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lunes, 2 de abril de 2012

Intercambio de opiniones en La Pupila Insomne.


Debate de comentarios en la Pupila Insomne sobre la objetividad de los medios de prensa.



Obsérvese en este intercambio el intento constante de descalificar mis ideas por lo que soy y no por lo que digo. Es el desempeño de los que carecen de argumentos. Pueden observar hasta cómo citan hechos ocurridos en Estados Unidos durante la Guerra Fría para tratar de ridiculizarme.

Por estas razones es que insisto en cuestionar algunos de los temas que aborda ese espacio y presentar mis argumentos _que puede que no sean absolutamente ciertos, pero son los míos_.

Les invito a acompañarme en este breve intercambio con esas personas, evidentemente muy jóvenes.







La imagen que acompaña el spot es propia de Cuba donde existe un idóneo caldo de cultivo para manipular la información debido a que no hay medios de difusión independientes. Como en cualquier trabajo, el periodista que pretenda mantener su puesto en Granma _por solo citar un ejemplo_, tiene que plegarse a la política de los editores o puede hacer sus maletas. Todos saben que la ausencia de libertad de pensamiento y palabra en Cuba no es una quimera; el que no “entre por el aro”, queda al campo; conmigo o contra mí, es la máxima aplicada. Un hombre digno no permitiría que se le manipule y presione de esa forma. Un hombre digno que ame su vocación de periodista, incapacitado por las reglas del juego a publicar objetivamente la noticia haciendo una descripción de lo que ocurrió y no de lo que opina sobre ella, renunciaría a desempeñarse con semejante mordaza ideológica. La patria no tiene nada que ver con esa diatriba. La patria merece respeto de todos los profesionales de la noticia. Ser periodista no es repetir teoremas es enfrentarse a la verdad a cualquier costo.

Jorge B. Arce





A continuación la réplica a mi comentario:

Claro, según tus palabras entonces Estados Unidos es el SUPER EJEMPLO de la verdad porque hay medios a montones, y de los que denominas independientes, cierto?



Otra réplica a mi opinión:
Basta tener el más elemental sentido común para saber que es una gran mentira. Los medios de Estados Unidos, como podría mencionarte miles en todo el mundo responden a los intereses de las grandes corporaciones que los sostienen.
Debí comenzar aclarándote que NO SOY PERIODISTA, respeto demasiado esa profesión para auto titularme de esa forma, aunque espero que no lo hayas pensado.
Todo medio tiene una política editorial que puede ser o no acertada, pero siempre estará al servicio de la clase dominante. La gran diferencia con respecto a Cuba es que llámese Granma o cualquier otro reciben muchas críticas más por la forma en que publica que por el contenido con el que casi todos coincidimos.
Anóteme entre los que no quedará callado ante una actitud como la que describes por parte de alguno de los periodistas que a veces no profundizan para el desempeño de sus funciones. ¿Es que acaso no has escuchado las varias ocasiones en que Raúl (como también lo hizo Fidel) han CRITICADO DURAMENTE a los medios de prensa cubanos?
A la Cuba de hoy le hace falta una prensa mucho más objetiva que ponga el dedo en la verdadera “herida” y que no sea complaciente, como lamentablemente ha ocurrido.
Lo que no le perdonaremos nunca es que se deje llevar por las “recomendaciones” de quienes han convertido a la prensa mundial en un show propagandístico.



Estás hablando de una forma de vida que sólo conoces por Radio Rebelde y Granma y de sólo mencionar a un sujeto que trata a sus semejantes como lacayos y como siervos de su finca, es suficiente para comprender que tus palabras son colocadas en tu boca por otro. Eso no es responsable. Eso no es respetable.

Jorge B. Arce





Comentario a mi opinión entre los comentaristas.

Luisa, parece que él no ha oído hablar de “Proyecto Censurado”…. ni sabe que en USA prohibían desde el Ulises, de J. Joyce, hasta Harry Potter! y tampoco sabe que en USA hasta se celebra, gracias a A.L.A. una semana de los libros prohibidos?



Casi pudiera asegurarlo
Aunque recuerda que a veces algunos prefieren “no oír ni ver” según sus propios intereses.
Esos son peores….
Abrazos

Respondiendo a los comentarios últimos:

Es peligroso para usted mismo lo que afirma sobre otros. El ser peligroso es el que no se toma el trabajo de pensar por sí mismo, ni buscar lo que necesita para realizarse a sí mismo porque ha vivido escuchando que el estado se encargará de resolver sus necesidades.

Jorge B. Arce



Esta es la idea definitiva sobre lo escrito por el articulista que dio inicio a este debate.

Aclaro, señor, que no he pensado ni he tecleado que usted sea periodista. Usted ha interpretado incorrectamente mis palabras. Le sugiero que relea el comentario-respuesta a su spot y lo comprenderá de seguro.
Perol le replico. Usted afirma que cualquier medio de difusión tiene una política editorial. Eso es acertado, si no fuera así todos los medios de difusión planos en USA no podrían existir porque, obviamente repetirían todos las mismas cosas. Eso es un hecho.




Pero usted, intencionalmente o no, trata de dar a entender que la política editorial responde a la clase dominante. Esta frase es una frase marxista, querido, extraída de las aulas de La Colina, también es obvio pero no es verdad que el dueño del Times es de la clase dominante. Millones sí tienen, pero no lo convierte en un miembro del Senado o el Congreso y mucho menos de la Casa Blanca. Bueno, supongo que usted conoce que es en esos lugares donde radica el poder legislativo y ejecutivo de este gran país. Ese señor, al que no tengo el honor de conocer, puede ser de derecha o de izquierda, pero no puede imponerle a los reporteros que trabajan para la firma, que publiquen lo que él les dicte. Lo publicado es lo que observan e investigan esos periodistas que_por cierto_ sí son periodistas y no pertenecen a ningún grupo de respuesta rápida.
Pero, sepa, que comprendo su posición porque he vivido en nuestro caimán más años que los que usted imagina y las vivencias de las dosis de hipocresía profesional, de claustros de profesores y de estudiantes han sido también parte de mi vida, la más desagradable, por cierto.
Alabo que distinga entre la mediocridad y la mendicidad de conciencia y el descaminado énfasis en engañar a cualquier con tal de sobrevivir, palabra con la que se justifican ciertas actitudes serviles y conspirativas y que comprenda que una actitud tal solo precipita el caos total por la inusitable falta de respeto a las instituciones necesarias para salvaguardar la democracia en las que se incluye, ineludiblemente, a los medios de difusión. Resulta muy difícil para un periodista mediocre a la altura de las circunstancias y luego de haber estado haciendo un trabajo de incondicional apoyo a los lineamientos y resoluciones oficiales a los temas más rotundamente sociales de espaldas a las esperanzas de los cubanos, pensar en dar marcha atrás. Eso no ocurrirá. Ese lastre debe ser separado de los medios de prensa para empezar desde cero, pero antes, esos medios de prensa no podrás ser costeados con medios estatales porque habría un tremendo conflicto de intereses exponer los trapos sucios del que firma el cheque para solventar el presupuesto del medio de difusión.


Mire, joven. Castro no dio un paso en falso ni impensado cuando empezó a nacionalizar la prensa privada en Cuba cuando acusó al diario de La Marina, como peón de los yanquis y enemigo del Ejercito Rebelde y del Primer Ministro. Era necesario acallar las instituciones que investigan y denunciar las faltas de los gobernantes de entonces, como hoy lo hace el presidente de Ecuador en su país o Chávez en la aliada incondicional y pupilo de Castro.


Para que un gobierno sea transparente y su pueblo, el que supuestamente lo eligió, pueda cuestionar su administración, la prensa tiene, tiene que ser independiente, no oficialista. Recuerde que hasta en el Derecho Criminal se exime a la madre o esposa de proteger al cercano prófugo. Todo queda en casa, hombre, como hasta ahora.
El problema que tiene la objetividad de la prensa en Cuba no puede solucionarse con aspirinas como erróneamente deduce usted.
Y no confunda, por favor, política editorial con política ideológica, ambos son términos filosóficos distintos. Y perdone, no pretendo pasar como sabelotodo, lo que escribo y el estilo es solo una forma de expresarme, no he tenido la intención de darle lecciones porque no las necesita ni yo soy capaz.


Por último, créame, la prensa que se consume aquí frente a una computadora está muy lejos de ser un show propagandístico como usted apunta. Es incierto. Existe la prensa amarilla como en cualquier sitio pero no tiene reputación y la consume poca gente porque en América se produce para todos los bolsillos y todos los gustos; se trata de la libertad de empresa, amigo. Usted organiza su ente empresarial basado en que va a obtener ganancias “vendiendo” un producto que será adquirido por un determinado número de consumidores. Es el capitalismo, no el socialismo. Las leyes que mueven este país no nacen en la Casablanca ni en el Capitolio, sino en el mercado. Esos políticos son elegidos para administrar los dineros públicos, los que salen de los impuestos y sirven para costear los gastos públicos.


Por todo ello, encontrará aquí Excelentes, Buenos, regulares y malos productos y hasta productos de estafa. Pero usted, que es LIBRE, compra lo que le dé la gana porque es su dinero y lo gasta en lo que quiera, nadie le regulará eso. Sin embargo, cuando usted es un hombre listo, comprenderá qué es un periódico serio y cuál no lo es. Le aseguro que cuando tenga en sus manos uno poco serio buscando algo en particular y estudie el contenido, lo arrojará en el bote para la basura más cercano. Eso es libertad de elegir lo que consume. Pero comprendo que nos han estado repitiendo media verdades_) que paradójicamente por ser medias verdades son mentiras_ por demasiado tiempo y ningún cubano en más de 50 años ha tenido la oportunidad de emitir su voto para elegir al jefe de estado o al jefe de gobierno, excepto, claro, que los que han llegado a la cúpula ( domina la Ley Electoral No. 72?). No me responda, es para su consumo. Yo le llamo la Ley Triquiñuela Importada No. 72, con todo respeto, y le aseguro que la conozco bien, bueno, lo más esencial.
Gracias, espero intercambiar muy pronto, soy un adicto de esta página.

Jorge B. Arce

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