retro.arce@gmail.com

viernes, 30 de marzo de 2012


Comentando augurios de Fidel Castro colgados en la Pupila Insomne.
Jorge B. Arce

Aquí hay expresamente expuestas algunas ideas reales torcidas. Vamos por partes.

En Libia antes de que Gadafi pasara a mejor vida, el petróleo estaba siendo explotado por consorcios extranjeros con una participación apropiada para Libia. Así pasa en muchos países donde hay hidrocarburos y no hay capital para explotarlo. Se comunican con la Chevron, por ejemplo, y le dicen: Vamos a la mitad de lo de el petróleo y te encargas de explotarlo y sus consecuencias, ok? Y hay un trato. Es un trato o no? Eso pasaba en Libia antes de.

Lo otro. NO hay ninguna nación extranjera ahora mismo gobernando en Libia. Los libios, piensen como piense, sean del bando que sean, son dueños de su destino ahora, no el mandamás camellero exótico y sus hijos vividores y revienta vaginas. Si llevan el país a la mierda es problema de los libios, no de Castro
.
Las tropas de la OTAN se metieron en el rollo porque las fuerzas armadas leales al asesino estaban disparando contra todo el que se movía, en contra o a favor. Eso es masacrar la población civil y creo que si ocurriera en otro lugar como en Siria (está en los planes) o en Irán, también está en los planes, la OTAN les hará una visita.

El comandante últimamente está desempeñando un papel de Gurú o de pronostiquero de Granma ya que no puede pasar interminables horas de discursos repetitivos “echándoles con el rayo” a los yanquis desde la Plaza. El pobre…para eso ha quedado. Le comprendo, porque un hombre como él, habituado a los aplausos y a ser el centro de la atención de todos los que están cerca o lejos, debe sentirse un poco abatido con su vida hogareña junto a su querida esposa e hijos. De ahí que sus comentarios rimbombantes sobre el fin de la humanidad si Estados Unidos esto o lo otro, ha pasado a ser su pasatiempo preferido.
En su lugar trataría de mantener el perfil bajo para que la gente me vaya olvidando poco a poco y hasta quizás me tomen cariño, evitando así esparcir por el espacio aquello bueno que haya hecho alguna vez en su vida.
Jorge B. Arce


No hay comentarios:

Publicar un comentario