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domingo, 30 de septiembre de 2012

Otra vez con el Robin Hood americano.


Otra vez con el Robin Hood americano.

Hay una enorme masa de americanos que están desempleados y han pedido empleos. ¿Cómo pueden sobrevivir? Del dinero que les proporciona el fondo público.

Hay otra parte de americanos que han concluido sus estudios y no consiguen trabajo. ¿Cómo sobreviven y pagan sus deudas? Papá y Mamá les ayudan y hasta podrán calificar para recibir bonos para alimentos.

Hay también otra parte de americanos que su vida sexual ha sido un poco digamos…inestable ( para no herir susceptibilidades) y creado descendencia “en escalera” de escasos 11 meses entre peldaño y peldaño; ¿cómo sobreviven?Papá “estado” se encarga de vestir, alimentar, educar, calzar, proporcionarles cuidados médicos y otros cuidados relacionas con su propio bienestar y hasta para que la madre se transporte en un carro del año ( con letra y fullcover incluidos), a pesar de que esos gastos debe enfrentarlos, naturalmente, quien los engendró.

No estoy muy seguro, pero a simple vista es desproporcionada la ayuda con la contribución social. Algunos dirán enseguida: los estados deben proporcionar ayuda a los desamparados. Y me contesto a mí mismo: ¿por qué estas aspirantes a “desamparados” no se preguntan primero si deben abrir las piernas antes de pensar si pueden costear el resultado?

El Partido Republicano defiende la idea de que siendo Estados Unidos un país capitalista es el capital lo que mueve al país. Yo estoy de acuerdo con esa teoría, que es más práctica que teoría. Por supuesto que el capital es poseído en activos y pasivos, que a su vez sirven para mover_excluyendo el capital financiero_ medios para su reproducción; es decir, superestructura económica: industrialización, mecanización, automatización, mano de obra, materia prima, etc, etc. No pretendo ofrecer una clase de Economía, pero quien me lee conseguirá comprender que ningún capitalista aislado puede lograr reunir todos estos medios necesarios por sí mismos, sino que requiere la participación de otros capitales.

Es simple, ¿no?

Cualquier estado moderno funciona sobre la base de los impuestos. La tasa de impuestos debe ser proporcional a las ganancias, no un dogma o elevarse o bajarse por voluntad política, si no económica. Debe ser así para que quien produce mercancía tenga un margen para hacerlo e incrementarlo, o sea, cubrir los gastos de fabricación, dejar un margen para reproducción e incrementos, ganancias y cubrir los impuestos.

Si la tasa de impuestos es realista y se corresponde con esas ganancias, no impedirá que el capitalista reproduzca una y otra vez los ciclos de reproducción del capital invertido, renovado e incrementado. Pero si los impuestos se elevan por encima de lo equiparable por razones políticas y no macroeconómicas, entonces los capitalistas, necesariamente, tendrían que recortar el capital reproductivo.

Es un razonamiento simple y el ex presidente Abraham Lincohn expresaba lo siguiente al respecto. Cito:

‘No se puede ayudar al pobre destruyendo al rico.

No se puede fortalecer al débil debilitando al fuerte.

No se puede traer prosperiddad desalentando el ahorro.

No se puede elevar al asalariado destruyendo al patrono.

No se puede avanzar la hermandad entre los hombres incitando el odio de clases.

No se puede construir el carácter y la valentía quitándoles la iniciativa e independencia a los hombres.

No se puede ayudar a los hombre permanentemente haciendo por ellos lo que podrían y deberían hacer por sí mismos.”

Nunca antes que en el momento actual estas palabras resuenan una y otra vez en mi cabeza con tanta actualidad y certeza. Es el ideario político económico del Capitalismo aunque el ex presidente Lincohn no lo fuera al menos de hecho; lo que demuestra que los capitalistas no son enemigos de clase como los “pintan” los comunistas disfrazados con otro ropaje, son patrocinadores del porvenir, del desarrollo, creadores de riquezas que se comparten en la misma medida que cada cual contribuye.

A mí me parece razonable.

Jorge B. Arce

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