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jueves, 21 de febrero de 2013

Failure copy.


Failure copy.

 

El Sr. Presidente de Bolivia Evo Morales es un individuo que ascendió al poder político de su país de manos de vericuetos de huelga y revuelta. Su pasado es oscuro, pues se destacó como líder vociferante de jornaleros que se ocupaban de sembrar y cosechar las plantas de Coca, por lo que eran conocidos como “cocaleros”. Los delineantes de su trayectoria más audaces lo definen como un “incendiario” de pasiones de grupos de indígenas de la altiplanicie boliviana, ocupados más en llevar comida a sus casas que en avatares políticos. Pero, letrado en esos caminos de encender pasiones ocultas, se dio a la tarea de ocupar las mentes de esas gentes con ideas de la Madre Naturaleza, el Socialismo del Siglo XXI, los Comandos de la Altiplanicie y toda otra serie de “programas de liberación nacional y lucha contra el imperialismo yanqui, más conocido actualmente como “el imperio”, pseudónimo colocado por su compinche Chávez para distraer la mente de la gente nueva de Castro que fuera el que bautizara a Estados Unidos con el primer apelativo.

Creo que estos no andan muy descaminados en sus apologías pues el Sr. Morales durante el tiempo de su mandato presidencial ha dado muestras de que no congenia mucho con el cuerpo legal de su país. Pues resulta que para descubrir que la filosofía propia se antepone al cuerpo vigente, el presidente ha de fijarse un derrotero desigual al ideológico que da base al instituido, es decir, una doctrina distinta, y a partir de esta otra perspectiva, descifrar esas diferencias. Ello debe nacer a partir del estudio pormenorizado de la nueva doctrina para entender las diferencias, lo pro y los contra. ¿Es esto lo que ha hecho este señor? Bueno…pienso que inobjetablemente el devenido presidente boliviano disiente de la base institucional democrática del estado del que se hizo cargo como primera figura a partir de la otra y única alternativa ideológica del poder político: el Comunismo o el Socialismo.

Que ¿cómo adquirió esta convicción de hacer lo posible por desinstalar el estado tradicional democrático?...pues nada menos que desde sus andanzas como cocalero revoltoso y codeándose con obstruccionistas de carreteras, caminos, armadores y organizadores de huelgas campesinas y de algunas clases de otros jefes de estado vecinos. Para algunos es un inadaptado, un anarquista que se esconde en sus orígenes de indígena del altiplano como escudo.

Desde que sumiera el primer cargo, Morales se ha caracterizado por ignorar los protocolos de su cargo e investidura y se jacta de presentarse en cualquier ceremonia pública con disfraces propios de una fiesta de carnaval. Pero este proceder no es ocioso, no. Si miras a la historia, cada líder ha tenido un ardid emblemático para llamar y atrapar la atención de los que pretende dirigir. Las botas y la casaca militar de Stalin; la casaca militar y la gorra de Mao; el uniforme verde olivo militar y su rifle de mira telescópica de Castro; el uniforme militar y la boina roja de paracaidista de Chávez; las guayaberas nicaragüenses; las camisas sin cuello o cuello chino con bordados en la solapa de origen ecuatoriano. ¿No es así? Como entonces Evo se va a quedar detrás? Dispuso que usará siempre el sweater tejido con lana de alpaca y su cerquillo cocalerito, para demostrar que no es menos, a pesar de que algunos cabrones jefes de estado en ciertos eventos, se ríen de él a sus espaldas.

Pero este proceder no solo lo distancia del proceder normal del protocolo de un jefe de estado; no. Te está diciendo que todo eso le importa un pito. Bueno, es un asunto de los bolivianos que se lo permiten. Al parecer, es uno de los intocables. Si se tratara de otro país y no de Macondo, algún que otro asesor o un miembro del congreso, le llamaría la atención al respecto para que se acogiese al buen vivir. Pero en el caso que nos ocupa, Evo, no procede, pues Evo se ha rodeado de una aureola de INTRANSIGENCIA e INTOLERANCIA, lo que es sinónimo de HAGO LO QUE ME DA LA GANA Y NADIE PUEDE DECIRME NADA PORQUE SOY EL PRESIDENTE QUE USTEDES ELIGIERON PARA QUE LOS REPRESENTE. ¡Qué problema!

Lo que más resalta de su trayectoria como primera figura del país, es la resistencia a patrones reconocidos por el propio pueblo que representa y por una tenaz búsqueda de vericuetos legales y no tan legales o parcialmente fabricados, para “sacar” de circulación a sus más acérrimos opositores. La amenaza, la extorsión y otros métodos nada ortodoxos son empleados en los casos en que el adversario es seguido considerablemente por simpatizantes que colocan en peligro la política oficial. El objetivo es gobernar sin disidencia ni oposición, vaya…como el capataz de la finca, arreando vacas.

Este comportamiento del jefe de gobierno, el que practica futbol de manera poco caballerosa con sus subordinados, no es casual; cumple un patrón de acceso al poder y su sostenimiento que otros han estrenado con mucho éxito.

Sus esfuerzos por mantenerse a la par de sus ídolos ideológicos lo convierten en una grotesca caricatura que muy poca gente ignora pero que sus allegados admiten por razones obvias.

Uno de los últimos episodios que ilustran estas particularidades del presidente Evo, es el enfrentamiento que mantiene con el poder judicial, que no es tan independiente como debiera_, en lo concerniente a que el tribunal constitucional bolivariano fallara anulando algunos artículos de la ley conocida como de Autonomías y que incapacitaban a determinadas personas por la autoría de ciertos actos, para acceder a cargos públicos. Don Evo no admite ese fallo, se desentiende del mismo y lo declara sin ambages. Es claro, para este señorito, la teoría de independencia de los poderes no existe en Bolivia, en lugar de acatarlo respetando y reconociendo el mandato soberano inherente a dicho tribunal en materia tan susceptible como la constitucional.

Otro de los capítulos recientes es la pugna en política exterior con el gobierno chileno, no solo por la inalterable y desentendida posición vista de no acatar acuerdos entre ambos países pactados con anterioridad y plenamente vigentes respecto al acceso boliviano al océano, sino que la captura y arresto por autoridades chilenas de dos militares bolivianos, armados y después de haber penetrado en territorio del vecino país, le ha servido de tribuna para despotricarse y amenazar a Chile, ignorando lo que es obvio: Una violación de la soberanía territorial del vecino país por militares armados, pretendiendo que Chile admita como indiscutible sus alegatos de que los mismos perseguían a criminales chilenos que penetraron a su vez en Bolivia.

Sean ciertos o no los argumentos de las partes, el gobierno boliviano debe admitir la legalidad del acto chileno en su deber de proteger sus fronteras, y la inalterabilidad del debido proceso en contra de los sospechosos. Un presidente con ánimo de encaminar unas relaciones verdaderas de buen vecino con Chile, se ocuparía en proveer al actuante, de toda la ayuda necesaria para viabilizar la pesquisa pericial y judicial. Evo no. Evo le agrada reunir un grupo de cocaleros en medio de una loma y vociferar pestes contra Chile. Evo sabe que le beneficia a su gestión (o deberíamos decir INGESTION), mantener los ánimos exaltados a modo de cortina de humo para ocultar las kakitas principales de su estilo de gobernar al estilo de los que obstaculizan la circulación por carreteras mediante barricadas. Es eso lo que sabe hacer muy bien el Sr. Presidente.

Pero si a usted, estimado lector, no le bastan estos argumentos sobre el pintoresco presidente Morales, sepa que hace apenas unas horas, en medio de uno de esos discursos incendiarios que tan bien ha aprendido a pronunciar contra todo lo que huela a democracia, dio a conocer que nacionalizará ( o ya lo hizo), la empresa SABSA, una filial de las aéreas Abertis y Aena, ambas de capital español, justificando el acto en el hecho de que desde hacer 3 años su gobierno pretende imponer (eso no lo dijo, sino que “negociaba” con los ibéricos para que modernizaran con nuevas inversiones a SABSA, pero no lo lograron. Argumentando que la decisión estaba tomada previamente pero el ex Zapatero le había pedido considerarlo y tratar de negociar con los congéneres.

Los gallegos tienen fama según los cuentos callejeros de ser estúpidos, pero realmente no lo son. ¿A cuál de ellos se le ocurriría invertir más capital en una empresa con base en un país como Bolivia-Macondo, del que su primer mandatario andan en pulovitos tejidos en medio de encuentros de etiqueta?.. ¿Sabiendo que cuando le da una rabieta porque Chávez no le ha enviado el cheque o el avión con petróleo, la coge lo mismo con el vice, que con la secretaria con trenzas o con el perro del que limpia el despacho. O en el mejor de los casos, se pone a jugar futbol dando codazos y patadas a diestra y siniestra como si los jugadores fueran de goma? Lo dudo que haya un empresario loquito con su dinero invertido en Macondo…digo, en Bolivia.

De manera que la nacionalización es un castigo a los dueños de SABSA por no hacer lo que Evo quiere: Modernizar y luego, darle el palo nacionalizador… ¡No es tonto el indito! Ahora tiene a SABSA sin modernizar con dinero gallego y sin dinero boliviano para hacerlo. Entonces, ¿para qué nacionalizó? Que yo sepa, SABSA no genera ni el 1 % del PIB de Bolivia, ni es una fuente de recursos naturales que se roban los españoles a sus legítimos dueños; todos ellos verdaderos argumentos que sostienen una nacionalización, como la del petróleo mejicano, por ejemplo.

 Ahora tiene dos problemas. Uno, administrar SABSA que seguro le cambiará el nombre y le pondrá…digamos…BoliAir, AirBoli, AirAlpac o cualquier otro que obtenga de sus brujos asesores que se comunican con señas con la Madre Tierra y le dicen al oído lo que es mejor o peor para los bolivianos; y otro buscar quien le preste el dinero para hacerlo a cuenta del país endeudándolo.




Pero, a fin de cuentas, ese es el presidente que eligieron los bolivianos. No sé por qué me recuerda a otros.

viernes, 1 de febrero de 2013

Telaraña de utopía.


Telaraña de utopía.

 

La doctrina ideológica del comunismo, primero, _ del socialismo después, y por último la línea populista más reciente, que grosso modo regodea sus máximas y estratégicas aspiraciones sociales en repartir igualitariamente las riquezas nacionales entre los ciudadanos.

Es una falacia porque la idea inmediatamente conlleva a la imaginería popular, simple, no científica, a recrear un estado social donde los que vivan allí serán objeto de todo tipo de garantías económicas, sociales, de salud, culturales, de trabajo, etc. Que todos tendrán acceso a los más altos estudios en las mejores universidades; que todos tendrán la oportunidad de recibir un salario por su trabajo que le permita acceder a alimentación, ropas y calzado; diversiones, cultura, deportes y otros beneficios como los de la salud, seguro de vida y accidentes por igual. Porque, ¿de dónde van a ser obtenidos los recursos para respaldar esos gastos que, por otra parte requeriría en un buen superávit y un PIB sostenido.

Una de las insalvables dificultades que han enfrentado los países que han pretendido instaurar un sistema como éste, ha sido la pertinaz resistencia y oposición que, unas veces notoria y otras solapada, enfrentan los ciudadanos a ser manejados como piezas en un tablero a voluntad de una “fuerza omnipotente”, léase estado, que toma todas las decisiones en lugar de cada ciudadano. Y no es que estos individuos disfrazados de líderes-profetas han pretendido encontrar o motivar esta resistencia, es que por naturaleza el ser humano es individualista porque una de las más monumentales y trascendentales ocurrencias de Nuestro Señor Todopoderoso, es haber creado al Hombre LIBRE como requisito sine qua non.

Esos estados “imaginarios” que mueven al ensueño hoy día a millones de personas que viven en la miseria y notan en la miseria, solo se presentan en eso: en sueños, porque realmente con la presencia del ser humano sobre el planeta son irrealizables.

El hombre no se va a plegar a que el fruto de su esfuerzo diario o su mejor esfuerzo sea distribuido; permitir eso con los brazos cruzados es ajeno a su instinto.

La utópica idea es totalmente primitiva, tanto, que calca aquel tipo de sociedad prehistórica cuando la principal actividad del ente estaba dirigida conseguir qué comer. Para ello tenía que cazar con armas rudimentarias y las piezas de caza eran formidables animales. Para neutralizar esas piezas se agrupó y realizó esta actividad de supervivencia en forma común, por lo que el trofeo de la caza era repartido entre todos.

El hombre actual piensa distinto. Entrar al mercado y comprar lo necesario basta para satisfacer su primera necesidad. Lo hace solo con el dinero del bolsillo propio o a crédito. Y para tener ese dinero necesita trabajar y si desea y pretende adquirir más bienes de consumo que le facilitan la vida propia y de su familia, necesita conseguir más dinero y debe trabajar más o hacer un trabajo por el que le paguen más con menos esfuerzo. Deben conseguir eso dominando una materia determinada. Eso no se comparte, se obtiene con esfuerzo individual; entonces los logros no pueden ser compartidos con extraños, sólo con su familia.

Así que, infelices los que quedan atrapados en esa casi perfecta tela de araña de utopía.

 

Jorge B. Arce

miércoles, 23 de enero de 2013

OEA, para qué sirve ?


OEA, ¿para qué sirve?

 

Mucha gente se pregunta,_incluido yo_, “qué ocurre con la OEA que le pasan carretas y carretones por delante y ni siquiera intenta abrir la boca”. Claro, es un decir popular, lo que significa que esa organización interamericana, que hace 50 años sancionó al gobierno fidelista de Cuba por barrer con la democracia en la isla, ahora, con semejantes hechos en Venezuela, mantiene una posición fantasma.

 

Lo ocurrido en Venezuela alrededor de la ausencia de su presidente electo es ilegal en el propio marco constitucional de ese país. No constituye injerencia si la OEA se pronuncia exigiendo se cumplan los acuerdos de la Carta Democrática Interamericana, contrario sensu a como se ha pronunciado el flamante representante venezolano ante esa organización, el Sr. Chaderton en ocasión de descalificar los pronunciamientos recientemente hechos por el Sr. Cochez, los que arropan respeto pero severidad al calificar la pasividad de la organización panamericana respecto a los acontecimientos ocurridos y la “colocación” ex profeso, del recién designado vicepresidente Maduro en el cargo de jefe de estado. Es un verdadero desparpajo característico de la politiquería conocida como “La Chambelona” en la Cuba de los 30’.

 

No se necesita leer completamente la citada “Carta…” para entender que lo expresado por el Sr. Cochez se arropa en el honor con que debe ser defendida la democracia según la letra. Y extrañamente, el presidente panameño lo removió de su cargo de representante panameño ante la OEA a pesar de que su vocero declaró que no se trataba de una represalia.

 

El caso es que hay algunos países del área que no pueden prescindir del petróleo a crédito extendido que reciben de gobierno bolivariano del Siglo XXI y venden su alma al diablo.

 

Me solidarizo con el Sr. Cochez, el único de todos los políticos latinoamericanos,_ que por cierto suman una enorme cantidad_, en sus pronunciamientos y propuesta de que con una OEA así es mejor prescindir de ella. Comenzando por el gobierno de los Estados Unidos, quien deposita anualmente la más alta aportación de capital proveniente del contribuyente para financiar a esa organización, todos los estados que se sientan ciertamente defensores de la democracia, deberían concurrir a una reunión extraordinaria solicitando su desaparición por ineptitud.

 

Jorge B. Arce

sábado, 20 de octubre de 2012

Piensa primero, luego habla...


Piensa primero, luego habla…

 

La semana pasada el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció su decisión de colocar al grupo criminal Salva trucha o MS-13 en su lista de los más peligrosos criminales del mundo, lo que le brinda la autoridad legal de imponerle sanciones.

Esta organización criminal tiene sus raíces en El Salvador pero se ha extendido y posee presencia en Méjico, Honduras y Guatemala.

Las sanciones le permiten al Tesoro congelar los activos de sus miembros y prohibir toda transacción dentro del sistema financiero de Estados Unidos.

Hasta aquí la noticia que dio origen a lo que veremos a continuación. Como puede apreciarse, la decisión del Tesoro debilita incuestionablemente cualquier actividad criminal de esa organización que pretendiera hacerlo utilizando ese sistema financiero. Sin dudas la noticia es alentadora, es buena; le aprieta las tuercas, como solemos decir, a esta organización criminal extremadamente peligrosa.

Viéndolo así no se me ocurre pensar que no sería a otras personas que a los pandilleros, a quienes les podría afectar, simplemente. Por ello, el conocimiento de la misma movería al aplauso porque Estados Unidos, su gobierno, considera que coartando las posibilidades de mover sus activos dentro de su sistema por esta organización, contribuiría a su combate y aniquilamiento.

Pero…no es así. Hay otras personas, aparte de los integrantes de esta pandilla, que no les agrada la medida emprendida por el gobierno federal. Miren el ejemplo.

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes consideró que Estados Unidos ha “sobredimensionado” el poder económico de la Mara Salva trucha al colocarla al mismo nivel que otras organizaciones criminales como Zetas.

El presidente Funes disiente del análisis del Tesoro porque considera que la pandilla no tiene suficiente poder económico para que la coloquen a la altura de otras bandas criminales como Zetas o la Camorra italiana o rusa.

Y agrega que esa medida no resuelve el problema que provoca esa pandilla.

Analicemos la afirmación de Funes.

Supongamos que es cierto que el Tesoro haya colocado a la Mara Salva trucha fuera del nivel si la comparamos con los Zetas, por ejemplo. ¿Qué daño provoca esta “sobredimensión”, parodiando al presidente? ¿Se le ayuda a la mara con esta medida?: No. ¿Se le cierran los caminos de movimientos financieros a través del sistema estadounidense?: Si. ¿Es eso bueno o malo para los pandilleros?: Malo. Bien, ¿entonces?, ¿de qué se queja el presidente Funes, qué cuestiona?

Veamos su siguiente afirmación, o sea, que el Tesoro ha sobredimensionado a la mara porque la coloca a nivel de los Zetas. Puede que tenga razón, que los maras Salva trucha no tengan los activos que los Zetas; pero, ¿en qué consiste el error sino en considerarlos al mismo nivel técnicamente?...

¿Afecta a El Salvador esta medida del Tesoro?...pues no veo dónde puede afectar a El Salvador tal medida del Tesoro.

Para mí está claro que, en el mejor de los casos, el presidente Funes no tenía nada de qué hablar ese día cundo hizo esta declaración a la radio de sus país y sentía un irresistible deseo de hablar, un incontenible deseo de hablar. Eso en el mejor de los casos. En el peor es que él mismo siembra la duda de que tenga vínculos directos o indirectos con la mara cuando se lanza a la luz pública a defender lo indefendible de una medida que es a El Salvador, en primer lugar, a quien más beneficia.

Si cuando te digo que hay que cada jefe de estado por ahí…

Jorge B. Arce

viernes, 19 de octubre de 2012

Piensa primero, luego habla...


Piensa primero, luego habla…

 

La semana pasada el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció su decisión de colocar al grupo criminal Salva trucha o MS-13 en su lista de los más peligrosos criminales del mundo, lo que le brinda la autoridad legal de imponerle sanciones.

Esta organización criminal tiene sus raíces en El Salvador pero se ha extendido y posee presencia en Méjico, Honduras y Guatemala.

Las sanciones le permiten al Tesoro congelar los activos de sus miembros y prohibir toda transacción dentro del sistema financiero de Estados Unidos.

Hasta aquí la noticia que dio origen a lo que veremos a continuación. Como puede apreciarse, la decisión del Tesoro debilita incuestionablemente cualquier actividad criminal de esa organización que pretendiera hacerlo utilizando ese sistema financiero. Sin dudas la noticia es alentadora, es buena; le aprieta las tuercas, como solemos decir, a esta organización criminal extremadamente peligrosa.

Viéndolo así no se me ocurre pensar que no sería a otras personas que a los pandilleros, a quienes les podría afectar, simplemente. Por ello, el conocimiento de la misma movería al aplauso porque Estados Unidos, su gobierno, considera que coartando las posibilidades de mover sus activos dentro de su sistema por esta organización, contribuiría a su combate y aniquilamiento.

Pero…no es así. Hay otras personas, aparte de los integrantes de esta pandilla, que no les agrada la medida emprendida por el gobierno federal. Miren el ejemplo.

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes consideró que Estados Unidos ha “sobredimensionado” el poder económico de la Mara Salva trucha al colocarla al mismo nivel que otras organizaciones criminales como Zetas.

El presidente Funes disiente del análisis del Tesoro porque considera que la pandilla no tiene suficiente poder económico para que la coloquen a la altura de otras bandas criminales como Zetas o la Camorra italiana o rusa.

Y agrega que esa medida no resuelve el problema que provoca esa pandilla.

Analicemos la afirmación de Funes.

Supongamos que es cierto que el Tesoro haya colocado a la Mara Salva trucha fuera del nivel si la comparamos con los Zetas, por ejemplo. ¿Qué daño provoca esta “sobredimensión”, parodiando al presidente? ¿Se le ayuda a la mara con esta medida?: No. ¿Se le cierran los caminos de movimientos financieros a través del sistema estadounidense?: Si. ¿Es eso bueno o malo para los pandilleros?: Malo. Bien, ¿entonces?, ¿de qué se queja el presidente Funes, qué cuestiona?

Veamos su siguiente afirmación, o sea, que el Tesoro ha sobredimensionado a la mara porque la coloca a nivel de los Zetas. Puede que tenga razón, que los maras Salva trucha no tengan los activos que los Zetas; pero, ¿en qué consiste el error sino en considerarlos al mismo nivel técnicamente?...

¿Afecta a El Salvador esta medida del Tesoro?...pues no veo dónde puede afectar a El Salvador tal medida del Tesoro.

Para mí está claro que, en el mejor de los casos, el presidente Funes no tenía nada de qué hablar ese día cundo hizo esta declaración a la radio de sus país y sentía un irresistible deseo de hablar, un incontenible deseo de hablar. Eso en el mejor de los casos. En el peor es que él mismo siembra la duda de que tenga vínculos directos o indirectos con la mara cuando se lanza a la luz pública a defender lo indefendible de una medida que es a El Salvador, en primer lugar, a quien más beneficia.

Si cuando te digo que hay que cada jefe de estado por ahí…


Jorge B. Arce

martes, 13 de septiembre de 2011

Un paso en falso.



En medio del torbellino político que vive la Argentina en sus más altos círculos de poder y allegados a este, surge la fulgurante denuncia del ex abogado de las Madres de la Plaza de Mayo y de su líder, la Sra. Hebe de Bonafini, el abogado Sergio Schoklender, quien ha puesto fin abruptamente a las estrechas relaciones profesionales que lo unían a ese grupo para denunciar que poseen cuentas millonarias en el extranjero, que parte del dinero de la campaña de la presidenta Cristina Fernández fue asignado de esas cuentas y que la hija de la Sra. Bonafini compro una casa por 500 mil dólares, dinero proveniente de una de las cuentas bancarias de la conocida organización femenina.

Ni corto ni perezoso agrega que el propio juez que posee la conducción de la demanda, recibía instrucciones secretas del jefe del gabinete de gobierno para que “enfriara” la causa hasta más allá de las próximas elecciones presidenciales. Como puede observarse, un soberano escándalo de corrupción política debido a la posición que tienen las Madres de la Plaza de Mayo y su implicación en la política argentina, y porque ciertos denunciados lazos alcanzan a la jefe de estado.

Lo que no puedo entender de este sórdido asunto es que las noticias no dan cuenta de instrumentos probatorios en manos del denunciante, lo que es increíble dada su condición de abogado a menos que fuese un idealista.

Si todo eso que declara fuera cierto y no dispone de pruebas documentales contundentes, sería insensato de su parte que la denuncia fuera a prosperar.

¿Son ajenos a los hechos que trata de imputarles su representada, la Sra. Bonafini y su hija o alguna otra del movimiento político que se inicio protestando por la desaparición de sus hijos durante la dictadura militar ?. ¿Recibió dinero mal habido el fondo de la campaña electoral de los Kirchner? ¿Es un papanatas este abogado que pretende enlodar el honor de estas personas sin contar con pruebas irrefutables?

Esperemos para conocer el desenlace de otro hecho de corrupción que rodea a la flamante viuda.

Jorge B. Arce


viernes, 26 de agosto de 2011

La polémica política.


Es difícil, sumamente difícil, examinar y juzgar una obra de arte. Imaginemos una escultura o un lienzo al óleo in abstracto. Quién pudiera decir si las formas son desligantes del todo o si los colores no representan eficientemente el entusiasmo, el carácter o el estado psíquico que representa la obra? Con respeto de los cánones representativos de cada vertiente artística, al plasmar sus sentimientos en su obra el artista materializa lo que imagina, cómo interpreta personalísimamente el tema escogido para la obra y no es tan tajante y lineal como pasa, para que no quepa dudas, de que “♪♪…la mujer de Antonio, camina así ♪♪…”a ritmo de estribillo. Hay que respetar lo que el autor sentía y los instrumentos de que se valió para expresar un sentimiento determinado.
Pero la polémica política es otra cosa y surgió primitivamente como demostraron los antiguos romanos. La justicia romana se administraba por los magistrados, que eran electos en asambleas de ciudadanos de manera directa. Se hacía en medio de una plaza de vieja Roma. Ante el magistrado acudía el demandante acompañado por el demandado sin importar que se tratara de un delito de adulterio _entonces lo era_, o de un robo de gallinas. El demandante vociferaba, voz en cuello, el relato de cómo ocurrieron los hechos_ escuchado por los curiosos y transeúntes que no prestaban mucha atención por entonces_, y las peripecias de que tuvo que valerse el supuesto ladrón para apropiarse de las aves de corral, distrayendo su atención con la complicidad de cierta mujer, que le mostraba insinuante, ciertas e íntimas parte de su cuerpo, mientras sustraían sus pobres bípedos con plumas enjaulados. Tales exigencias y argumentos no eran suficientes para que los transeúntes prestaran total atención. Tendría que saltar a la escena del podio improvisado en sala de justicia un discípulo ciceroniano aguijoneado por sus irreprimibles deseos de hacer carrera política_ y desplegar una ardiente retórica discursiva cargada de acusaciones mordaces sobre el espíritu libidinoso del demandante, zancadilleando su moralidad, y de rimbombantes epítetos acerca del desastre causado por la centuria de Leopoldo, el Centurión, al atravesar el barrio de Apolo Displicente, debido a los daños contra la propiedad de residentes y comerciantes.
Este ataque ha sido mágico; aún no termina su exposición mal intencionada y desentendida del real meollo del asunto, y logra la total atención de los presentes con aplausos, gritos y rechiflas de aprobación.
La política encierra en sí misma el arte de la contemplación. Ante un hábil y elocuente político que logre concentrarnos en su discurso bien preparado durante apenas 15 minutos, no dejaremos de recordarlo con frases como ésta: “…es un mañoso, pero no puede negarse que con su locuacidad conquista multitudes.”
Esta ciencia posee el poder casi cataléptico de embriagarnos con esperanzas y anhelos, visualizando en medio de discursos ardientes, el futuro de justicia y equidad que deseamos, con el que soñamos y siempre tan lejano. La política dice y desdice, según las conveniencias. La administración actual de Estados Unidos ha estado cumpliendo estrictamente, con apego a la ley, la deportación de indocumentados detectados en el país durante los tres años de su mandato a pesar de insistentes pedidos de congelación de tales medidas administrativas. El silencio sobre el particular y la continuación de tales actos responde evidentemente que actúan por mandato de ley. Sorpresivamente la propia administración declara una moratoria a esas deportaciones excepto a personas con antecedentes criminales reos o sospechosos. Obviamente se acercan las elecciones presidenciales y el presidente se ha lanzado a la caza del voto hispano.
La política encarna la voluntad de todos y se convierte en el interés de unos pocos. Existe engendrada por el soberbio afán de “crecer” del ser humano cuando no dispone de capital para invertir para apropiarse de “capital político”, lo que es igual a Influencias. Con ese capital político construye puentes y funda universidades; circunvala la Luna y logra el crecimiento acelerado del PIB; alcanza magnitudes sin paralelo en la historia mediante un crecimiento sostenido y coloca un periscopio en el espacio…todo eso lo logra, gracias a la política, en un discurso con gasto ínfimo.
La política también toma matices. Se disfraza. De igual manera se presenta con ribetes de culto sostenido a la libertad, de liberalismo y globalización, como con ínfulas de Robin Hood repartiendo riquezas robadas a los ricos entre los pobres. O, en detrimento de la propia esencia humana, en un salvajismo nacionalista, encapuchado de una supuesta verdad de superioridad étnica y racial en toda una nación, desencadenando huracanes de pasiones primitivas y asesinas, da origen al holocausto contra judíos y polacos. Continúa su metamorfosis y de ese nacional socialismo se torna en rojo y convierte en un nacionalismo chovinista edulcorado por la doctrina de la “lucha de contrarios” y toma el nombre de totalitarismo, caricatura más humanista que el nacional-socialismo pero igual de cruel.
Ante la vaguedad e inconsistencia de ese socialismo desmerengado y la necesidad de los nuevos líderes de extrema izquierda de abarcar poder, se manifiesta un resultado más sutil, el Populismo_el nombre quizás le haya sido dado para no ser asociado demasiado con los métodos socialistas en apariencias no tropezar con los mismos escollos que el Socialismo. Sus hacedores son virtuosos del engaño, la trampa y el amañamiento, empleando viejos métodos de promesas desgastadas, de enemigo común, de saqueo sistemático de los recursos naturales, de la importancia de administrar a través del estado las principales riquezas del país y de educar a la gente, la joven, sobre todo. Estos discursos con contenido casi mesiánico y odio furibundo a las clases adineradas y al imperialismo internacional_principalmente el Yanqui_, así como de las frases Nosotros podemos, Nosotros lo lograremos, Nosotros lo alcanzaremos, Nosotros venceremos, son fijadas permanentemente como patrones sociales, repetidas en instalaciones gubernamentales, sociales, escolares y a través de los medios que han sido obtenidos y/o absorbidos por el estado populista y marchan paralelas al camino ideado por el líder para salir del sitio del tercer mundo en que se halla el país. 
Paralelamente se hacen rodear de servidores en lugar de colaboradores, que por supuesto deben reunir un único requisito: Incondicionalidad; aumentan su fortuna personal y colocan a buen recaudo; corrompen a su séquito y se dan a la tarea de construir una especie de reinado del terror en el siglo XXI. Adquieren, engrasan y ponen en funcionamiento una efectiva maquinaria de represión enmascarada en consignas revolucionarias y populistas.
El igualitarismo,_falsa concepción de la distribución equitativa y coherente de la riqueza social_, es utilizado como dogma ideológico para apadrinar los programas conocidos como “sociales”_, los que persiguen el verdadero propósito de aglutinar en torno a sí, multitudes de las personas más desposeídas. 
El continuismo de los discursos se estructuran en la repetición de los males heredados por anteriores gobiernos corruptos y ladrones, que practicaban el nepotismo y la exportación de los recursos nacionales por la oligarquía nacional y los gobiernos de las superpotencias extranjeras en complicidad con la banca internacional y otras organizaciones financieras. La labor proselitista impregnada del odio pragmático a los más pudientes, se estataliza envolviendo a los sectores de la población más necesitados, precisamente los que reciben ayuda gubernamental en planes y programas populares, mientras trazan, diseñan y dictan normas que prescriben la defensa de determinados recursos naturales y otros mediante su nacionalización y conversión en propiedad pública: Es el comienzo del fin de la Propiedad Privada.
Esta suerte de adoctrinamiento político-ideológico blandiendo programas sociales en una mano y el temor a la guerra que ha desatado la oligarquía interna apoyada por los imperialistas, en la otra, convierten a decenas de miles de personas con poca o pobre capacidad de discernimiento político, en piezas de la polémica política útiles a su ideología; se convierten en incondicional apoyo de régimen que se expande hacia adentro y energiza la vieja retórica de justificar los incumplimientos y el poco desarrollo, la inflación y otros males propios de la economía centralizada, al enemigo tenaz que no deja de atacar a la revolución popular para privarlos de sus beneficios.
Esta modalidad de polémica política, hija de la vieja doctrina comunista, pero más eficiente, avanza en las sociedades democráticas mediante la conquista del voto popular. Es una táctica de una efectividad a toda prueba porque, valga la aclaración, la mayoría cuantitativa de los votos posibles serán, de manera inobjetable, los correspondientes a las clases sociales más pobres: Blancos del discurso populista. Más adelante, mediante maniobras de distracción_sobre todo relacionadas con la defensa nacional contra un ataque, un desastre natural, un eventual rompimiento de relaciones con países vecinos, pero en esencia, conducentes a elevar el ánimo de la Soberanía Nacional, dedican esfuerzos y dinero a desmontar las instituciones democráticas para privar al ciudadano de los medios para defenderse contra los excesos de un estado posesivo e impositivo, totalitario. Caen los medios, tribunales y parlamentos bajo acusaciones falsas y construidos ex profeso y sustituidos por otros incondicionales al líder. Este desmantelamiento será lento pero progresivo al tener que enfrentar a los partidos de oposición que se debilitan debido al desgano que causan los ventajismos del líder convertido en estado totalitario, en el “nosotros”. Es dramática esta etapa pues un sector de intelectuales reconoce la maniobra, lo alerta a la población pero es ignorada. Las multitudes solo rugen cuando tienen el estomago vacío. Los mismos que crían el cuervo serán víctimas oculares de sus garras.
Por supuesto que los políticos son personas influyentes; no es casualidad porque trabajan para lograrlo y casi siempre los anhelos de convertirse en un eminente político están asociados estrechamente a la cultura del ego propio: Egocentricidad. En esencia son personas que manifiestan un deseo febril de sobresalir y de controlar a los que le rodean. Son capaces de grandes sacrificios durante la preparación y el ascenso y las peores cosas durante el ejercicio del poder. Enfermos de la auto contemplación nunca escucharán, siempre desearán e impondrán ser escuchados. Con el entrenamiento del poder adquieren la habilidad sorprendente de hablar sin detenerse horas y horas. Este ejercicio requiere que sus servidores le auxilien de forma incondicional, aún a riego propio. Esta actitud solo se consigue permitiéndole ciertas libertades prohibidas al resto de la población. Estamos ante la cúpula asociada al poder unipersonal del gobernante. Los que se oponen “quedan en el camino”.
Como puede apreciarse, la instalación de tal estructura de poder personal es desastrosa para la democracia, de hecho, desaparece gradualmente. Hasta los partidos políticos en esta desigual polémica política tienden a desaparecer porque carecen de plataforma pues la multitud apoya los planes y programas populares, en otras palabras, se pagan sus necesidades a cambio de apoyo político. Entonces, cómo librarme de eso?; pues siguiendo a los políticos, interesándonos por sus programas de gobierno durante las campañas electorales; prestando atención a su origen; quiénes son, de dónde vienen; qué hacían; qué han hecho y detalles sobre su vida personal. No me atrevo a afirmar que este proceder rinda sus frutos cien por cien, pero…qué otra cosa hacer para enfrentar a un embustero político?
Jorge B. Arce
Aug, 2011