domingo, 13 de diciembre de 2015

Pedaleando a vapor: Los verdaderos maestos en campañas políticas.

Pedaleando a vapor: Los verdaderos maestos en campañas políticas.: He leido recientemente un escrito de un columnista de El Nuevo Herald que aborda el tema de las elecciones presidenciales en Estados Uni...

Los verdaderos maestos en campañas políticas.


He leido recientemente un escrito de un columnista de El Nuevo Herald que aborda el tema de las elecciones presidenciales en Estados Unidos las que califica de haber adquirido proporciones alarmantes. Critica los gastos de dinero, la falta de seriedad y compromiso, el que se han convertido en un espectáculo…en fin, las críticas que suelen hacer los izquierdistas que siempre nos tratan de “pintar de rosas” nuestro futuro prometedor, y no es que yo sea pesimista dicho entre paréntesis.

Bueno, si tuviera la oportunidad le diría algo a este periodista de origen colombiano y es lo siguiente: “..chico, no quiero contradecirte pues no hay espacio, pero disiento de tu afirmación. Los candidatos americanos realmente gastan tanta energía en sus campañas para alcanzar el poder, _que para eso es que se hacen,_ porque no han aprendido de países como Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Cuba…Venezuela también a pesar de… ¡Hombre, esos “políticos” sí saben hacer campaña y los Bush, Rubio, Crúz, Carson, Clinton y Trump son niños de teta!. Aquellos maestros son los verdaderos del arte de la política barata porque lo han demostrado por años y no sueltan, ¿verdad o no?

viernes, 11 de diciembre de 2015

Pedaleando a vapor: Donald Trump y lo políticamente incorrecto.

Pedaleando a vapor: Donald Trump y lo políticamente incorrecto.: Donald Trump y lo políticamente incorrecto. Desde que iniciara su campaña como precandidato del Partido Republicano, Donald Trump ha ...

Pedaleando a vapor: Aparente controversia sobre ISIS o Estado Islámico...

Pedaleando a vapor: Aparente controversia sobre ISIS o Estado Islámico...: Un sector mayoritario de los creyentes del Islam asegura que ISIS no es un grupo islámico, pero la realidad es otra... La realidad es...

Donald Trump y lo políticamente incorrecto.


Donald Trump y lo políticamente incorrecto.

Desde que iniciara su campaña como precandidato del Partido Republicano, Donald Trump ha provocado un cuantitativo y cualitativo sinnúmero de reacciones. La mayor parte lo descalifica y acusan de inconstitucional, de sembrar la separación del país, de incentivar el odio, de anti-inmigrante, de anti-hispano, de usar peluca, de decir barbaridades, de payasadas, de irrespeto por las mujeres y que ni remotamente el pueblo americano lo eligiría como presidente para conducir la nación. Desde los conocidos y famosos showman, pasando por analistas políticos y de campañas presidenciales hasta sus propios compañeros de partido, lo tildan de irracional y justifican su alto índice de aprobación ( 36 %para la fecha actual, muy lejos de los más cercanos Clinton y Carson) es debido a sus payasadas.

Cuando el huracán Katrina amenazaba las costas de New Orleans y los expertos ponían en duda la capacidad de los diques para soportar no un categoría 4, sino un categoría 3, los portavoces de la Casablanca declaraban que los diques soportarían y que el Cuerpo de Ingenieros se hallaban en el terreno evaluando la situación. Sólo unas horas antes de la catástrofe conocida se extendió la orden de evacuación total. Era tarde. No cabe dudas de que las declaraciones del gobierno, entiéndase declaraciones políticas, estaban dirigidas a aliviar la presión generada por la situación climatológica y evitar el caos que produciría una estampida de más de tres millones de personas en autopistas y carreteras. Era lo políticamente correcto.

Lo políticamente correcto, a pesar de la guerra (yihad) terrorista declarada por los grupos islámicos conocidos contra USA, es mantener una política coherente con los principios nacidos de la Declaración de Independencia y la Constitución de los Estados Unidos de América respecto a abrigar a los inmigrantes de todo el mundo, lo que en otras palabras significa otorgar visas de entrada autorizada al país de personas sin procesar por los canales diplomáticos, consulares y de inteligencia considerando que una parte de los países emisores de numerosos sujetos están sujetos a conflictos militares civiles lo que dificulta enormemente obtener datos fidedignos de las fuentes confiables y de que una parte de la estrategia de estos grupos yihaidistas es sembrar células durmientes en territorios ahora para operar posteriormente. El ejemplo más objetivo es el de San Bernardino.

Esto objetivamente significa: Sacrificar la seguridad para mantener la imagen de lo políticamente correcto.

Ante semejante realidad objetiva, los políticos voltean el rostro, como se dice, y adoptan la postura de “impecabilidad política” porque asumen que lo políticamente correcto es lo que debe hacerse a pesar de los riesgos.

Donald Trump no es un especialista, un experto en política internacional o un estudioso de las instituciones constitucionales. Es un americano preocupado y dolido por la pérdida de terreno de los Estados Unidos en la arena internacional y su grandeza como líder mundial. Es capaz de distinguir los errores de los políticos de conveniencia política y la corrección porque carece de argumentos políticos para justificarlos. Por eso los señala sin ambages, sin medias tintas, ajeno en reparar si ha elegido para hacerlo los caminos trillados políticamente.

Luego no debe sorprenderle a nadie que ostenta el más alto índice de aprobación. Dice lo que siente no lo políticamente correcto.

Jorge B. Arce

martes, 8 de diciembre de 2015

Pedaleando a vapor: Aparente controversia sobre ISIS o Estado Islámico...

Pedaleando a vapor: Aparente controversia sobre ISIS o Estado Islámico...: Un sector mayoritario de los creyentes del Islam asegura que ISIS no es un grupo islámico, pero la realidad es otra... La realidad es...

Aparente controversia sobre ISIS o Estado Islámico.


Un sector mayoritario de los creyentes del Islam asegura que ISIS no es un grupo islámico, pero la realidad es otra...

La realidad es que el Estado Islámico es islámico. Muy islámico. Es innegable que ha atraído a psicópatas y aventureros, reclutados sobre todo entre las poblaciones desafectas de Oriente Próximo y Europa. Pero la religión que predican sus seguidores más fervientes deriva de unas interpretaciones coherentes e incluso eruditas del islam. Prácticamente todas las decisiones importantes y las leyes promulgadas por el Estado Islámico se atienen de forma puntillosa a lo que en sus comunicados, pronunciamientos, carteles, membretes y monedas se denomina “la metodología profética”, es decir, la profecía y el ejemplo de Mahoma. Puede que los musulmanes rechacen el Estado Islámico; la mayoría lo hace. Pero el empeño en decir que no es un grupo religioso y milenarista, con una teología que debemos comprender para poder combatirla, ha llevado ya a Estados Unidos a infravalorarlo y respaldar planes insensatos para intentar acabar con su poder. Es necesario conocer la genealogía intelectual del Estado Islámico para que nuestra reacción no le fortalezca, sino que le empuje a inmolarse en su propio celo.