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miércoles, 6 de febrero de 2013

Me opongo a esa hipócrita intención.


Me opongo a esa hipócrita intención.

 

Es bueno el cambio. Por ahí dicen que si quieres que todo siga igual debes cambiar las cosas.

 

El cambio presupone disputa y la discusión supone pasión, lo que es lo mismo a interés por el tema en cuestión. Nadie discute sobre un asunto si no siente pasión, amor. Me gustan las gentes que pretendan cambiar porque el cambio sugiere mejora y las cosas no andan totalmente bien en casi ninguna parte. Nada es perfecto.

 

Pero con la misma pasión que amo el cambio, odio a todo el que pretenda hacer un cambio en mis dominios, en lo que me pertenece. Poner los pies en el umbral de la casa de mi vecina Juana y después del habitual saludo sugerirle que los cuadros colgados en una de las paredes están fuera de contexto, supongo signifique para ella algo así como un puntapié en el estómago o le recuerden los deseos de vomitar y al final unas ganas irresistibles de echarme a la calle.

 

Así supongo han de sentirse algunos americanos,_ ¿digo algunos?_,creo que fui demasiado conservador… ¿por qué?, pues porque los latinos venidos desde el Sur, la mayoría de nosotros, el resto del Este y el Oeste, y colocado un pie en esta hermosa tierra, comienzan a:

 

-Observan con reservas la celebración del Día de Brujas, por ejemplo. Dicen ellos: _”…mira a los americanos estos que mal gusto tienen disfrazándose de los personajes más grotescos y asesinos creados por Hollywood para correr con los niños a pedir golosinas de puerta en puerta…no los entiendo, ¡Por Dios!, si pudiera prohibía eso!”.

 

-“_ ¿Qué te parece, Susana, la semana próxima como es el Día de Acción de Gracias, nos reunimos las dos familias y formamos una cumbancha a todo meter en la playa, bajo las caletas? Asaremos un lechón. Sería muy divertido.”

 

-_” Aprovechemos que ahora somos muchos en la junta de vecinos, y presentemos una moción para que se prohíba colocar todas esas luces e imágenes relacionadas con la Cristiandad. En un final aquí todos los que vivimos no somos cristianos.”

 

-“_Nuestros niños apenas entienden el Inglés y los mayores muchos menos, por eso el himno americano lo cantan tan mal. Debemos  discutir y proponer que se cante el mismo en español y así demostramos que nos interesa la letra del himno. En las escuelas podríamos cantarlos con los estudiantes en la mañana, reunidos en el patio, antes de clases; como en Cuba. Eso me traer dulces recuerdos.”

 

Y como estos modestos ejemplos extraídos del diario vivir hay muchos más, pero el espacio apremia.

 

Como claramente sugieren estas situaciones de ejemplo, las personas que idean, promueven, defienden o revolucionan criterios como estos, carecen de un mínimo de dosis de respeto. ¡Sí, de respeto! Es lo mínimo de los sentimientos que deben exponerse como reciprocidad a una nación que no es la propia, que nos ha acogido como a sus propios hijos y que, de paso, sus leyes defienden y no se oponen a las nuestras.

 

Es que, en mi opinión, el mínimo gesto de reciprocidad a este país por acogernos como “perseguidos” de algo, es mostrar nuestro agradecimiento con respeto. Lamento expresar este criterio tan crudamente, pero me decepciona el comportamiento degradante de nuestra cultura ibero-americana cada día cuando estoy ahí afuera.

 

Como emigrantes que huimos de nuestros países de origen, lo menos que podemos hacer por los ciudadanos estadounidenses, que son realmente quienes toleran nuestra conducta cuando es impropia_, es mostrarnos agradecidos y hacendosos por abrazar la cultura nacional, empeño muy importante para cualquier emigrante. No hay razón para exhibir propósitos reflejados en alguna que otra publicidad televisiva como aquel que reza:

 

“Los hispanos le estamos cambiando el rostro a América.”

 

¡Yo digo NO!, no quiero que le cambien el rostro a Estados Unidos. ¿Cambiarle el rostro a los Estados Unidos?, ¿por qué?; ¿quién nos han concedido la gracia de poder hacer algo así?; ¡Dios no fue, a Dios le encanta América Yanqui!

¿Cuál ha sido la historia sociocultural nuestra antes de arribar a tierras americanas como emigrantes? ¿Acaso poseemos una superior a la de Estados Unidos? ¿Cambiar?... ¿qué se supone signifique eso? Lo veo un poco populista y cuando menos ambiguo. Preferiría que los que pagan por esos anuncios se tomen el trabajo de delinear esa estrategia de neo colonización.

Yo no quiero un cambio que latinice a los Estados Unidos y no es porque lo que ocurre acá socialmente sea óptimo, es por el conjunto, es porque elegí este “paquete” completo, con sus cosas malas y no tan malas…y las buenas.

Esa posición de cambio divide a los Estados Unidos en “buenos” y “menos buenos’ y no veo a Estados Unidos de América así. En buenos y menos buenos. Lo veo como el conglomerado social multiétnico pero residiendo bajo una sola bandera que representa a UNA SOLA NACION.

No podemos recolonizar de nuevo a Estados Unidos. No quiero. Eso es deslealtad y oportunismo político por el clima de tolerancia y libertad. No somos tan buenos y preocupados como ciudadanos impregnados de civismo cuando abandonamos nuestros países y no produjimos el CAMBIO bajo sistemas que primero disparan y luego preguntan. La cerveza fría se la toma cualquiera.

 

Me opongo a convertirme en un producto de una subcultura dentro de Estados Unidos.

 

Jorge B. Arce

 

 








 

2 comentarios:

  1. Hola Jorge buenos dias, me gusto este artículo, lo que no entendí es porque traerlo a flote?, quien quiere cambiar la esencia de EU? Estoy muy de acuerdo contigo, ningún extranjero puede ir y decidir cambiar las cosas en un país que no es el suyo. Das en el punto, sería como ir de visita y pedir que se cambien las cosas de esa casa sólo porque no nos gusta. Que bien que se les acoja a los latinos en un país que no es el suyo, que lo hagan suyo es bueno, pero tal y como lo reciben. Bueno ya lo demas es redundar. Recibe un cordial saludo como siempre.

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  2. Hola, Sandra.
    Como siempre eres mi fiel "seguidora" y eso me place, de veras.
    Puedes observar que soy un poco severo en mis tendencias e ideales, porque, despues de varios meses de leer algunas de ellas, eres capaz de sopesar que soy inclinado al lado ortodoxo. Así me veo aunque tal vez no sea totalmente cierto. De manera que después de vivir algunos años acá, en USA, pero en Miami, en especial, tengo cierto arsenal de experiencias cosechadas de la observación y la discusión;pudiendo apreciar que en sólo 8 años, la transformación social en el Sur de la Florida, en particular, pero en en USA en general. Trato de abordar este asunto desde este post inicial pues es de mi interés.
    Tu pregunta es medular y es el leit motiv del tema, pues los que se proponen producir cambios no solo son hispanos, también americanos y sostienen sus prpósitos no en la IGUALDAD, sino en el igualitarismo. Todos los grandes cambios que la historia ha recogido se inician con un discurso solapado como el de ese anuncio que aparece de vez en cuando en algunas televisoras del país y que coloqué en negritas en el post. Los ejemplos que cito no son ilusorios ni creados por mi imaginación. Soy verz cuando declaro que los he hallado allí afuera, diariamente, en el roce social con personas educadas y no tan ilustradas. La clase media, hasta donde se, comparte mi opinión y no cree en ciertos discursos de líderes que proclaman esforzarse por reforzar a la misma en medio de una economía fuerte pero convulsa y que la globalización se ha convertido en un intrumento para hacer desaparecer muchos empleos en USA, entusiasmados por trasladar la industria manufacturera a Centro América y Asia. Todos los empleos que ofrecen éstas en esas regiones dejaron de existir para los estadounidenses y, por supuesto, no es un estigma que una inmensa masa de indocumentados, que se ven obligados a recibir bajos salarios por el oportunismo financiero de muchos empleadores, supone un serio desafío a los trabajadores americanos menos profesionales ( minorías: negros, hispanos, asiáticos). De ahí que esas minorías, la hispana sobr todo por representar la de mayor crecimiento y representatividad en los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, acuda a una estrategia basada en un emblemático slogan que "caza" a muchos seguidores hpanos y americanos: " HACERNOS RESPETAR. HACERNOS VALER. HACERNOS ESCUCHAR. PARTICIPAR EN LAS DECISI0NES. TODO CONTRIBUIRA A MEJORAR LA VIDA DE LOS HISPANOS. Idea a la ue se suman distintas organizaciones no lucrativas pero que son representadas en todos los foros donde puedan hacerse sentir.
    Es un tema que no puedo abordar en un párrafo y que necesita seguimiento científico, no empírico como el que realizo, es decir, sin un orden organizado y dosificado. Por eso no espero que puedas obtener una idea fehaciente como la del observador tenaz, que es como me califico en definitivas.
    Te agradezco tu interés por el post pero sobre todo por el tema porque esta es segunda patria, la más importante porque en esta moriré.He aprendido a quererla desde que era un niño. A conocerla y siento no haberla amado más, e incluso haberla tenido como un "enemigo representado por la ideología" de Castro, uno de los peores desastres del fenómeno cubano.
    Espero que no hayas interpretado la breve exposición suponiendo que está basado en sentimientos cursi. Ha habido un sosegado aprendisaje de los hechos históricos que me impulsan a admirar, respetar y amar a los Estados Unidos. Se que sabes que hay muchísimas más cosas buenas y desinteresadas que hacen los líderes y entidades de este país por países y poblaciones en el planeta, que las malas que las propias agencias noticiosas americanas se empeñan en destacar, y que para obligarnos a recordar al refrán: "...de las noticias malas nos enteramos primero...".
    Recibe mis saludos.

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