonamiento de grupo. Hay que pertenecer a un grupo, a ese que tenemos cerca.

 

El mundo actual se caracteriza por la inmediatez de los acontecimientos y por el significado del poder de la información. Es un mundo muy comunicado. Todo el mundo está conectado todo el tiempo. Todos lo saben. Todos. De modo que no debe sorprendernos que usemos esta formidable herramienta para mostrar lo que queremos y que usemos tal para afianzar nuestros propósitos. Entonces hay que pensar que mentes enfermizas pueden usar esta herramienta para enquistar lo que se proponen de manera muy rápida y muy abarcadora.

 

Si algunos grupos extremistas están dispuestos a aumentar sus filas, definitivamente lo harán nutriéndose de los jóvenes. Primero, porque no las piensan, es decir, son vulnerables a ser manipulados; y Segundo, porque resisten grandes sobrecargas físicas.

Me pregunto si esas imágenes de hombres jóvenes paseando por las calles del downtown de Coral Gables a la hora del almuerzo, exhibiendo esas barbas pobladas y esos cráneos rapados, al mejor estilo yihaidí, no les están haciendo el juego a sus reclutadores.

 

Me pregunto si es casual que el arma larga que más se vende en las tiendas son los fusiles de asalto AK 47 o sus copias.

 

Me pregunto si esto es casualidad.

 

Me pregunto si todo esto tiene que ver con que 139 nuevos combatientes de USA, España y Europa se unieron esta semana al llamado Ejercito Islámico o Califato de Siria e Irak.

 

Me pregunto si es casual que esta moda se esté imponiendo artificialmente entre los jóvenes, como una forma de acercamiento y adoctrinamiento de ese mundo de crueldad muy ajeno al de nuestros jóvenes.

 
 

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