Una pregunta razonable. La pregunta es: Puede un aspirante a obtener una licencia de conducción en Miami demostrar en el test práctico que posee las habilidades para conducir con pericia en el pandemonium del tráfico de la ciudad ?....Mi respuesta es NO !, absolutamente no. En la mayoría de las oficinas donde se lleva a cabo estos exámenes a los aspirantes a conductores de vehículos automores de Tipo E, la misma se limita a hacer un recorrido dentro del área de parqueo haciendo una reversa de menos de 50 pies, un cambio de dirección de 180 grados mediante tres giros o puntos y parquear en marcha hacia delante dentro del espacio fijado por 4 conos de plástico y "dale echando". Conozco de algunos que han "calcado" desde la distancia el ritual del examen y repetido varias veces en un área libre para luego reeditarla con el instructor sentado en el asiento del pasajero para recibir una A. La parte teórica no se queda rezagada ante la sencillez, casi estupidez del práctico, pues si atesora respuestas correctas en las primeras 20 preguntas obtiene el "título" de chofer listo para el práctico. Es una gigantesca falta de responsabilidad para con las demás personas pues la fragilidad de las normas legales que amparan este procedimiento estúpido e ineficiente provoca la puesta en peligro de la integridad física y material de los transeúntes y choferes. Manejar un vehículo moderno en calles y autopistas entraña una gran responsabilidad personal, familiar y con la comunidad y el resto de las personas y obtener un permiso para hacerlo legalmente debe estar precedido por el vencimiento de un severo y rígido examen que haga que los aspirantes queden obligados a memorizar cada presupuesto legal, ni más ni menos.
Este blog quiere convertirse en plataforma de discusión y análisis de diversos temas que interesan a toda América. Por lo que el propósito depende de la interacción con los visitantes.
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viernes, 30 de octubre de 2015
La luz verde.
La estupidez ?; adicción ?; moda ? en el uso de los teléfonos
celulares ha llegado a tal extremo que esas pobres gentes atrapadas por esos
aparatitos caminan por el mundo prescindiendo de partes de su cuerpo.
Obsérvelos atentamente mientras dedica su tiempo en la espera de la luz verde
en la intersección: Avanzan un poco indecisos y desvalidos cuando intentan
salir de un Starbucks empujando la puerta batiente resistente a ese empuje con
el costado del cuerpo o con el hombro o con el pie y hasta con el trasero; es
que no puede hacerlo con su brazo derecho pues éste se halla ocupado
sosteniendo en equilibrio un vaso que contiene un Mocha con chocolate y crema
congelada, provisto de un absorvente que usa cada cuatro o cinco pasos_su vida
es tan agitada que no puede emplear 5 minutos en paladearlo sentado como una
persona normal y luego seguir su camino_ para disfrutar del suave sabor de la
bebida energizante, pues es que en la
otra sostiene, responsable y metódicamente, un flamante Smartphone conectado a
la red constantemente, lo que le permite a nuestro observado/a, mantenerse
informado sin interrupciones propias de beberse un café, a importantes páginas
que le permiten vivir activamente, como los videos de risas de YouTube,
Instagram o los trabajos (¿?) que cuelga la gente en Facebook todo el tiempo.
Es muy importante porque nuestro hombre/mujer puede enterarse del último
traspié de Kathy Moss cuando se bajaba de la limosina frente a un restarurante
en el Soho de NY o la tanguita que exhibía el gran trasero de la Kardashian;
también de las idioteces de los que se suben a los techos de sus casas y se
lanzan a una tina llena de agua que mide 2 por 2 pies cúbicos y terminan
rompiéndose brazos y clavículas. En fin, ese mundo interesantísimo que nos
brinda la Web constantemente 24/7/365 y que según dicen los expertos, mantienen
en alto tu Autoestima y tu Vigor sexual, así como la cara sonriente y plena de
placer inconmensurables, solo comparables a lo que se siente cuando se come un
plato de arroz con frijoles negros y
plátanos maduros fritos, aderesados con empella de cerdo recién salida de la
sartén.
Puede que ponga cara de contrariedad
pues salir airoso empujando una puerta como esas con las dos manos ocupadas, la
que opone resistencia a la presión debidamente ejercida por el hombro o por el
trasero, es digna de admirarse. Pero nuestro sujeto/a no desmaya, sigue
empujando; sostiene con vehemencia su “cup of coffee” con la mano derecha en
equilibrio, como ya dije, perdón por la repetidera. Se molesta aún más porque
la clásica mochilita _casi vacía_ y que forma parte del atuendo bohemio,
insiste en quedarse dentro de la tienda _no voy a repetir el nombre de
Starbucks porque lo dije al principio_, pero que sin dudas es un lugar que se
apega a los hombres y mujeres muy serios o sonrientes, en la mañana, la tarde o
la noche; en días de semana o en medio de un aguacero tropical, se reúnen a
hacer apuntes muy importantes en sus “notebook” o a insistir pulirse las yemas
de los dedos con el display del “inteligente-teléfono”.
Y volviendo a nuestro conejillo de
indias, casi está enojado; puedes notarlo en su expresión de insatisfacción con
el mundo que le rodea y en su mirada puesta en esa puerta de los demonios que
se empeña en no permitirle irse de una buena vez a la m…Mientras tanto, el
smarphone, desde su mano izquierda, no cesa de mantenerle conectado al mundo
entero, aunque no entienda ni jota del cantonés o del tailandés, pero
informando de los avances en el mundo de los superconectados al adelanto
científico y a los cuentos de relajo o a las sweetgirls que no se cansan de
mostrar sus tetas para ver qué pueden sacar de ella y matar el tiempo que les
sobra sin hacer otra cosa maravillosa como esa de mostrarlas para que otro se
las envidie y otra diga que las tiene flojas. Es que esa puerta se la tiene cogida
con él/ella y no cede a su empujón y augura con echarle a perder este día
sublime y el tiempo de ensueño pasados en el Starbucks _siento repetirlo_,
acompañado de diligentes entes como su mochila, su smarphone y su
imprescindible “cup of coffee” No. 3 del día. Tartamudea unas palabras de
contrariedad mientras sigue forcejeando con la puerta impertinente y estúpida
que le está por joder su “grandioso día”; hasta se toma la libertad, no tan
bohemia, de mascullar unas palabrotas: “what hell!”, lo que viene siendo algo
así como ¡Qué cojones! en Castellano, y comprime su trasero contra el cristal
de la puerta que se muestra renuente a su propósito. Está a punto de entrar en
pánico, o en shock, que no es lo mismo pero que se usa mucho en Miami; y se
pregunta qué demonios le ha hecho a esa puerta para que no le deje salir a la
calle; que por qué le importuna.
De pronto ocurre lo que no puede
ocurrir: Su valiosísimo tesoro, su imprescindible y buen amigo inseparable,
refulgente smarphone resbala de su mano izquierda y sus 400 dólares constantes
y sonantes repican en el pavimento con un crujido que hace que todas las fibras
de su cuerpo adolorido vibren a una intensidad rayana en la crisis de nervios.
Con su mano izquierda libre, le da un firme empuje a la puerta que cede a su
impulso y le permite recoger a su adorado tesoro hecho mierda. Consternado,
entristecido, apesadumbrado, incomprendido, desalentado, lanza un grito
inintelegible para mí, porque los cornetazos que me sonaron los vehículos que
estaban detrás del que usaba, me recordaban que la luz se había marcado a
Verde.
lunes, 3 de agosto de 2015
Los fraudes de auto en Miami
Los fraudes de auto en Miami.
Miami en 10 años ha experimentado una transformación extraordinaria. Para
ser fieles a la realidad, la transformación ha tenido lugar desde mucho antes
si se habla de los avances obtenidos en materia inmobiliaria, de negocios, de
apertura a las Américas, comercial, etc.
Pero hablo de la social. Y dentro
del entramado que supone la multicultural sociedad miamense, también conocida
como la Ciudad del Sol, la Ciudad del Toll ( evidentemente ); este último la ha
colocado en la primer ciudad del país donde se paga más por transitar por sus
carreteras, algunas de ella INTERESTATALES, lo que no se comprende y que
demuestra el contubernio federal.
Tristemente Miami se ha caracterizado por dar albergue a los más
importantes estafadores del Medicare, casi todos de origen cubano, algunos, se
rumorea, en contubernio con el gobierno de la isla; también abundan los
estafadores de los viejecitos que juegan la Loto. Pero la mayor tajada se la
llevan los estafadores a las aseguradoras de auto.
Resulta como una epidemia generalizada. Se dice que cuando la gente llega
de Cuba, con su standard de guajiro de pequeña ciudad y se enfrenta a la
magnitud de metrópoli de Miami, algunos se benefician con la increíble
ignorancia que la mayoría de los cubanos tienen del sistema mercantil
capitalista; no lo han vivido y los parientes del exilio especulan tanto que
pocos les creen. De modo que utilizan una simple fórmula difícil de descubrir
sin el esfuerzo de las propias víctimas de estas estafas: LAS ASEGURADORAS DE
AUTO.
Para el año 2005 y 2006, cuando se producía un accidente de automovilismo,
solían acudir por llamado a través del número 911 de emergencias, un oficial de
la policía con jurisdicción por zona, los paramédicos y un representante de la
aseguradora que acudía al reporte del siniestro hecho por el asegurado.
Lógicamente se documentaba el siniestro lo que dejaba pocas grietas para
instalar una simple estafa como las usuales diarias de Miami.
Luego, de repente, debido al afán de dar los mismos servicios pero gastar
menos, los representantes de las aseguradoras no se presentaron más aunque les
notificaran el accidente. Los paramédicos se presentaban si el implicado o el
oficial a cargo les llamaba. Nada ahora se hace espontaneo. Las cosas han
llegado a tal extremo, que he visto oficiales de policía en los autos propios
del departamento Metro o de cualquier otra ciudad que alberga el Gran Miami, no
detenerse estando a la vista del accidente y sin que las luces de torreta
estuvieran activas.
Los accidentes en Miami se han convertido en una verdadera pandemia con el
cuentecito de los Smartphone, porque estos instrumentos de entretenimiento, más
que de comunicación, son empleados irresponsablemente por el 90 por ciento de
los conductores de calles y autopistas. Es común observar un accidente donde
tres vehículos han golpeado el bumper posterior del vehículo delantero. ¿ Cómo
es posible?.
Después de obtener los por qué de varias de las aseguradoras, los
departamentos correspondientes a reclamos dicen que la compañía ha dejado de
practicar el envío de un representante al lugar del siniestro. ¿Pero cómo han
modificado ese proceder si así amparan las estafas que los agobian?, he
preguntado. No lo sé, pero así funciona.
Llegados aquí me continúo preguntando si los legisladores del estado del
Sol y del Toll conociendo tal cosa por qué se mantienen de brazos cruzados?.
He apostado por hacerles llegar a los despachos de los congresistas de
Miami estas notas con la esperanza puesta en que alguno las lea y reflexione si
tiene tiempo, porque dinero tienen para cubrir las primas cuando las
aseguradoras las elevan para obtener o compensar ganancias y pérdidas.
Jorge B. Arce
Miami
305 790 4317
domingo, 11 de enero de 2015
La evolución del teléfono.
Desde los infantiles teléfonos que en algún momento hicimos para pasar el rato a partir de dos latas de conserva vacías unidas por un cordelito hasta los actuales "inteligentes" que por cierto, no comprendo, este útil artefacto ha sufrido una transformación tan interesante como su uso. No pretendo parafrasear este increíble desarrollo sino su uso pues se me ocurre pensar que Alexander Graham Bell, si tuviera la oportunidad, estaría de acuerdo en reir a carcajadas sobre algunos detalles.
Los primeros teléfonos con un magneto eléctrico adicionado lo usaban los empleados públicos de ferrocarriles, oficinas, bomberos, policía y otros servicios públicos para avisar pretendiendo minimizar los daños que pudieran ocasionarse cuando "se quemaba la Yaya" o el tren lechero iba sin frenos Loma del Burro abajo.
Mas tarde empezaron a instalarse los aparatos con un disco provisto de números y letras en los hogares privados y fue de un amplio uso para llamarse entre amigos y familias que vivían a dos cuadras de distancia para decirse algo así como lo que sigue:
" _ Hola, mi amiga, cómo estás ?...Coño, vieja, llámame pues desde ayer no nos vemos y aunque vivimos cerca siempre es bueno estar "conectadas". Bueno, te dejo porque se me queman los frijoles...chao chao.."
Y es que Graham Bell nunca imaginó que su aparatito creara un cierto "magnetismo" entre la gente, tanto, tanto magnetismo que incluso algunos pasan trabajo para despegárselo de una oreja mientras comen, ven la TV, manejan y hasta...se duchan.
"_Chencha, mi'ja, sube, que te llaman de Colón con una novedad, correeee, sube !!!!.
Esta es otra modalidad del uso del teléfono, pues resulta que su costo de instalación no todos pueden pagar y los vecinos se tiran un cabo para notificar buenas y malas noticias unos a otros.
Hay que decir sin ambages que durante estos años la gente era un poco más feliz porque no tenía que preocuparse por darle carga a la batería del teléfono, o comprar el protector contra caídas, o bajar la última de las aplicaciones para pelar papas o hablar en chino sin pasar un curso básico, o que se me quede encima de la mesa cuando salí a comprar yuca al mercado de la esquina.
Entonces, sin la existencia de este poderoso e inusitado y siempre novedoso artefacto, la gente no tenía que preocuparse por responder a su amigo en el momento que evacuaba sus intestinos porque a aquél se le ocurrió telefonearle para que le dijera cuál es el nombre de su mascota o del último hit de Los Tres de La Habana; nada, que cuando te sentabas tranquilamente a hacer esa vital primera necesidad corporal lo único que te preocupaba era llevar contigo el periódico para pasar el tiempo. O cuando entras a un lugar donde debes esperar tu turno para que el tribunal te notifique cuánto debes pagar mensualmente por tu hipoteca, el desgraciado aparatito empiece a timbrar, pero no con el sonido acostumbrado de un teléfono sino con los acordes de la Guantanamera o Dame chocolate, mima pa' gozar o cualquier otro ritmo popular incluido el inconmensurable regaetón...y los que te rodean te miran con una cara del carajo que no deja espacio a palabras, pura elocuencia del momento.
Pero si usted quiere divertirse en secreto, sin que el usuario del teléfono inteligente se de cuenta, por supuesto, dedíquese a observar, cuando tenga tiempo, por ejemplo en la roja de un semáforo, cómo un tipo vestido a la onda, parquea su carro, se baja, da la vuelta a la puerta del pasajero, la abre, saca una mochila, se la cuelga al hombro; cierra la puerta, comienza a andar; en una mano lleva los auriculares, en la otra el teléfono. Uno de los extremos del auricular en una oreja, el otro colgando; avanza, trata de coger el otro extremo de los auriculares, no lo logra porque lleva un vaso con café Mocha de McDonald por la mitad; con la otra no puede porque lleva el teléfono. Logra, mientras se mueve evitando los golpes de los carros que pasan conducidos por conductores atentos...a su teléfono móvil, meterse el teléfono en el bolsillo trasero del jeans. Con la mano libre atrapa al desinteresado extremo del auricular que lucha por no ser atrapado entre balanceo y balanceo. Cuando lo ha logrado trata de tomar el "inteligente" que metió en el bolsillo trasero de sus jeans pero la longitud del cordón se lo impide, al mismo tiempo que logra que un conductor atento a su celular no lo deje cojo de por vida. Alcanza la acera al fin y hace maravillas tratando de alcanzar el hilo del auricular que se balancea tratando de no ser atrapado por la mano que ya tiene también el celular. Al fin lo logra, lo conecta, se introduce el extremo en la oreja que le quedaba libre, tropieza con un hombre que camina a toda velocidad hablando consigo mismo, bueno, por su sistema a manos libres con la cuñada que tal vez le esté pidiendo dinero prestado para pagar su plan con ATT que subió a $180 sin que se explique por qué...
"_Tal vez, le dice él, porque no tienes la aplicación para bajar 30 Megabytes que te envié la semana pasada...recuerdas ?...
Cuando al fin ha logrado evadir los obstáculos que gente inconsciente le ha colocado en su camino retrasando sus intentos de "conectarse", nuestro hombre logra hablar con alguien, no se con quién, pero su sonrisa de satisfacción lo delata.
Su interlocutor, desde casa, mientras se cepilla los dientes pues acaba de levantarse, masculla palabras incomprensibles para nuestro hombre; se salpica de dentífrico y dice una palabrota...se encabrona y suelta la presión de su mejilla contra su hombro liberando su IPod de casi $400 dólares que alegremente salta a la esquina del vanitee, rebota y cae graciosamente en la taza del inodoro...
En el otro extremo de la señal satelital, nuestro aguerrido saltador de obstáculos de una de las calles más populosas de Coral Gables dice: Hello, hello...Albert...helloooo...mierda !, habla, chicooooooooo.....
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Incomprendido
Incomprendido.
Me encuentro de pie en una
esquina de la 67 Avenida del NW y la Miami Garden Drive.
El tráfico está lento;
parece que hay algún tipo de problema adelante.
“ ¡Ay, madre! ¿ qué estoy
mirando?, ¿es real?”.
“ ¡Oh, Dios!, ¡Cómo camina!”
“ ¡ Qué curvas!, ¡ qué
frente!”.
Pasa junto a mí con ese
andar que le caracteriza, que sólo pueden emplear quienes se saben grandes. Me
recuerda la propiedad absoluta de la voluntad total de la exclamación. ¡Simplemente
lo mejor!.
“ ¡Woww!, es que los
laterales son impresionantes…”
“ ¡Diablos!, sólo la pintura
no le queda bien, coño…si sólo tuviera el gris metálico…”
“ ¡ Ohh, el Accord 2013!, ¡
un sueño!.
Jorge B. Arce
viernes, 6 de abril de 2012
Sobre Martí y yo emigrante.
Sobre Martí y yo emigrante.
Hola, Luis. Comentando su
siempre generosa atención hacia mis comentarios. Gracias. No es un
agradecimiento inmerecido puesto que usted es mi anfitrión en este sitio y me
siento satisfactoriamente atendido aunque no nos "rocemos" ni a 100
pies en algunos temas.
Usted ha "tocado"
un tema que por su ínterin, necesitaría mucho espacio o mucho tiempo para
desarrollar mis ideas al respecto: Las aspiraciones de Estados Unidos. Y
realmente siento constatar que una persona como usted, con determinados valores
de instrucción, razone a "medias" _por no citar otro adjetivo más
preciso e hiriente_. Su concepto sobre el tema debe basarse en datos obtenidos
de algún sitio que le impulsen a repetir esa afirmación de conquistador
planetario de los Estados Unidos. No pretenderé refutar esa tesis. Por sí misma
dice mucho de usted y lo lamento. Es su opción vivir con esa idea
"colocada" en su conciencia por años, manejada, conducida, inducida.
Imagino que el "espacio" en que usted se mueve para respaldar tal
afirmación _en definitivas no es su autoría ni nada por el estilo_, no le
permita observar muchas cosas, no porque no lo desee, si no porque no puede.
Prefiero imaginarlo así que como instrumento de un proyecto porque lo
apreciaría más como persona.
No voy a contradecirlo,
blogger, no me atrevo al menos por ahora. Prefiero incitar en usted el bichito
de la curiosidad, laboriosidad, constancia y perseverancia para adentrarse en
ese inmenso pequeño mundo de la conciencia prefabricada.
En cuanto a Martí la cosa es
distinta. A él hay que estudiarlo con método no con vicio. Hay muchos
estudiosos de Martí en Cuba y por otras latitudes. Cuando empecé a leerlo
"concienzudamente", claro, no como infante, me adentré en sus obras
completas y tomé el volumen XVIII como el primero; no fue por casualidad que lo
hice pues buscaba vehementemente encontrar un Martí que no fuera como el que me
han estado pintando durante años y años desde el sexto grado hasta la Colina.
Hasta un Martí cocinero me fue presentado en perfiles televisivos de pocos
minutos de duración a cuentas de uno de sus aniversarios de nacimiento. Y lo
encontré, hallé ese Martí del siglo XIX feroz crítico de las ideas y régimen
socialista. No olvido el inmenso alborozo que experimenté en esa lectura y la
sagaz crítica a dictaduras de funcionarios en la pluma del Maestro; no por
gusto había buscado en varias bibliotecas ese volumen y no aparecía por ningún lado!
Qué cabrones!
En fin, Luis, no presumo de
conocer a Martí y si cité ese verso ayer fue porque es una referencia directa
al manipulado concepto politiquero de PATRIA y Educación Patriótico Militar, etc.,
teoremas que pasé mi vida escuchando en todos los medios habidos en la tierra
donde nací. Concepto que se empeñan en colocar sobre la mesa de conversaciones
los que quieren convertir al lugar de nacimiento en algo sacrosanto e
irrenunciable.
Lo verdaderamente importante
de ello es que uno puede nacer en cualquier lugar y ser ciudadano de otro
lugar; todo consiste en la aceptación que como ser humano recibamos. Yo, por
mis ideales era un extranjero en Cuba. Sin mover un solo dedo en contra del
Estado; sin mover un solo dedo en contra de los poderes políticos en general;
sin conspirar; sin asociarme; sin delinquir ideológicamente de acuerda las
rígidas normas del partido comunista y de los ordenos 13, 14, etc. de la Orden
No. 1 del Cmte. En Jefe, recibía más acoso de tipo político que es usted
incapaz de imaginarse. Sabe por qué?; por expresar mis opiniones y mis
cuestionamientos a todo lo que observaba injusto o inadecuado o
desproporcionado. Era eso: Un crítico, pero ni siquiera activo porque carecía
de plataforma para difundir mis críticas y otras cosas...
De qué patria me sugiere entonces?
Perdí a pocos amigos cuando emigré porque quien se conduce como lo hacía en
Cuba, transita por una fina cuerda y te miran los que te conocen como un apestado:
( Ese, estás loco, ese contamina, la policía me llega a mí a través de él; está
en candela"). No puedes conservar amigos con ese acoso.
Aquí, en esta nación que al
parecer tanto odias, siendo un extranjero porque lo soy, me tratan con respeto.
Digo lo que pienso en cualquier soporte al que tenga acceso; llamo a los
políticos locales y me comunico con ellos; critico sus errores según mi
perspectiva y no recibo ninguna advertencia de peligrosidad y créame, Luis, si
hay algún país que está constantemente amenazado es Estados Unidos porque sus
enemigos sobran y en Cuba se esconden algunos de ellos y usted lo sabe.
Cómo no voy a amar a este
país si me ha brindado las oportunidades que no me brindó el nativo a pesar de
llegar con 53 años y con escasos conocimientos para abrirme camino?
Me temo que tal vez usted no
llegue a alcanzar la profundidad de mis sentimientos porque supongo que no es
un emigrante y no es un extranjero en otro país que no es el suyo. Y Estados
Unidos brinda tantas oportunidades a los extranjeros que se unen aquí
provenientes de todas partes de la Tierra, que no te sientes extranjero cuando
te insertas culturalmente en este nuevo ambiente. Es el secreto para no pensar
constantemente que podría estar viviendo en la isla y no en Miami Lakes. Te
acostumbras a los nuevos paisajes (planos como son en La Florida), a los nuevos
olores, alimentos, mercados, transporte, vías, recreación, turismo, trabajo, en
fin, la vida.
Amo este país porque en
primer lugar me aceptó sin pedirme nada a cambio. En mi propio país para
continuar avanzando en mi carrera tuve que responder SI para brindarme como
voluntario al África a una guerra que no era de Cuba, sino de Fidel. He tenido
dos trabajos que me brindan lo necesario para vivir como no imaginé que viviría
nunca cuando estaba en Cuba y soñaba en venirme acá; en términos cerrados:
incomparablemente mejor.
Pero lo más resaltantemente
positivo del cambio es que ya no oigo el teque político-ideológico día y noche
y no tengo que ocultar mis opiniones todas para impedir que me señalicen;
ni me "tocan a la puerta" para
preguntarme por qué no he ido a votar o qué voy a hacer mañana que el gran líder
va a estar presente en el acto por el aniversario...etc., etc. y todos debemos
contribuir a su seguridad.
La tangible sensación de
poder expresar libremente lo que pienso me hace creer que he
"crecido" una docena de pies de altura humana.
Créame, ni siquiera recuerdo
los tristes momentos de escaseces disímiles que sufren una parte de los
cubanos; el recuerdo siempre perenne en mi memoria son la inmensa falta de
libertades civiles. Al residir aquí donde un policía no te detiene en medio de
la autopista para preguntarte qué relación tienen de consanguinidad entre los
pasajeros que llevas y tú o para registrarte el maletero o pedirte
identificación, me siento como si flotara, como si no tuviera los años y las
canas que tengo. En todos estos años solo me detuvo un patrullero una vez por
acelerar bruscamente en una zona escolar activa ( más de 7 años manejando
diariamente más de 12 millas y pasando centenares de intersecciones reguladas
por luces, avenidas, calles y autopistas). Se colocó en marcha detrás de mi
auto y activó las luces de torreta. Me detuve; se acercó; bajé el cristal,
saludó cortésmente en Inglés y al identificar mi somato tipo en Español y
preguntó: "...Señor, comprende lo que acaba de hacer incorrectamente?".
Esa fue su pregunta sin preguntarme nada más con maneras corteses pero severas,
sin el más mínimo asomo de indulgencia, autoritarismo o abuso de autoridad.
Con idénticas maneras se me
acercó otro en otra oportunidad al verme estacionado junto al carro de un amigo
que se averió en el Palmeto Express Way en la franja de desahogo y emergencias
y después de saludar preguntó: " ...Puedo hacer algo para ayudarles,
señores ?". Qué diferencia, Luis, qué diferencia!, a pesar de que algunos
criminales que actúan en las calles reciben a balazos a los policías cuando se
detienen cerca de ellos, proceder que coloca a los oficiales en una situación
muy comprometedora pues han de diferenciar en fracciones de segundo un
infractor casual de las leyes de tránsito de un criminal armado y cargado de
drogas.
Sí, Luis, amo a este país
porque me ha dado lo que he necesitado para mí y para ayudar a mis familiares a
soportar las penurias de un sistema improductivo e incapaz.
Jorge B. Arce
viernes, 2 de septiembre de 2011
Atrapado y algo más.
Llegar a los 60’_apenas cuando comienza a vislumbrarse el final del camino_ y encontrar que las cosas que están ocurriendo en el mundo habrían sido inconcebibles 20 años atrás, resulta frustrante porque casi se desvanece la esperanza y la fe, fuerzas que te sostienen día a día.
El narcotráfico conjuntamente con el consumo y la fabricación de drogas, estupefacientes y anfetaminas es una verdadera epidemia causando muertes, crímenes, destrucción de seres humanos y familiares. Los gobiernos gastan y gastan cada año más dinero de los contribuyentes para mantenerlas bajo control y aún así hay países que están a un pelo de ser dirigidos por este flagelo que contamina las mentes humanas mediante el soborno y la extorsión.
La drogadicción se alimenta con mayor frecuencia de los sectores más débiles: niños y jóvenes. Entre los adultos es casi común y de moda fumar marihuana en una fiesta privada y se adquiere fácilmente en clubes nocturnos y otros centros de diversión.
Este estado de cosas constituye un verdadero desafío a la sensatez y al razonamiento humanos. Resulta increíble observar cómo mucha gente se entrega a estos malos hábitos con una irresponsabilidad anonadante. La ética es casi algo del pasado, poco reconocible entre oídos jóvenes. Usted puede ser víctima de un timo igualmente en una tienda por detalles que en el centro financiero de New York.
En el Sur de la Florida, lugar donde he fijado mi residencia, los problemas aumentan por año, de todo tipo, en todas las esferas. En esta región se reúnen inmigrantes de todas partes del planeta lo que a mediano plazo ha gravitado en la forma en que se conducen eslabones de la vida pública en esta parte del país porque, inevitablemente los inmigrantes arrastramos con nosotros, consciente o inconscientemente, parte de nuestras costumbres malas y buenas. En esta parte lo mismo encuentras un político acusado de desfalco, evasión de impuestos, relaciones inmorales que resultan revocados por su notable divorcio con la realidad social y económica. Las campañas electorales están marcadas por un incesante y vergonzoso lenguaje ofensivo y poco ético, lo que las convierte en un circo mediocre. La vituperación del adversario ha sustituido al debate sobrio, calmado, inteligente y provisto de los argumentos propios al cargo al que optan. Es una burla. A cada paso de la investigación de los reporteros aparecen “sendas ocultas y dudosas” del obrar público de los oficiales electos, que se empeñan en controlar exhaustivamente todo el entorno de su cargo colocando a su alrededor a los mejor pagados con el dinero del contribuyente. Es un despilfarro. Las obras constructivas valoradas en 10 millones terminan con 40 y no se sabe cómo. Parecería que ejecutivos e inversores fueran magos reproduciendo números…y como llevan ceros ¡!!.
El fraude contra los fondos federales del Medicare y Medicad ha alcanzado cifras increíbles, así como la impunidad con que han actuado los malhechores. En alguno de los casos conocidos por el público, los mismos siendo investigados no fueron colocados dentro de un régimen que les impidiera evadir la justicia cuando las pruebas fueran reunidas totalmente. Resultado: Fuga del territorio y llegados a otro país donde el largo brazo de la justicia estadounidense no alcanza, como el caso de Cuba, donde ciertos personajes de este tipo han encontrado refugio que supongo no sea ignorado por autoridades gubernamentales de aquel país.
El despilfarro y la mala administración de los recursos financieros y presupuestales de muchas de las ciudades del Sur de la Florida por sus oficiales ejecutivos y principales han sido notables. Un buen día se despierta con la noticia del Herald que tal ciudad ya no tiene el superávit declarado, sino que ahora posee un déficit de tantos millones al presupuesto citadino. Inexplicable. Encontrarás problemas de deudas e insolvencia en el transporte público, en los hospitales públicos y en la educación. En estos sectores estratégicos para el desempeño de los que vivimos aquí han estado dirigidos durante años por personas cobrando unos salarios astronómicos y con increíbles beneficios. En algunos casos producto de que han sido “importados” desde otros estados por su aparente talento para conducir el renglón y al final resultan revocados o dimiten pero se guardan los requisitos plasmados en contratos onerosos a cuenta del dinero público. Ilícito. Los escolares deben acudir a sus colegios llevando en sus mochilas todos los materiales escolares que compran sus padres y además, por indicación de sus maestros, servilletas, papel toalla y otros de higiene; pero también los materiales para que el maestro escriba en el pizarrón pues la escuela no tiene fondos para comprarlos. (Al parecer, los que determinan estos mandatos olvidan que los padres tampoco tienen fondos para eso; el problema presupuestario es global, no solo abarca a los gobiernos, también a los hogares). Ha sido todo un desfile de personas que administraban servicios públicos importantes, los que han sido removidos o dimitido. Policía, Vivienda, Educación, Transporte, Alcaldes, etc.
El Sur de la Florida, además de ser líder nacional en los “asaltos” al Medicare y Medicad, es la Meca de los fraudes contra las compañías de seguro de autos. Desde que pones los pies en este lugar tienes una gran posibilidad de ser contactado por alguien que te ofrece un “buen negocio” y ganarte unos miles, simulando un choque de autos. Actúan tan impune y desvergonzadamente, que no necesitas ser un íntimo de estos malhechores; a quemarropa en una gasolinera o cafetería puedes será blanco de una de estas propuestas indecentes, sólo depende del estado de tu carro para que te conviertan en objetivo.
En esta materia, el fraude, el engaño, el timo o como quiera que se le llame, ha sentado pautas en el Sur de Florida. Quizás se deba a que hemos arrastrado con nosotros muchos de estos males que adolecen la sociedad donde nacimos y los fomentamos en el nuevo hábitat floridano y tal actividad nos ha lesionado a todos por igual; a justos y pecadores, como reza la Santa Biblia, porque las compañías de seguro de autos, por ejemplo, no se han tomado el trabajo de invertir para pormenorizar y hacer más exhaustivos las investigaciones cuando se produce un accidente supuestamente simulado, sino que simplemente aumentan las tarifas de las pólizas para mantener el margen de ganancias. Por eso esa actividad no solamente es punible, sino reprochable.
Pero los seguros de autos no son los únicos blancos de los “emprendedores buscadores de fortuna fácil”, los proveedores de teléfono, Internet y TV también han visto sus ganancias disminuir por tiempo y Comcast ha sido un ejemplo de ello, tanto que emprendieron el pasado año acciones para detectar y desconectar las sustracciones ilegales de estos servicios mediante acciones fraudulentas.
Es inquietante, percibo en los pocos años que resido en el Sur de la Florida, la fragmentación de la sociedad. Algunos dicen que Estados Unidos no es igual después del 9/11; otros que después de la gran depresión del Otoño del 2008. Pienso que no hay que trazar fechas, que el problema no radica en la burbuja inmobiliaria ni en las muertes que ocasionó la destrucción de las Torres Gemelas. La causa del lento pero tangible deterioro de la sociedad estadounidense en el Sur de la Florida reside en la transformación negativa de los que aquí vivimos. No exagero. Sólo salga a la calle y observe cómo interactúan las personas entre sí en su roce producto de sus actividades públicas en tiendas, supermercados, aeropuertos, restaurantes. Constatará una pérdida y degradación de costumbres necesarias en ese roce, de las elementales normas de educación y respeto. Basado en mi propia experiencia he notado este particular a partir de mis primeras experiencias cuando llegué hace algo más de 6 años al intercambiar con personas desconocidas a mi alrededor y descifrar la extraordinaria amabilidad y respeto de los que me rodeaban, claro está, inusual en comparación con la mala educación que existe en el país donde vivía antes.
Hace poco conversaba con una amiga que se trasladó a vivir al Norte del estado, cerca de Jacksonville, y me comentaba de todas las realidades positivas que había tenido la oportunidad de apreciar en tan solo un mes en ese sitio. Por ejemplo, su hijo no tenía que llevar consigo los materiales de higiene personal referidos, ni otros materiales escolares; el colegio lo proveía de todos ellos sin costo. Tampoco estaba obligado a ingerir los alimentos del almuerzo escolar; ahora tenía opciones y además era gratis. Lo que debe pagar por la renta de una casa unifamiliar es menos que lo que pago yo por el apartamentico donde resido. Y, atención, el lugar está en Florida, bajo la jurisdicción del mismo gobernador y la misma legislatura.
Atrapado. Atrás dejé en mi andar en busca de libertad y prosperidad, un país agobiado por la desesperanza, el cuento chino, la mentira, la doble moral, el resolver, la mala educación, la ausencia de futuro. Habitado por personas que ni siquiera perciben que la vida tiene otros matices muy distintas a metas y consignas embriagadoras de pueblos convertidos en mansas muchedumbres con acentuado síndrome de Estocolmo generalizado. Autómatas o faltos de carácter que se acostumbraron a que otros pensaran y decidieran qué es lo correcto y qué no. Envuelto en una crónica crisis económica, social y moral. Cansado de hacer de mi profesión una pantomima con alguien repitiendo desde un podio escoltado por la bandera de la estrella solitaria, que le debemos lealtad a los que nos han pagado la salud y estudios. Hastiado de comprender que ha sido implantado un sistema armado de potentes maquinarias de destrucción de los mejores valores individuales y de familia, los más altos de todo ser humano y convertido en herramienta de un aparato estatal que sustituyó al esclavista del siglo XVIII. Atrapado porque la bocanada de libertad sin igual, nunca antes vivida que insufló mis pulmones en el verano de 2005, comienza a tornarse pesada e impregnada de algunos parásitos sedimentos de aquélla de donde huí. Cuando soy testigo de males semejantes a los dejados atrás. Incrédulo y dolido al ser testigo de las mismas manifestaciones de latrocinio político ya conocidas, de manipulación, traídas a esta tierra prometida por algunos que se decidieron a seguir viviendo aquí de la forma en que lo hacían allá, incapaces de identificar lo malo, incapaces de desprenderse de tales lastres. Convertidos en los practicantes de de la sociedad de marras, peores bajo el cielo más libre del planeta. Atrapado y dolido mientras observo impotente cómo este querido país se desgaja poco a poco, enfermo de males propios y traídos de afuera.
El futuro de América, depende de que no dejemos que se enfríen nuestros corazones, sean oriundos, del Sur, Este o el Oeste; de todos los que vivimos aquí y comprendan que este país no debe ser tratado como una cuenta de banco a la que nos une un solo pensamiento: balancear ingresos y egresos. Dejando de mirarlo como el sitio donde buscar bienes que enviar a otra tierra; dejar de tratarlo como proveedor de riquezas. Ese futuro depende de que sea tratado con respeto y amor; con lealtad y convicción de compromiso verdadero sin importar que hayamos o no nacido en él, mirándolo y agradeciéndole su cobijo en momentos difíciles.
Jorge B. Arce
Agosto 12, 2011
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