viernes, 6 de abril de 2012

Sobre Martí y yo emigrante.


Sobre Martí y yo emigrante.



Hola, Luis. Comentando su siempre generosa atención hacia mis comentarios. Gracias. No es un agradecimiento inmerecido puesto que usted es mi anfitrión en este sitio y me siento satisfactoriamente atendido aunque no nos "rocemos" ni a 100 pies en algunos temas.

Usted ha "tocado" un tema que por su ínterin, necesitaría mucho espacio o mucho tiempo para desarrollar mis ideas al respecto: Las aspiraciones de Estados Unidos. Y realmente siento constatar que una persona como usted, con determinados valores de instrucción, razone a "medias" _por no citar otro adjetivo más preciso e hiriente_. Su concepto sobre el tema debe basarse en datos obtenidos de algún sitio que le impulsen a repetir esa afirmación de conquistador planetario de los Estados Unidos. No pretenderé refutar esa tesis. Por sí misma dice mucho de usted y lo lamento. Es su opción vivir con esa idea "colocada" en su conciencia por años, manejada, conducida, inducida. Imagino que el "espacio" en que usted se mueve para respaldar tal afirmación _en definitivas no es su autoría ni nada por el estilo_, no le permita observar muchas cosas, no porque no lo desee, si no porque no puede. Prefiero imaginarlo así que como instrumento de un proyecto porque lo apreciaría más como persona.

No voy a contradecirlo, blogger, no me atrevo al menos por ahora. Prefiero incitar en usted el bichito de la curiosidad, laboriosidad, constancia y perseverancia para adentrarse en ese inmenso pequeño mundo de la conciencia prefabricada.

En cuanto a Martí la cosa es distinta. A él hay que estudiarlo con método no con vicio. Hay muchos estudiosos de Martí en Cuba y por otras latitudes. Cuando empecé a leerlo "concienzudamente", claro, no como infante, me adentré en sus obras completas y tomé el volumen XVIII como el primero; no fue por casualidad que lo hice pues buscaba vehementemente encontrar un Martí que no fuera como el que me han estado pintando durante años y años desde el sexto grado hasta la Colina. Hasta un Martí cocinero me fue presentado en perfiles televisivos de pocos minutos de duración a cuentas de uno de sus aniversarios de nacimiento. Y lo encontré, hallé ese Martí del siglo XIX feroz crítico de las ideas y régimen socialista. No olvido el inmenso alborozo que experimenté en esa lectura y la sagaz crítica a dictaduras de funcionarios en la pluma del Maestro; no por gusto había buscado en varias bibliotecas ese volumen y no aparecía por ningún lado! Qué cabrones!

En fin, Luis, no presumo de conocer a Martí y si cité ese verso ayer fue porque es una referencia directa al manipulado concepto politiquero de PATRIA y Educación Patriótico Militar, etc., teoremas que pasé mi vida escuchando en todos los medios habidos en la tierra donde nací. Concepto que se empeñan en colocar sobre la mesa de conversaciones los que quieren convertir al lugar de nacimiento en algo sacrosanto e irrenunciable.

Lo verdaderamente importante de ello es que uno puede nacer en cualquier lugar y ser ciudadano de otro lugar; todo consiste en la aceptación que como ser humano recibamos. Yo, por mis ideales era un extranjero en Cuba. Sin mover un solo dedo en contra del Estado; sin mover un solo dedo en contra de los poderes políticos en general; sin conspirar; sin asociarme; sin delinquir ideológicamente de acuerda las rígidas normas del partido comunista y de los ordenos 13, 14, etc. de la Orden No. 1 del Cmte. En Jefe, recibía más acoso de tipo político que es usted incapaz de imaginarse. Sabe por qué?; por expresar mis opiniones y mis cuestionamientos a todo lo que observaba injusto o inadecuado o desproporcionado. Era eso: Un crítico, pero ni siquiera activo porque carecía de plataforma para difundir mis críticas y otras cosas...

De qué patria me sugiere entonces? Perdí a pocos amigos cuando emigré porque quien se conduce como lo hacía en Cuba, transita por una fina cuerda y te miran los que te conocen como un apestado: ( Ese, estás loco, ese contamina, la policía me llega a mí a través de él; está en candela"). No puedes conservar amigos con ese acoso.

Aquí, en esta nación que al parecer tanto odias, siendo un extranjero porque lo soy, me tratan con respeto. Digo lo que pienso en cualquier soporte al que tenga acceso; llamo a los políticos locales y me comunico con ellos; critico sus errores según mi perspectiva y no recibo ninguna advertencia de peligrosidad y créame, Luis, si hay algún país que está constantemente amenazado es Estados Unidos porque sus enemigos sobran y en Cuba se esconden algunos de ellos y usted lo sabe.

Cómo no voy a amar a este país si me ha brindado las oportunidades que no me brindó el nativo a pesar de llegar con 53 años y con escasos conocimientos para abrirme camino?

Me temo que tal vez usted no llegue a alcanzar la profundidad de mis sentimientos porque supongo que no es un emigrante y no es un extranjero en otro país que no es el suyo. Y Estados Unidos brinda tantas oportunidades a los extranjeros que se unen aquí provenientes de todas partes de la Tierra, que no te sientes extranjero cuando te insertas culturalmente en este nuevo ambiente. Es el secreto para no pensar constantemente que podría estar viviendo en la isla y no en Miami Lakes. Te acostumbras a los nuevos paisajes (planos como son en La Florida), a los nuevos olores, alimentos, mercados, transporte, vías, recreación, turismo, trabajo, en fin, la vida.

Amo este país porque en primer lugar me aceptó sin pedirme nada a cambio. En mi propio país para continuar avanzando en mi carrera tuve que responder SI para brindarme como voluntario al África a una guerra que no era de Cuba, sino de Fidel. He tenido dos trabajos que me brindan lo necesario para vivir como no imaginé que viviría nunca cuando estaba en Cuba y soñaba en venirme acá; en términos cerrados: incomparablemente mejor.

Pero lo más resaltantemente positivo del cambio es que ya no oigo el teque político-ideológico día y noche y no tengo que ocultar mis opiniones todas para impedir que me señalicen; ni  me "tocan a la puerta" para preguntarme por qué no he ido a votar o qué voy a hacer mañana que el gran líder va a estar presente en el acto por el aniversario...etc., etc. y todos debemos contribuir a su seguridad.

La tangible sensación de poder expresar libremente lo que pienso me hace creer que he "crecido" una docena de pies de altura humana.

Créame, ni siquiera recuerdo los tristes momentos de escaseces disímiles que sufren una parte de los cubanos; el recuerdo siempre perenne en mi memoria son la inmensa falta de libertades civiles. Al residir aquí donde un policía no te detiene en medio de la autopista para preguntarte qué relación tienen de consanguinidad entre los pasajeros que llevas y tú o para registrarte el maletero o pedirte identificación, me siento como si flotara, como si no tuviera los años y las canas que tengo. En todos estos años solo me detuvo un patrullero una vez por acelerar bruscamente en una zona escolar activa ( más de 7 años manejando diariamente más de 12 millas y pasando centenares de intersecciones reguladas por luces, avenidas, calles y autopistas). Se colocó en marcha detrás de mi auto y activó las luces de torreta. Me detuve; se acercó; bajé el cristal, saludó cortésmente en Inglés y al identificar mi somato tipo en Español y preguntó: "...Señor, comprende lo que acaba de hacer incorrectamente?". Esa fue su pregunta sin preguntarme nada más con maneras corteses pero severas, sin el más mínimo asomo de indulgencia, autoritarismo o abuso de autoridad.

Con idénticas maneras se me acercó otro en otra oportunidad al verme estacionado junto al carro de un amigo que se averió en el Palmeto Express Way en la franja de desahogo y emergencias y después de saludar preguntó: " ...Puedo hacer algo para ayudarles, señores ?". Qué diferencia, Luis, qué diferencia!, a pesar de que algunos criminales que actúan en las calles reciben a balazos a los policías cuando se detienen cerca de ellos, proceder que coloca a los oficiales en una situación muy comprometedora pues han de diferenciar en fracciones de segundo un infractor casual de las leyes de tránsito de un criminal armado y cargado de drogas.

Sí, Luis, amo a este país porque me ha dado lo que he necesitado para mí y para ayudar a mis familiares a soportar las penurias de un sistema improductivo e incapaz.

Jorge B. Arce

Pedaleando a vapor: Los "encomenderos" voluntarios revolucionarios.

Pedaleando a vapor: Los "encomenderos" voluntarios revolucionarios.: Los encomenderos voluntarios revolucionarios. Uno de los escollos que entorpece el pleno desarrollo de la iniciativa individual en C...

Los "encomenderos" voluntarios revolucionarios.


Los encomenderos voluntarios revolucionarios.



Uno de los escollos que entorpece el pleno desarrollo de la iniciativa individual en Cuba, es el examen y monitoreo constantes que determinadas entidades (a nombre del estado), desarrollan sobre diferentes temas. El Internet es uno de ellos.

No cesan de organizar conferencias, encuentros, debates, conversatorios y toda una suerte de actividades dirigidas a examinar y valorar  los pro y los contra que se pueden esperar durante el acceso de la población. Siempre buscan PRO y CONTRA. Es como si el Internet u otras novedades (no tan novedades para el planeta, pero sí para Cuba), se tratara de un "mal necesario".

Estos funcionarios se pasan la existencia mediocre de su vida intentando demostrar que saben algo y optan por descubrir lo que ya ha sido descubierto.

Después de tantos y tantos años de explotación del Internet hasta en algunos sitios de la pedregosa Afganistán, escenario de dos guerras cruentas continuadas sin contar la de los propios Talibanes contra los pobladores, se le trata como lo que es: Un servicio disponible para quien pueda costearlo. En Cuba no. En Cuba la Internet es un Alien que debe ser colocado en cuarentena y sin importar las consecuencias culturales, sociales y económicas, se revisa ese "ser del más allá" hasta la saciedad; chequeos, pruebas, hasta el detector de mentiras le aplican a la inmensa red porque es importante para el Sistema o el Estado, como quiera que se le llame, impedir que los "gérmenes" que la Internet trae consigo, arrastre a los cubanos a acciones impredecibles o conductas impropias del Socialismo.

Esta actividad la revisten de un ropaje de "preocupación legítima y auténtica" de Papá Estado con sus ciudadanos y encomiendan a los "encomenderos" _que nunca faltan por las necesidades de inventarse un puesto donde lucrar algunos materiales o un bienestar asociado a las proyecciones personales de propios proyectos_, y escriben páginas y páginas interminablemente aunque sólo tengan que decir en el epílogo que la Internet es MARAVILLOSA.

El caso es que estos "encomenderos" no hacen más que obstaculizar el protagonismo que el propio cubano de a pie debe efectuar con su propia vida. Se la pasan argumentando qué es bueno y qué no es.

Si le preguntan a la mayoría si necesitan que esos encargados de su seguridad psicológica y de conciencia les sugieran lo que es malo o no, les contestarán con un rotundo NO.

Nadie necesita esos profesionales-corcho, que inventan especialidades para no admitir que carecen de contenido de trabajo.

La Internet es un objeto de consumo y cada cual, sin asesoramiento, ha de juzgar si lo que allí, en ese enorme espacio, encontrará, le conviene o no le conviene. Tanto que hablan, declaran, profetizan, prometen, planean dejar de conducir a los cubanos de la mano para que no se "estropee" el pensamiento por el Papá Estado, y a cada vuelta de la esquina surge un nuevo pretor de conciencias.

Deténganse ya de indicarle a los cubanos hacia dónde tienen que mirar y hacia donde no. Cada hombre es dueño y señor de su instinto y voluntad. Respeten esa privacidad individual y dejen de argumentar que hacen el bien en pro de la revolución, personaje ficticio que sólo existe en la mente de los desgraciados que no quieren dar su brazo a torcer.

Jorge B. Arce

martes, 3 de abril de 2012

Pedaleando a vapor: Respuesta al Sr. Luis Ernesto, del blog Visión deC...

Pedaleando a vapor: Respuesta al Sr. Luis Ernesto, del blog Visión deC...: Respuesta al Sr. Luis Ernesto, del blog Visión de Cuba, quien consideró oportuno saber mi opinión sobre los opositores políticos cubanos. ...

Respuesta al Sr. Luis Ernesto, del blog Visión de Cuba, quien consideró oportuno saber mi opinión sobre los opositores políticos cubanos.



Aqui me ha dejado otra muestra de su equivocada visión sobre mi forma de pensar.
Libérese de las frases de “uso frecuente” por la prensa quepretendenmostrar ante elmundo como “disidente o independiente” y el intercambio tal vez fluya por mejores caminos.
No hay tales “opositores pacíficos” y usted bien debería saberlo.
¿Me va a negar que la inmensa mayoría no lo hace por convicciones patrióticas y SI por el dinero que sale de las arcas de ese “gran país”?
¿Podría decirme si actuaran de la misma forma si no fluyeran los millones de dólares que paga el contribuyente estadounidense con la cómplice aprobación de las instituciones “democráticamente” electas en ese país?
Lo invito a responder ambas interrogantes.
Otra aclaración: Conozco muchos ciudadanos de Estados Unidos y algunos los cuento entre mis amigos sin la más mínima sombra de odio hacia esa nación y su pueblo.




Aclaración necesaria: Sólo he copiado y pegado intacta, la versión original del comentario del Sr. Luis Ernesto, como respeto a su redacción y para evitar probables interpretaciones incorrectas.



Sr. Luis Ernesto.


Trataré de ser breve en atención a su solicitud de respuestas a dos preguntas. Pero, le anticipo. Es un tema muy difícil porque no me siento con fuerza moral suficiente para cuestionar lo que hacen los opositores políticos dentro de la isla, sabe?

 Es así pues que mientras residí en la isla y pensando de la misma manera que lo hago ahora, nunca tuve el valor para actuar como LA MAYORIA de ellos lo hacen en Las Villas, La Habana, Santiago de Cuba, etc. No creo que sea noble que yo, habiendo tenido la oportunidad de enfrentar resueltamente la falta de libertad que ahoga a los cubanos y no les permite desarrollar sus capacidades, no lo hice por el mero apego a las comodidades de mi hogar, mi profesión y el terror de verme encerrado en cualquiera de las cárceles de la región occidental ( que tuve la oportunidad de visitar por cuestiones relacionadas con mi trabajo, en más de una oportunidad), lugares que si se les llama prisiones se les brinda una calificación de cinco estrellas, porque son verdaderas leoneras.).

Debería administrar un poco mejor su tiempo de blogger e indagar al respecto, le aseguro que se quedará una semana con la mandíbula inferior descolgada al encontrar la forma en que son tratados esos seres humanos: unos ladrones, violadores, asesinos…opositores políticos condenados por proliferar panfletos que invocan la Declaración Universal de los Derechos Humanos ( consignada por Cuba ), en una máquina de escribir portátil y luego difundirlos entre los allegados para que comprendieran por qué el régimen les priva de lo más íntimo de una persona amparándose en que los cubanos albergan una total desinformación de esos temas peliagudos para el gobierno.

 No lo haga por usted, hágalo por esos pobres hombres confinados al deseo troglodita de sus carceleros que golpean y castigan sin miramientos ni el más mínimo asomo de piedad y consideración a la naturaleza humana.


Le detallo estos menesteres que formaron parte de mis pensamientos y conciencia y funcionaron como clic para evitar que me embarcase en una acción disidente “explícita y confrontadora: Es cierto que empleé la desobediencia civil de manera continuada pero no tuve valor de mostrar la cara resueltamente con un grito de libertad, por ejemplo.
De manera que me es difícil calificar a esos hombres valientes que sin nada, sin el apoyo de sus vecinos, se enfrentan a las turbas entrenadas, aleccionadas y dispuestas por un miserable diploma de reconocimiento por sus actividades revolucionarias, las que son espléndidas en todo tipo de desafueros, irrespetos al actuar sin límites y protegidos por el gobierno y sus policías traídos del oriente del país porque los de La Habana no se prestan a esos abusos en sentido general.

 Sin embargo puedo decirle que, privados de cualquier tipo de defensa material para hacer escuchar sus reclamos políticos, ( un inalienable derecho constitucional ), y ser abusados por esa causa; al ser despedidos de su puesto de trabajo; al ser privados del derecho de reunirse, organizarse y difundir sus ideas por tipificar estas acciones como de desestabilización de la seguridad del estado, el dinero que reciben a través de la USAID es la única arma porque les permite comer, vestirse, pagar sus teléfonos con los que denuncian al mundo ( EXCEPTO A CUBA DONDE NO SE ENTERAN DE NADA ), sus reportes y videos donde se puede observar de primera vista lo que ocurre en cada evento donde son atropellados. No se imagine que hay aquí tontos inflamados de odio contra el gobierno cubano que creen cualquier cosa que le digan desde allá. Las noticias de las golpizas a mujeres y hombres nos llegan en videos, joven, no son reediciones hollywoodenses, son hechos perfectamente identificables.

De modo que detengámonos en ese hecho.

 Un pequeño grupo de tres mujeres se detiene a mitad de la escalinata del Capitolio y muestran una tela donde se pide libertad para los cubanos. Se reúne desde lejos un grupo de transeúntes a observar. Sabe qué?; pues cuánto tardará la policía y las arrastrarán hasta el auto patrullero donde las introducirán como un saco de papas. Se terminó el acto y NADIE se unió a ellas aunque al llegar la poli les gritaban abusadores, asesinos, libertad y todo eso…pero DESDE AFUERA.


Antes de proseguir con la hipótesis un alto en este cuadro trágico.

 Usted comprende en las condiciones en que se debe hacer ese acto de valor protagonizado por esas tres mujeres (que tienen mayor indefensión que los hombres ante el asalto de los policías) sin recibir el apoyo de los otros cubanos de a pie que merodean por el lugar; precisamente por ese lugar donde a cualquier hora se cruzan cientos de personas diariamente?

 Esa acción requiere un gran valor, joven, no un gran precio. No hay dinero que pague la indefensión en que un ciudadano cubano puede caer si es detenido por la policía cubana por matar vacas o por sacar un telón con un mensaje político. Se convierte en un sujeto sin ningún tipo de amparo; sus viviendas son asaltadas por la turba con la complacencia de la policía que EXISTE PARA PROTEGER A LOS CIUDADANOS Y SUS PROPIEDADES. Carecerá de contacto y de defensa legal profesional por el tiempo que la policía considere necesario. El fiscal, ente existente para velar por el cumplimiento estricto de todas las leyes, incluida la de Procedimiento Penal, se suma a las “turbas” al mirar en otra dirección o concede más tiempo para la detención indirectamente al firmar el affaire del instructor argumentando que faltan elementos acusatorios y evidencias. Mientras tanto, no es acusado de nada pero sigue bajo arresto. Lo primero impide poder concertar contrato de representación con un abogado defensor que debería protegerlo para que se apliquen con el detenido las leyes en su manera estricta. En el ínterin de esa detención totalmente ilícita a la luz de cualquier sistema de derecho, excepto el cubano, se le “trabaja” para arrancarle la voluntad de resistencia, se le agobia con incansables y repetitivos interrogatorios dirigidos a que se contradiga y al final hace una “confesión” de sus pecados pasando por escribir de su puño y letra ( golpe magistral del instructor ), los nombres de los que estuvieron en casa de fulano antes de salir con el cartelón ); y todo eso, sin poder comunicarse con nadie, con nadie. Los familiares preguntan por el sujeto y la respuesta es que no hay comunicación hasta que no se le acuse.


Y así la cuerda se ajusta al cuello del detenido. Se califican los hechos que antes relaté apegándose a cualquiera de los tipos de los capítulos de los Delitos contra la Seguridad del Estado y se le traslada a una prisión permanente en espera del juicio oral.


La noticia de este acto de valor colma la copa de los dirigentes locales que se apresuran a ofrecer una respuesta de reacción al mismo que sea “vista” de arriba y así no buscarse problemas. No dude que entre esas “reacciones” para demostrar que han hecho algo, están las llamadas o entrevistas breves con los órganos de justicia bajo su jurisdicción para “leerle la cartilla” al presidente del tribunal antes de que el sujeto, sea sentado en el banquillo de los acusados.

 La ola continúa, allí no queda., El juez, que confronta un evidente conflicto de intereses por recibir esa llamada y no mandar al carajo al que la hiciera, empieza a preguntarse qué hacer para que todo le salga bien en el juicio oral y toma especial interés en el desarrollo del expediente penal del sujeto. No es que este juez sea vil, es que el sistema político y jurídico que impera en Cuba es vil. Está hecho para reeditar diariamente la histórica lucha de David y Goliat o más a lo cubano: “la pelea del mono y el león, estando el mono amarrado”.

 Cree que en estas circunstancias por donde debe transitar un sujeto llamado opositor político que confronte abiertamente al gobierno, puede ser pagado?

 Cree que la promesa de recibir dinero por enseñar un cartel con la palabra libertad en el Capitolio mueva a esas mujeres a hacerlo arriesgándolo todo?


Cree usted, joven, que en Cuba no existen personas con convicciones propias y que hayan elaborado por sí misma una reflexión que les brinde la verdad sobre el dilema que atraviesa como ciudadano civil privado de ejercer sus derechos más importantes?

 Cree usted que en Cuba, sin haber escalado el nivel universitario, no existen personas sencillas que reaccionen distintos desde el punto de vista político después de leer la Declaración Universal de los Derechos Humanos?

 Cree usted que no hay cubanos, sobre todo cubanas que muestran más valor que los hombres cualitativamente hablando, que piensen por sí mismos y hayan dejado de sentir terror aunque sí miedo al desamparo que debe sufrir al ser detenido?

 Pretende usted que siendo lo que es, un sujeto instruido con nivel universitario, se resista a creer y concluir que su gobierno lo desgobierna en realidad?

 Que ese gobierno no existe para usted, sino para evitar que usted sea usted mismo?

 No le parece que los argumentos de salud gratuita, enseñanza gratuita, deportes gratuitos y otras gratuidades no compensan el hecho, respaldado por la información, conocerían que esas personas opositoras políticas que no organizan atentados ni sabotajes, solo manifestaciones verbales, podrían conocer de la ferocidad con que se les trata por gritar libertad si no tienen 20 cuc para cargar sus teléfonos y transmitirnos los videos del ultraje al ser humano amparado por el gobierno?

 Cómo nos enteraríamos de esos abusos si no es por esos formidables teléfonos y su conexión a la red ?.

 Le estoy respondiendo ?

 . Ahora comprende por qué tienen que recibir ese dinero?

 Si no lo recibieran y no pudieran transmitir esos atropellos del siglo XXI en Cuba, qué tendrían que hacer entonces?


Comprende que serían acallados?

 Comprende que dejarían de existir?

 Cómo puede escapar el cerdo al matarife que lo sacrificará armado de su cuchillo de carnicero dentro del corral?


Esa imagen es la que pretende crear su gobierno con los opositores políticos.


Piense en todo eso. Interiorice. Comprenda que todas las personas son distintas e irrepetibles. Su sistema podrá tener cosas buenas pero tiene cosas peores que las buenas; eso no logra que califique.


Como usted, también formé filas y marché junto a Fidel. Qué cubano no lo hizo con este encantador de serpientes?, con esta remodelación de flautista de Hamelin ?

Jorge B. Arce

Tu comentario esta esperando ser moderado.( Nota al pie de página del blogger Luis Ernesto.






lunes, 2 de abril de 2012

Pedaleando a vapor: Intercambio de opiniones en La Pupila Insomne.

Pedaleando a vapor: Intercambio de opiniones en La Pupila Insomne.: Debate de comentarios en la Pupila Insomne sobre la objetividad de los medios de prensa. Obsérvese en este intercambio el intento co...

Intercambio de opiniones en La Pupila Insomne.


Debate de comentarios en la Pupila Insomne sobre la objetividad de los medios de prensa.



Obsérvese en este intercambio el intento constante de descalificar mis ideas por lo que soy y no por lo que digo. Es el desempeño de los que carecen de argumentos. Pueden observar hasta cómo citan hechos ocurridos en Estados Unidos durante la Guerra Fría para tratar de ridiculizarme.

Por estas razones es que insisto en cuestionar algunos de los temas que aborda ese espacio y presentar mis argumentos _que puede que no sean absolutamente ciertos, pero son los míos_.

Les invito a acompañarme en este breve intercambio con esas personas, evidentemente muy jóvenes.







La imagen que acompaña el spot es propia de Cuba donde existe un idóneo caldo de cultivo para manipular la información debido a que no hay medios de difusión independientes. Como en cualquier trabajo, el periodista que pretenda mantener su puesto en Granma _por solo citar un ejemplo_, tiene que plegarse a la política de los editores o puede hacer sus maletas. Todos saben que la ausencia de libertad de pensamiento y palabra en Cuba no es una quimera; el que no “entre por el aro”, queda al campo; conmigo o contra mí, es la máxima aplicada. Un hombre digno no permitiría que se le manipule y presione de esa forma. Un hombre digno que ame su vocación de periodista, incapacitado por las reglas del juego a publicar objetivamente la noticia haciendo una descripción de lo que ocurrió y no de lo que opina sobre ella, renunciaría a desempeñarse con semejante mordaza ideológica. La patria no tiene nada que ver con esa diatriba. La patria merece respeto de todos los profesionales de la noticia. Ser periodista no es repetir teoremas es enfrentarse a la verdad a cualquier costo.

Jorge B. Arce





A continuación la réplica a mi comentario:

Claro, según tus palabras entonces Estados Unidos es el SUPER EJEMPLO de la verdad porque hay medios a montones, y de los que denominas independientes, cierto?



Otra réplica a mi opinión:
Basta tener el más elemental sentido común para saber que es una gran mentira. Los medios de Estados Unidos, como podría mencionarte miles en todo el mundo responden a los intereses de las grandes corporaciones que los sostienen.
Debí comenzar aclarándote que NO SOY PERIODISTA, respeto demasiado esa profesión para auto titularme de esa forma, aunque espero que no lo hayas pensado.
Todo medio tiene una política editorial que puede ser o no acertada, pero siempre estará al servicio de la clase dominante. La gran diferencia con respecto a Cuba es que llámese Granma o cualquier otro reciben muchas críticas más por la forma en que publica que por el contenido con el que casi todos coincidimos.
Anóteme entre los que no quedará callado ante una actitud como la que describes por parte de alguno de los periodistas que a veces no profundizan para el desempeño de sus funciones. ¿Es que acaso no has escuchado las varias ocasiones en que Raúl (como también lo hizo Fidel) han CRITICADO DURAMENTE a los medios de prensa cubanos?
A la Cuba de hoy le hace falta una prensa mucho más objetiva que ponga el dedo en la verdadera “herida” y que no sea complaciente, como lamentablemente ha ocurrido.
Lo que no le perdonaremos nunca es que se deje llevar por las “recomendaciones” de quienes han convertido a la prensa mundial en un show propagandístico.



Estás hablando de una forma de vida que sólo conoces por Radio Rebelde y Granma y de sólo mencionar a un sujeto que trata a sus semejantes como lacayos y como siervos de su finca, es suficiente para comprender que tus palabras son colocadas en tu boca por otro. Eso no es responsable. Eso no es respetable.

Jorge B. Arce





Comentario a mi opinión entre los comentaristas.

Luisa, parece que él no ha oído hablar de “Proyecto Censurado”…. ni sabe que en USA prohibían desde el Ulises, de J. Joyce, hasta Harry Potter! y tampoco sabe que en USA hasta se celebra, gracias a A.L.A. una semana de los libros prohibidos?



Casi pudiera asegurarlo
Aunque recuerda que a veces algunos prefieren “no oír ni ver” según sus propios intereses.
Esos son peores….
Abrazos

Respondiendo a los comentarios últimos:

Es peligroso para usted mismo lo que afirma sobre otros. El ser peligroso es el que no se toma el trabajo de pensar por sí mismo, ni buscar lo que necesita para realizarse a sí mismo porque ha vivido escuchando que el estado se encargará de resolver sus necesidades.

Jorge B. Arce



Esta es la idea definitiva sobre lo escrito por el articulista que dio inicio a este debate.

Aclaro, señor, que no he pensado ni he tecleado que usted sea periodista. Usted ha interpretado incorrectamente mis palabras. Le sugiero que relea el comentario-respuesta a su spot y lo comprenderá de seguro.
Perol le replico. Usted afirma que cualquier medio de difusión tiene una política editorial. Eso es acertado, si no fuera así todos los medios de difusión planos en USA no podrían existir porque, obviamente repetirían todos las mismas cosas. Eso es un hecho.




Pero usted, intencionalmente o no, trata de dar a entender que la política editorial responde a la clase dominante. Esta frase es una frase marxista, querido, extraída de las aulas de La Colina, también es obvio pero no es verdad que el dueño del Times es de la clase dominante. Millones sí tienen, pero no lo convierte en un miembro del Senado o el Congreso y mucho menos de la Casa Blanca. Bueno, supongo que usted conoce que es en esos lugares donde radica el poder legislativo y ejecutivo de este gran país. Ese señor, al que no tengo el honor de conocer, puede ser de derecha o de izquierda, pero no puede imponerle a los reporteros que trabajan para la firma, que publiquen lo que él les dicte. Lo publicado es lo que observan e investigan esos periodistas que_por cierto_ sí son periodistas y no pertenecen a ningún grupo de respuesta rápida.
Pero, sepa, que comprendo su posición porque he vivido en nuestro caimán más años que los que usted imagina y las vivencias de las dosis de hipocresía profesional, de claustros de profesores y de estudiantes han sido también parte de mi vida, la más desagradable, por cierto.
Alabo que distinga entre la mediocridad y la mendicidad de conciencia y el descaminado énfasis en engañar a cualquier con tal de sobrevivir, palabra con la que se justifican ciertas actitudes serviles y conspirativas y que comprenda que una actitud tal solo precipita el caos total por la inusitable falta de respeto a las instituciones necesarias para salvaguardar la democracia en las que se incluye, ineludiblemente, a los medios de difusión. Resulta muy difícil para un periodista mediocre a la altura de las circunstancias y luego de haber estado haciendo un trabajo de incondicional apoyo a los lineamientos y resoluciones oficiales a los temas más rotundamente sociales de espaldas a las esperanzas de los cubanos, pensar en dar marcha atrás. Eso no ocurrirá. Ese lastre debe ser separado de los medios de prensa para empezar desde cero, pero antes, esos medios de prensa no podrás ser costeados con medios estatales porque habría un tremendo conflicto de intereses exponer los trapos sucios del que firma el cheque para solventar el presupuesto del medio de difusión.


Mire, joven. Castro no dio un paso en falso ni impensado cuando empezó a nacionalizar la prensa privada en Cuba cuando acusó al diario de La Marina, como peón de los yanquis y enemigo del Ejercito Rebelde y del Primer Ministro. Era necesario acallar las instituciones que investigan y denunciar las faltas de los gobernantes de entonces, como hoy lo hace el presidente de Ecuador en su país o Chávez en la aliada incondicional y pupilo de Castro.


Para que un gobierno sea transparente y su pueblo, el que supuestamente lo eligió, pueda cuestionar su administración, la prensa tiene, tiene que ser independiente, no oficialista. Recuerde que hasta en el Derecho Criminal se exime a la madre o esposa de proteger al cercano prófugo. Todo queda en casa, hombre, como hasta ahora.
El problema que tiene la objetividad de la prensa en Cuba no puede solucionarse con aspirinas como erróneamente deduce usted.
Y no confunda, por favor, política editorial con política ideológica, ambos son términos filosóficos distintos. Y perdone, no pretendo pasar como sabelotodo, lo que escribo y el estilo es solo una forma de expresarme, no he tenido la intención de darle lecciones porque no las necesita ni yo soy capaz.


Por último, créame, la prensa que se consume aquí frente a una computadora está muy lejos de ser un show propagandístico como usted apunta. Es incierto. Existe la prensa amarilla como en cualquier sitio pero no tiene reputación y la consume poca gente porque en América se produce para todos los bolsillos y todos los gustos; se trata de la libertad de empresa, amigo. Usted organiza su ente empresarial basado en que va a obtener ganancias “vendiendo” un producto que será adquirido por un determinado número de consumidores. Es el capitalismo, no el socialismo. Las leyes que mueven este país no nacen en la Casablanca ni en el Capitolio, sino en el mercado. Esos políticos son elegidos para administrar los dineros públicos, los que salen de los impuestos y sirven para costear los gastos públicos.


Por todo ello, encontrará aquí Excelentes, Buenos, regulares y malos productos y hasta productos de estafa. Pero usted, que es LIBRE, compra lo que le dé la gana porque es su dinero y lo gasta en lo que quiera, nadie le regulará eso. Sin embargo, cuando usted es un hombre listo, comprenderá qué es un periódico serio y cuál no lo es. Le aseguro que cuando tenga en sus manos uno poco serio buscando algo en particular y estudie el contenido, lo arrojará en el bote para la basura más cercano. Eso es libertad de elegir lo que consume. Pero comprendo que nos han estado repitiendo media verdades_) que paradójicamente por ser medias verdades son mentiras_ por demasiado tiempo y ningún cubano en más de 50 años ha tenido la oportunidad de emitir su voto para elegir al jefe de estado o al jefe de gobierno, excepto, claro, que los que han llegado a la cúpula ( domina la Ley Electoral No. 72?). No me responda, es para su consumo. Yo le llamo la Ley Triquiñuela Importada No. 72, con todo respeto, y le aseguro que la conozco bien, bueno, lo más esencial.
Gracias, espero intercambiar muy pronto, soy un adicto de esta página.

Jorge B. Arce