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jueves, 8 de diciembre de 2011

Blogueando nuevamente con Pérez Benítez, el blogger de La Chiringa de Cuba.

Arce, por qué te empecinas en que tiene que haber alguien soplandome al oido lo que escribo o edito em mi blog personal??? No será qu ete estás proyectando??? Qu easí lo hacen contigo???? Mira, tiempo no tengo para responder a tus largísisísimos y provocadores comentarios. Trabajo mucho y solo en escasos momentos accedo a este blog para leer comentarios, revisar el panel de administración, y publicar algo de vez en vez. Esa es la diferencia entre quien tiene acceso al mejor servidor de los EEUU, según tú, y alguien que depende de una conexión estatal para administrar su blog. Esa es una, la otra es que SÍ es una provocación lo que harán frente a nuestras costas esa pandilla de vagos habituales y parásitos del gobierno de ese país que tanto defiendes. Te imaginas que los cubanos nos fuesemos a 12 millas de las costas de la Florida a formar ese alboroto??? Cómo reaccionaráan las autoridades de ese país??? cómo reaccionaría la población que hoy vive cerca de las playas??? Dormirían tranquilos con la duda de que hay una banda de locos y fanáticos tan cerca de sus puertas haciendo vaya Dios a saber qué???’ Vamos hombre, sea fanático, pero también realista. Señor blogguer!!!!.



NOTA:             A  pesar de que hay evidentes errores en el escrito anterior, sólo me atribuí encuadrarlo y modificar el estilo de la caligrafía, como muestra de respeto al autor.

Sinceramente: Jorge B. Arce



Respuesta de Jorge B. Arce al comentario de Pérez Benítez.



Del sentir de sus expresiones que ahora contesto, se insinúa que no ha comprendido mi intención referida a que usted no goza de libertad para expresarse. No pienso que exista un individuo soplando las palabras a su oído para que las escriba; me refiero al hecho evidente y notorio de que las expresiones que usa para abordar sus argumentos las he leído en el Granma antes de usted teclearlas; a eso me refiero, a que no es original, a que sus argumentos son añejos, repetidos, cansantes, hirientes, ofensivos, descalificadores, insensatos, en fin, ineficientes. Tal vez no concuerde conmigo, lo puedo comprender, pero usted no se da cuenta cómo utiliza los discursos desgastados, como reescribe citas de los “filósofo-ideólogos” del DOR. Lo comprendo; esta forma de obrar es tan simple, tan usada, tan común en Cuba, que los que se mueven en los espacios en los que se mueve usted_ me refiero a la publicación de sus spots_, o a la discusión, análisis y voto UNANIME de las principales decisiones, convierten ese lenguaje en útil, necesario y PRE-APROBADO POR LOS CENSORES, que sin que usted pueda evitarlo, se “meten” en sus elaboraciones y tienen manos largas para tirar de sus orejas si se pone un poco jocoso.
A eso me refiero, Sr. Blogger; le repito este título porque es evidente que le causa disgusto, pero es el caso que en este país, ese título es obligado colocarlo antes del nombre o el oficio, es cosa de educación, respeto y costumbre que he estado adquiriendo con el tiempo. No lo hago para disgustarse; pero si le ocurre así, lo siento, pero no me importa. Puede estar seguro que no le trataré en intercambios como este o ningún otro, aún personal, con adjetivos descalificarte o reprobos porque, como ha dicho usted antes, somos de la misma madera aunque pensemos distinos en ciertos temas; eso no nos hace distintos ni enemigos, ni siquiera adversarios.
La perenne confrontación política e ideológica entre cubanos ha sido un producto fidelista, puede comprobarlo por usted mismo. La teoría de sembrar el odio, el rencor, la venganza, la revancha y el chovinismo son patrones impuestos por su líder a escala estatal, e incluso, internacional, vea usted a Venezuela, la nueva colonia del castrismo y sus gendarmes. Pero sin irme por la colateral, esa permanente confrontación entre sujetos como usted y yo, nos hace más valiosos a usted y a mí; téngalo en cuenta antes de irritarse con mi tratamiento respetuoso. No lo imagino a usted como un tipo que disfruta de una discusión semi-civilizada como las que protagonizan los fanáticos del baseball en el parque de La Fraternidad o algunos de los Twitters con los que me he tropezado en las últimas semanas. Más bien lo noto sobrio y limitado, reflexivo, observador y comparador (perdón si este resumen le irrita también, pero me he atrevido a personalizar el final del comentario debido a su intención marcada por ridiculizar mi trato respetuoso.
Por último le confieso que me siento en desventaja en el ejercicio del “blogger”, créalo,, no dispongo de tiempo tal como le ocurre a usted, porque para ganarme la vida tengo que trabajar mucho, como le ocurre aquí a todo el mundo que ha emigrado y es un extranjero; hay que romperse el lomo como dicen los guajiros cubanos, aquí no hay inventos como en Cuba, no resolver, no facho; aquí el dinero fácil es la droga y ese es una eventualidad que no existe para un hombre digno.
Conozcámonos, es mi intento; le dejo la pelota en su cancha…





A continuación aparece la intervención de un tercero, de nombre Adrián, que tilda de ingenuidad la postura de Jorge B. Arce y brinda un link que contiene una recopilación de hechos relacionados con actividades de anticastristas cubanos en Estados Unidos en 1995.

Jorge, entiendo tus recriminaciones a la forma en que se ha organizado la sociedad cubana. Incluso comparto algunas. Pero no se puede ser ingenuo. Leete esto:




Respuesta de Jorge B. Arce al comentario de Adrián:





Gracias, Adrián, por tu gesto. Aprecio eso. Sin embargo, nada de lo que recoge el compendio escrito por el autor que para mí no representa nada, no es otra cosa que el archivo de este tipo de actividad que monitorean las autoridades estadounidenses sin levantar mucho ruido y se remontan a varios años atrás.
Lo importante de este tipo de actividad en su contexto político, es brindar reconocimiento y apoyo político a los que viven en la isla y se enfrentan valientemente a las exquisiteces de los órganos represivos y otros de una forma no vista hasta el presente.
Si usted sugiere que tras las declaraciones públicas de los organizadores existen segundas intenciones, entonces, decididamente sería legítimo que los que combaten la ideología de los gobernantes cubanos desde el exterior en desventaja, se valieran de estrategias y tácticas sorpresivas_sin poner en peligro la integridad de ninguna persona_, para obtener más éxito en su empeño, aunque no creo que existan alternativas ocultas ni riesgosas dado que esas personas, a las que el blogger califica irrespetuosamente sin aún conocerlos pero siguiendo la costumbre comunista de desacreditar al que piensa distinto, van a liderar la misma, van a estar presentes; lo que me obliga a deducir que si se tratara de personas desprovistas de moral, tal y como los califica el Sr. Blogger, ni modo se pondrían en peligro y se ocuparían de colocar en su lugar su “doble” o su “matón”.
Ingenuidad en las actitudes de los políticos no nos podemos dar el lujo de tener. Confianza en quienes desempeñan voluntariamente un papel que considero importante en los esfuerzos por darle a Cuba otra forma de estado, sí la tengo porque en este caso cubano, prefiero lo contrario al adagio: lo nuevo desconocido que lo malo conocido; prefiero tomar riesgos a continuar siendo “ingenuo” como lo fui durante largos años.
Los repetidores de consignas y slogans, trabajadores actuales de los website cubanos, deberían conocer que el gobierno de Estado Unidos es ajeno a esta actividad y que, de poder hacerlo, lo impediría, pero no puede. Sus ciudadanos gozan de libertad y abordar un bote y navegar por aguas internacionales hasta el límite con la isla es un derecho inalienable. Deberían esforzarse por comprender esa libertad y su disfrute y no desgastarse ideando hipótesis de qué haría este gobierno si los cubanos arriban hasta sus límites y se ponen a dar gritos desaforados para que termine el embargo o cualquier otra consigna como las de los Cinco. Lo único que harían las fuerzas de protección costeras es establecer un perímetro evitando violaciones del espacio soberano e instando por medios pacíficos a no intentarlo. Pongo mis manos al fuego de que ningún buque guardacostas con bandera estadounidense, se decidiría a embestir para hundir, alguna nave con bandera cubana que viole el espacio de Estados Unidos, aunque sus alabarderos se empeñen en mostrar a los cubanos de la isla a los estadounidenses como enemigos, cuando lo cierto es que los únicos enemigos que tienen los gobernantes cubanos, no los cubanos, son algunos hijos de Cuba que residen aquí y que no se conforman con la eternidad del régimen.

Jorge B. Arce

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