jueves, 8 de marzo de 2012

El Dr. Geovany Jiménez. La declaración de su huelga de hambre.



El blogger cubano Dr. Geovany Jiménez, suspendido de su profesión por reclamar derechos civiles en carta dirigida al Ministro de Salud cubano, ha mostrado que sabe reclamar sus derechos con una actitud legal y correcta. Como de costumbre, la administración cubana no responde estas quejas elevadas dentro del marco general y al cabo de 5 años, se declara en huelga de hambre para que le restituyan sus derechos legítimos.

La reacción de los visitantes de su blog “El Ciudadano Cero”, ha sido variada. Como es de suponer, encuentra apoyo, aliento y también denostación.  Como soy un visitante consuetudinario de ese website por la pulcritud de sus contenidos, le expresé lo que pensaba de su decisión y que aparece a continuación. Un día después, reconsiderando todos sus spots anteriores sobre el mismo tema, la reclamación, le envié el mensaje que aparece con el número dos.



1

No puedo dejar de pensar desde que he leído su ultimátum, en lo valiosa de su vida que acaba de colocarse en el latente riesgo de perderse en toda su plenitud. Me resulta difícil opinar en semejante situación y prefiero apoyarlo en su intención respetando su legítima voluntad fortalecida por haber sido mancillada por sus verdugos ideológicos, nefastos burócratas disfrazados de patrioteros escudados en un falso amor a la Patria. No puedo evitar temer por su vida dado que su vida para esos bastardos no vale nada y estarán tal vez pensando que quizás con su actitud les quite el dolor de muelas que tal acto les produce. Vea usted lo que ha ocurrido a quienes tomaron ese drástico y dramático camino. La vida humana de la gente del pueblo que tal gobierno está obligado a defender sin consideraciones ideológicas, no tiene valor para ellos. Es la verdad.


Sea fuerte en su empeño si es lo que prefiere. Hágase secundar por personas capaces de en casos extremos decidir en atención a sus intereses. No lo haga sólo porque correrá el riesgo de que su actitud sea re direccionada acusando la imposibilidad de expresarse por sí mismo con plenas facultades.


Le admiro.



2
He terminado ahora mismo de leer y releer los comentarios que fueron colgados en su blog en respuesta a su declaración de huelga de hambre para mover al gobierno a reinstalarlo en su condición de médico. Realmente ya le he dado mi opinión respecto a esa decisión que muchos, gracias a Dios, reconocen como personal. Sin embargo, dado el giro que el spot ha tenido debido a los comentarios de disímiles direcciones ideológicas y humanas que ostenta ahora a las 7 pm, siento el deseo de valorar los argumentos más importantes que esas personas han aportado con buenas unos, con malas intenciones otros.


Imagino que usted tiene la oportunidad en este momento de monitorear esta página por usted mismo o con la ayuda de algún amigo. Le aseguro que no se está perdiendo nada porque encuentro en los comentarios más adversarios que amigos sin mencionar algunos tonos groseros y fuera de lugar, tanto que por un momento pensé que estaba de nuevo en una bronca callejera de Centro Habana. A esos no tiene por qué prestar atención. Quien denigra, ultraja, mancilla, insulta y descalifica no merece sino compasión por la extrema pobreza de su materia gris en funciones. Esa actitud sólo demuestra un alma sin rumbo cargada de odio y de envidia. No lo tome en cuenta.


En cuanto a quienes tratan de apoyarlo moralmente, claro, ofreciéndole una especie de lealtad o fidelidad, dude porque nadie que no ame a su propia vida puede amar la de otro y de hecho a usted. Puede que ese consejo carezca de dobles intenciones pero de todos modos no es sano.


Considere que varias personas que lo conocen personalmente no han dudado en desacreditar su decisión y puesto en duda su integridad moral y eso, sin que sienta el estómago aún retorcerse por el hambre.


Pero le confieso algo. Soy abogado y como tal pienso cuando analizo el mundo a mi alrededor y no es coherente la actitud ciudadana, individual, valiente, legítima y empleando los recursos legales que esa propia administración y algunos derroteros administrativos le brindan que usted ha venido utilizando desde su primera nota de protesta reclamativa ante quien y como corresponde ( aún le falta el entorno judicial en contra de la propia administración ) para adoptar una conducta desesperada como la de declararse en huelga de hambre. Eso, permítame llamarle amigo, no es coherente, es como si de repente usted haya olvidado el protocolo legal y esté de pie en una tabla sobre la borda con el agua cuajada de tiburones. No lo entiendo, créame. Y por favor, no me hable de honor mancillado que vivimos en 2012 no en el siglo XVIII; no necesita ofrendar su vida para probar su verdad, no es necesario en absoluto. Usted, hasta el momento_ con la complicidad de la propia administración que le ha respondido con el silencio, que en Derecho es una respuesta_ , a mí me ha demostrado que tiene la razón sin considerar la posición de la contraparte que obra de forma ilegítima, porque le debe una respuesta y porque utiliza el silencio administrativo para demostrar que su reclamación no tiene valor para ella.
Sujétese de eso. Localice un abogado experimentado en estos derroteros administrativos que existen en Cuba, no lo dude. Indague. Visite los bufetes no solo capitalinos, hay otros que cuentan con profesionales preparados y con fuerza moral para estremecer los estrados hasta el Supremo. Créame.
Pero le repito, la huelga de hambre está fuera de lugar aunque le reitero mi respeto por ser su decisión personal. Y me temo que no logrará nada con ello., porque si la administración pretende conferirle su pedido lo haría sin la presión de semejante acto contra su propia vida pues lo primero que harían sería descalificarlo como un ciudadano y convertirlo en un mercenario pagado por el “Imperio”. No propicie esa situación porque usted no necesita una historia que lo absuelva, sino su talla moral.
Gracias.


Post Scritum: No quiero dejar pasar la oportunidad de invitarles al blog del Dr. Jiménez: "El Ciudadano Cero".

domingo, 4 de marzo de 2012

Pedaleando a vapor: Mantener las apariencias: Conveniente o no ?

Pedaleando a vapor: Mantener las apariencias: Conveniente o no ?: Mantener las apariencias: Conveniente o no? Una simple conversación hace un par de días entre algunos compañeros de trabajo debatiendo ...

Mantener las apariencias: Conveniente o no ?


Mantener las apariencias: Conveniente o no?

Una simple conversación hace un par de días entre algunos compañeros de trabajo debatiendo el tema de la apariencia personal, inhábilmente soslayado por alguna razón que no entendí totalmente pero que insistí en replantear el tema bajo ese presupuesto hasta terminar declarando enfáticamente que sí es preciso respetar la apariencia como complemento de la tolerancia social, me ha hecho reflexionar sobre ello hasta el punto de compartir con ustedes estos particulares.

¿A qué me refiero con “apariencias”?. Comenzar por aclarar este apelativo que más que eso es un concepto por el hecho de que la mayor parte de las personas con que he debatido criterios, lo circunscriben al arte engañoso de aparentar lo que no se es en realidad.

Al respecto convengo en una sola cosa: Estoy de acuerdo en que es por conveniencia personal, en primer orden, en que debemos ser cuidadosos con las apariencias y aquí señalo que no solo cubrir  el aspecto personal o imagen, sino la proyección personal con el entorno. Es decir, mantener las apariencias supone inequívocamente que es ventajosos seguir este concepto en el orden personal y también agrego: Por respeto a los demás.

¿Qué ventajas se obtiene “manteniendo las apariencias”?. Si usted no es una persona que se dedica a proyectar una imagen simulada, es decir, si comprende claramente cómo debe comportarse en cada momento, entonces esta conducta debe estar en correspondencia con esos patrones lo que supone, a su vez, no “no marchar por la vida representando lo que no se es”.

Estoy de acuerdo en que cada cual goza de la libertad de emitir su imagen propia como mejor le guste, pero ese derecho posee algunas limitaciones que impone la conveniencia personal, porque nadie cree saludable emitir lo que le traerá malas consecuencias, y como casi todos los derechos, y hablo de Derecho Natural, no jurídicamente sostenidos, se apropian del beneficio personal para situar una pauta, imagino que la conveniencia sea el mejor adecuador. Esto quiere decir, además, que “su comportamiento debe considerar y respetar el comportamiento general o de grupo. Este patrón es reconocido incluso, entre los animales.

Voy a limitar el marco de la reflexión y pensemos que ha recibido usted una invitación para asistir a las 9 de la noche en un salón de un club a formar parte de la celebración del aniversario tal de la empresa donde trabaja. Consideremos además que al no señalarse “etiqueta”, usted ha comprendido que el vestuario entonces deberá ser coherente con el motivo de la celebración, la importancia que el hecho reviste para usted, el lugar y la hora. Habiendo pensado sobre estos extremos, estará casi listo para decidir como deberá presentarse vestido.

Llegados aquí pregunto: Esta valoración obtenida del contexto general y particular del evento_la celebración_, no ha sido efectuada dentro del marco de valores de apariencias? Porque si está de acuerdo conmigo llegados a este punto del examen del asunto, también coincidiremos en que no podrás asistir sin detrimento de su sensatez  y valoración del medio circundante si no lo  hace de traje oscuro y corbata y si es mujer con un vestido largo de moda y con una estola.

Creo oportuno señalar que en el supuesto de este ejemplo las apariencias no solo están referidas por la elección del su vestuario. Es más que eso, las apariencias significan la calificación que usted le eta concediendo en su propia escala de valores sociales y de comportamiento. Que no quepan dudas que la calificación que usted conceda y que muestra a tal evento se revierte en la propia evaluación que los demás harán de usted y hasta su propio futuro en ese entorno. Comportarse adecuadamente con el rigor de las apariencias permite valorar con efectividad la respuesta que usted ofrecería a la problemática que enfrenta dia a dia.

Recuerdo que durante la conversación de mis compañeros de trabajo se manejaban las opciones del comportamiento-respuesta que uno de ellos ofreció a una situación social inesperada que tuvo lugar en un night club. Había llegado al lugar acompañado de su esposa para pasar un rato tomar unos tragos cuando descubrió a un persona que conocía bien y que recién acababa de cambiar el color de su cabello en amarillo para ocultar sus canas, cortándolo bastante y aplicando gel, una decisión que había transformado su imagen tremendamente considerando que sobrepasaba los 50 años de edad. Lo vio sentado a una mesa en compañía de otros tres hombres manifiestamente gays y decidió darle el esquinazo porque evade la compañía de homosexuales.

Indiscutiblemente que esa decisión se baso en la autovaloración de las apariencias porque precipitadamente y de acuerdo con la imagen que tuvo al llegar, juzgó como gay a quien se hacía acompañar por otros gays en lugar de hacerlo por mujeres, considerando que había varias sin compañía masculina.

Este juicio comporta una apreciación de las apariencias del comportamiento social del individuo con el cabello amarillo. Sin dudas, éste hay efectuado una modificación en su  conducta que precipito la decisión de rechazo tomada por el otro. Es simple y si se observan otras opciones, razonables sin que pretenda argumentar la racionalidad como elemento a mi favor, o mejor, de tener un debido respeto por las apariencias.

Veamos otros ejemplos.

Un joven que se comporta con inescrupulosa vulgaridad en las clases delante de sus compañeros con manifestaciones como las siguientes:

-Comúnmente lleva el cabello y la ropa desordenada.

-En lugar de trasladar sus cuadernos en una mochila, las dobla y coloca en los bolsillos traseros;

-Se ríe con crueldad de pequeños accidentes de los demás;

-Jamás sostiene las puertas para permitir el paso de los demás;

-Suele hablar gesticulando exageradamente, en voz alta y con miradas insistentes a las personas objeto de la conversación.

Ha puesto su atención en una de las chicas del colegio y desea acercarse a ella pero titubea acerca de cómo “acortar distancias” puesto que ella es muy seria y compuesta. La ha observado y viste sencilla pero correctamente; siempre pulcra y limpia; refinada y coqueta en sus modales. No ríe escandalosamente ni observa de soslayo a otras personas mientras conversa. Jamás le ha oído pronunciar una mala respuesta y se dirige a todos con respeto y en voz baja.

Comparativamente comprende que ella es su propia antítesis. Una distancia grande los separa por la forma de comportarse. Prefiere llamarle así aunque muy dentro reconoce que las diferencias estriban en el comportamiento social de ambos. Está decidido a acercársele a cualquier precio. Aprovecha la oportunidad de que un amigo común ofrece una fiesta y son invitados.

Dos horas antes del inicio de la fiesta, nuestro chico se debate internamente en cómo deberá vestir: a) mantiene su postura de irreverencia e irrespeto a las normas generales de conducta y convivencia social sosteniendo su papel de “hombre duro” o b) se arropa adecuadamente con las circunstancias y el respeto a la familia de la chica a la que quiere cortejar.

Ha comprendido al llegar a este punto que para llegar a ella debe amoldarse a determinados patrones y se decide a hacerlo. Sin darse cuenta ha pagado el precio de las apariencias.

Jorge B. Arce

Pedaleando a vapor: Respondiendo a spot de La Chiringa de Cuba.

Pedaleando a vapor: Respondiendo a spot de La Chiringa de Cuba.: En el blog “La Chiringa de Cuba”, un blogger que firma “Spiritudek” ha escrito este spot que oso responder como aparece a su continuación. Y...

viernes, 2 de marzo de 2012

Respondiendo a spot de La Chiringa de Cuba.

En el blog “La Chiringa de Cuba”, un blogger que firma “Spiritudek” ha escrito este spot que oso responder como aparece a su continuación. Y bien por tratar álgidos temas como por lo absurdo que me parecen sus conclusiones, me decidí a cuestionarlo aunque me parece un poco largo. Aprecio que tengan la paciencia para llegar hasta el final que es la mejor parte.
A continuación aparece el escrito íntegro sin ninguna alteración gramatical.

Jorge B. Arce





Quizás la pregunta se pueda reformular para dar otras respuestas necesarias como. ¿Por qué no se levanta el pueblo de Cuba ante lo mal hecho? Antes de responder la primera o la segunda pregunta, que de antemano creo que son difíciles de responder con certinidad, hay que contextualizar un poco para entender los matices.

El pueblo de la isla no se caracteriza por ser muy homogéneo. Sino que, como resultado de un país de emigrantes, se caracteriza por su diversidad étnica, social, religiosa, etc. Cuba ha sido un país que ha tenido que luchar por su independencia de España y de Estados Unidos, lo que ha determinado ciertas condiciones de desarrollo económico que conspiran contra sus pilares industriales y de desarrollo económico en general. Hoy junto a los jóvenes cubanos vive una generación que conoció los beneficios innegables que trajo consigo desprenderse, en el 59, de situaciones como el analfabetismo, el desempleo, la deplorable situación de las salud pública y la explotación campesina, por solo citar algunos ejemplos. Esa generación se resiste a creer que la revolución que cambió al país en los 60 y los 70 se convirtiera en un Revolución (con mayúscula) que quedó inmóvil y ahora le cuesta empezar de nuevo cuando nunca debió detenerse.

La historia de Cuba no nos muestra tampoco homogeneidad en el pensamiento político de los cubanos. Hay cosas que ni la historia parcial que se enseña en las escuelas puede ocultar. Las posiciones variaban (quizás varíen) desde un conservadurismo cerrado y elitista hasta un independentismo a cualquier costo, pasando por el reformismo y e

l anexionismo, esta última que nos ha mantenido bastante ocupados durante mucho tiempo. Debo resaltar que otras posiciones son menos conocidas, pues las élites imperantes de la época se encargaron de silenciarlas.

Resumiendo, si algo nos une no son precisamente las ideas compartidas de cómo cuidar la Patria. Si algo nos une es ser quienes somos, cubanos, aunque no pensemos igual. Así que si ponemos eso bajo la lupa de un sistema que ha dejado las opciones ideológicas en una, más por eliminación que por convencimiento, obtenemos que es casi imposible no ya un consenso, sino saber en que piensan los cubanos en cuanto a cual debe ser el destino de la isla.

Pero por demás, ahora parece haber un movimiento, lento, a no se sabe donde, pero movimiento. Y no olvidar, lo que parece aburrido de tanto oír en la prensa y propaganda oficial, pero que no deja de tener verdad, que a solo noventa millas de la pequeña Cuba, se hace notar una de las potencias económicas y militares más influyentes del mundo moderno. Con antecedentes recientes de utilizar la fuerza para decidir el destino de otros países, lo que no es nuevo para ellos ni para otros sistemas, pero siendo tan reciente y del patio de al lado, da para preocuparse.

Así sin parecerme suficiente la contextualización, que solo un cubano de la isla comprendería cabalmente, procedo a responder las preguntas:

Sin rodeos ni desvíos, si en Cuba surgiera un movimiento lo suficientemente parecido a una resistencia o a masas indignadas en las calles, bastaría como motivo suficiente para que hubiera otra Libia en el Caribe. Y eso sería ya historia conocida para los cubanos después de un Maine nuestro o un 11 de septiembre suyo. Sería madurar la fruta con nuestras propias manos, el motivo histórico más planeado, y no pensar que se trata de qué presidente o Partido esté de turno en “el monstruo”. Recordemos que la silla en la oficina oval viene con hilitos, telones, proscenio y hasta público; y que republicanos y demócratas es como se hacen llamar los miembros del Partido único de Estados Unidos, el siempre en el poder, Partido Capitalista. Se trata de intereses económicos y rencores. Se trata de vericuetos políticos que no son del todo claros ni conocidos. El camino armado para un cambio en Cuba sería garantizarnos otra guerra como la Hipano-cubano-americana (Hispanoamericana debería ser) donde nos utilizaron en nuestro propio país y en nuestra propia guerra. Propiciar OTRA intervención Yanqui sería imperdonable e injustificable.

Pero hay más de por que no creo que sea este el momento para tal planteamiento que se hacen algunos ante el tema Cuba. No existen condiciones materiales ni económicas para soportar una crisis interna de tal magnitud. En otras palabras, un conflicto interno nos dejaría con una mano delante y la otra detrás, y volveríamos al mismo punto, en el mejor de los casos, si no nos sumimos en un vórtice sin salida que nos conduciría a la miseria más lamentable. Se derramaría sangre sobre un suelo que no volvería a ser fértil. Y por último y no menos importante, no creo que el pueblo quiera que esa sangre cubana sea derramada por manos cubanas. Inadmisible.

Ahora bien, ¿por qué los cubanos no se lanzan a la calle? ¿Miedo quizás? Pues pude que si y también puede que no, eso creo que solo se podría responder si se supiera que pasa por la mente de cada cubano que se encuentra ante los resabios de un sistema que padece. Pero podrían ser: Los cambios que ha aplicado o planea aplicar el gobierno. El caso es que cada año hay un tema nuevo que parece “entretener” las mentes de los habitantes de la mayor Antillas: Elián, “la batalla de ideas”, las ollitas, los 5, etc. Aunque hay que destacar que Raúl ha cambiado, desde su llegada al poder, más cosas que su hermano en las últimas décadas, por lo menos han sido cambios mucho más radicales.

Otro motivo que se me ocurre, y estoy ya especulando, es el fidelismo. Entiéndase fidelismo como veneración a una figura carismática (Fidel), que ha cautivado a generaciones. Lo que tiene una explicación psicológica. Las masas necesitan (o siguen) más a un referente personalizado que a los ideales, como masas necesitan un líder. La figura a venerar, casi siempre un hombre, se convierte en una especie de tótem sagrado que evoca nuestro pasado patriarcal. En otras palabras mientras Fidel viva (y con él su generación) va ha ser difícil que ocurra nada parecido a un levantamiento en Cuba.

( Nota: No se realizó revisión gramatical del escrito que se responde por respeto al autor.)



Respuesta del blogger Jorge B. Arce al anterior escrito.

En un sólo punto estoy de acuerdo con usted: No habrá levantamientos de pueblo en Cuba contra el gobierno.
Ahora repaso los apuntes más importantes con los que muestro mi desacuerdo con su opinión.
La nación cubana se formó hace más de un siglo, desde que se formó un ejército paupérrimo en recursos pero concientizado de la necesidad de derrotar al colonialismo español y con conceptos filosóficos claros formados y dados a conocer por Varela y desde los negros hijos de esclavos africanos, hasta cantoneses y peninsulares, todos concibieron a la isla como patria, como hogar. La nación cubana fue autónoma desde siempre. El concepto de nacional cubano al que le precediera el de “criollo”, está arraigado en cada cubano mulato, negro, indio, asiático o caucásico. No existen diferencias étnicas relevantes en Cuba que “marquen” un límite a la participación ciudadana y eso mucho antes de la llamada Revolución Cubana de 1959. En Cuba los cubanos piensan como cubanos y el sentimiento que más se alberga es la creencia de poseer cualidades excepcionales por sobrevivir más de 50 años con una cartilla de racionamiento de alimentos y vestidos, sin autorización para viajar, sin poder desarrollar la iniciativa individual, dependientes de un estado adoctrinador, avasallador, dictador y conspirador que ha creado una excepcional espectáculo de desculpabilización por los horrores que comete a diario con sus nacionales_ paradójicamente, a los que debe defender y mantener en seguridad_. Ese falso nacionalismo, rayano en chovinismo, no es casual, es hijo de la doctrina fidelista, que podrá tener de todos los defectos habidos y por haber, pero nada de estupidez ni de dejar para mañana lo que exige el momento.
El otro sentimiento que embarga y adormece al cubano, a todos por igual, desde los cabecillas del comité central hasta el hijo del haitiano del central Cunagua, es el terror. Ese terror sórdido, del que conoce por cada noticia del NTV de la 8 de la noche, por el Granma, por el policía que vive al lado, por el vecino, por el hijo de fulano, por el chofer del camello. Ese terror que suscita saber por experiencia de vida, que ser hecho prisionero significa estar a merced de lo que han planeado o planearán hacer con usted unos policías peores que los que rondaban las calles de La Habana en 1958, con la única diferencia que los actuales no reciben atentados porque el valor de los cubanos rebeldes fue sepultado con los discursos de 3-4 horas, con los contenidos de los libros de historia escrita por los vencedores, por el Granma, por el noticiero TVC, por el comité, por el partido, por la federación, por la UJC, por el sindicato, por el control absoluto a la noticia, a la información, a los medios de difusión, porque el cubano piensa de la forma en que el estado quiere que piense porque ha sido el resultado de un enorme trabajo de influencia que data de 5 décadas. Todos, absolutamente todos los cubanos sienten terror por equivocarse y decir o hacer lo no autorizado por el estado y caer prisionero en manos de unos carceleros que no se respetan ni a sí mismos, quedando indefensos ante la soledad, el abandono, sin apoyo legal. La mayoría de los cubanos sabe que sus pequeñas “fechorías” diarias para conseguir el pan de cada día han podido ser reveladas a distintos órganos y mientras más pasa el tiempo sin ser apresado infraganti a pesar del desfalco diario, más terror siente porque su libertad solo depende de la voluntad del órgano de dejarlo temporalmente así para saber hasta dónde llegan sus contactos. Y está obligado a seguir robando porque cómo alimentarse? Sabe que su vida depende de un delgado hilo y el extremo tirante no lo consigue mantener bajo control, lo tiene otro y espera con terror a que llegue el día que tiren de ese extremo y termine en la cárcel de Boniato o en cualquier otra.
Es normal ese terror “instituido” por un estado globalizador de todas las estructuras de la vida de sus ciudadanos ? Es humano? Qué herramientas posee el ciudadano para enfrentar ese poder?
El cubano sabe que aún cuando sus presuntos delitos no son probados en juicio oral y contó con la destacada y valiente defensa de un abogado valiente _como los haya pocos_, será condenado. Por qué, porque la tela de araña de la justicia tiene un hilo común, no hay independencia de enjuiciamiento porque el órgano enjuiciador  no es independiente, ha sido designado por el estado, que casualmente, transforma todos los códigos, civiles, militares o penales con tal de imponer la voluntad del comité central. Sólo hay que estudiar la estructura de cualquiera de esos códigos y se comprenderá que no exagero.
Dice usted que el cubano actual no ha comprendido perfectamente la vida social cubana de antes de 1959 por el analfabetismo, la insalubridad, la explotación de los campesinos, el desempleo, porque no ha padecido estos males. Y bien, de qué sirve ostentar un título de médico cuando después de su jornada de trabajo debe salir a la calle a vender las cremitas de leche (robada) que preparó la noche antes y buscarse 40 pesos más? Ser médico en Cuba ha sido desde hace el tiempo de las misiones médicas al exterior, el acicate para ser médico. Así, tajantemente. No se haga el entretenido, usted lo sabe como yo, muy bien. De los miles de médicos que se han graduado cuente con los dedos los que lo estudiaron por vocación; cuéntelos. Y es que el primer requisito que dictó un burócrata del CC para aspirar a la carrera era contar con notar sobresalientemente relevantes en el pre…la vocación…se coge por el camino. El punto era lograr cumplir lo dicho por el mandamás que se le ocurrió en un interminable discurso calcular qué no podríamos hacer con un ejército de médicos más que con los tanques. No lo recuerda usted, señor?
Y eso citando sólo al médico por ser la profesión más reconocida internacionalmente y cuyos profesionales son atendidos displicentemente por todos en atención a la humanidad de su labor. Entonces, para qué citar las demás excepto, claro…la de dirigente; esa es una jugosa y lucrativa profesión en Cuba. Lo ha sido y lo seguirá siendo. El dirigente en Cuba es el primero de los elementos que propician y propenden la descomunal corrupción administrativa; pero su Revolución no puede existir sin esos dirigentes-servidores ( ya  lo dijo Mao hace un c…de años antes de pasar a mejor vida). Es como un mal necesario; lo saben los primeros dirigentes pero deben tolerarlo.
Dice usted que los cubanos están unidos por un solo sentimiento que es cuidar la patria. Qué patria ?; dónde está la patria ?…o tengo que recordarle el concepto de Patria expresado por Martí ?. A los cubanos los une_ aparte del terror al gobierno_, el sentimiento de sobrevivir para llegar al final de este endiablado camino. Nadie quiere exponerse a sí mismo y le cede el lugar de protesta al otro:” a mí no me hables de política, háblame de cómo conseguir la jama pa’ los vejigos”. Ese es el sentir de la mayoría. Usted sabe bien que las cifras del gobierno no dicen la verdad; realmente apestan. Los actos públicos, las votaciones, las asambleas, las fiestas del comité, todas ellas son una farsa, una pantomima; diría que nadie de los que asiste piensa que va a resultar algo bueno de ellas. Cambian a un delegado porque robó ?; el que se postula robará también porque es humano y tiene familia o no ?
El cubano, señor, piensa como un desplazado en su propio barrio. Es su barrio porque vive allí pero que ni se le ocurra pararse en una esquina con un cartel del cartón pidiendo que remuevan al responsable de que no haya víveres en la bodega; no durará ni una hora, el tiempo necesario para que el chivato que tiene el teléfono público en su sala, dé el timbrazo debido. La calle no es del pueblo, como dicen las turbas; las calles son del estado porque cuando sucede un maleconazo  como en el verano del 94′, le ponen camisetas blancas de la Brigada Blás Roca a la policía, se arman con una cabilla envuelta en un Granma y los desembarcan por camiones en donde haya que romper huesos y cráneos o…exagero también ?.
El derecho de pensar libremente aún contra el gobierno ?…los cubanos tienen ese único derecho: PENSAR, cuando lo expresan…pero para el gobierno que amordaza a la conciencia de millones de personas, la expresión de los sentimientos es un inicio de una epidemia de gran magnitud: No pueden tolerarlo, no importa que la gusanera de Miami lo denuncie en todas parte, el gobierno cubano es independiente y soberano aunque se esté cagando en la naturaleza misma de los seres humanos, lo único válido es su doctrina, lo demás es mierda.
Entonces, de qué pensamientos habla usted en sus comentarios ?. Qué piensan los cubanos?; cómo sabe usted lo que piensan si no pueden expresarlo ? Pero, escuche: Aún y cuando se cayera la Luna y los cubanos supieran que pueden expresar sus críticas a cualquier titular del gobierno sin represalia alguna, no lo harían. Sabe por qué?, pues porque no sabrán qué hacer con algo que desconocen: La libertad !
Con respecto a Estados Unidos la cosa es distinta. Veamos. Usted dice que le ha hecho una guerra continuada a Cuba. Empecemos por conceptualizar_ una palabrita que le gusta usar en su escrito_. El concepto de Cuba no tiene nada que ver con el de los cubanos. Usted habla de Cuba y se está refiriendo implícitamente al gobierno. Error. El gobierno es elegido para administrar al país, pero no es el país; no porta su soberanía. El estado es representativo de todos sus nacionales y los representa en el exterior ante otros estados, pero no porta su soberanía. La soberanía la porta la ciudadanía y la expresa con el voto para elegir quién lo representará, dirigirá y empleará la soberanía apropiadamente. Pero si ése no es elegido por el pueblo de manera directa, no conserva entonces ese mandato y todo, como usted seguramente sabe, es una triquiñuela de un politiquero hipoeputón. No venga con esas.
Estados Unidos no tiene ningún interés en Cuba; oiga y cuando digo Estados Unidos, no me estoy refiriendo a los estadounidenses, sino al Congreso y a la Casablanca y si se pone a preguntarle a los americanos de a pie dónde está Cuba le dicen que después de Key West in the Caribean…nada más. Sin embargo, en el Congreso, como seguramente sabe, y en el Senado, como seguramente sabe también, sí hay delegados que sí les importa Cuba por disímiles razones y _como no son diputados de la ANPP de Cuba, sino senadores o congresistas con absoluta libertad de expresión, generan todo tipo de cosas para evitar que el gobierno fidelista avance. No siempre tienen éxito, de acuerdo, esta es una sociedad donde conviven todo tipo de ideas y de planes porque los individuos no enfrentan frenos a la libertad de su individualidad. Esos planes son o no apoyados por los votantes y así funciona. Ya puede ver cómo el gobierno demócrata actual ha hecho todo tipo de cosas para suavizar las medidas convertidas en leyes que no puede variar porque el gobierno de USA NO LEGISLA, SINO QUE HACE CUMPLIR LAS LEYES QUE LEGISLA EL CONGRESO QUE OSTENTA LA SOBERANA DE LA NACION.
No existe ningún tipo de acción geopolítica por parte del gobierno americano en torno a Cuba, por la sencilla razón de que en Cuba no hay nada qué buscar, nada que ganar, nada que asegurar para proteger a los estadounidenses…no habrá una segunda edición de la crisis de los misiles del 62′ y eso usted lo sabe. Ni hay bases de submarinos soviéticos en Cienfuegos, ni dispositivos radioelectrónicos en Lourdes, ni un carajo. No hay ningún elemento de interés para la política, la economía y otra rama en Cuba para los americanos. De ellos los únicos interesados en un acercamiento para continuar vendiendo sus cosechas, son los agricultores del llamado “granero de Estados Unidos:”, No se engañe o no continúe repitiendo las historias de los libros de cuando fuimos escolares.
Y en cuanto a que los cubanos no se lanzan a las calles porque existe el fidelismo: Error. El fiel fidelismo es para una generación de cubanos que ya tiene 70 años y ésos no sirven para lanzarse a las calles. No siga engañándose. Los cubanos no se alzan en las calles como los mambises, con machetes y en cueros, porque han sido castrados de conciencia, cosa que aparte de cojones, les sobraban a aquéllos.


Jorge B. Arce

domingo, 12 de febrero de 2012

Pedaleando a vapor: La cueva de Vasallo

Pedaleando a vapor: La cueva de Vasallo: Aquellos que han vivido tantos años como yo he vivido, posiblemente a esta altura de la existencia han comenzado a repasar ese sinuoso cami...

La cueva de Vasallo


Aquellos que han vivido tantos años como yo he vivido, posiblemente a esta altura de la existencia han comenzado a repasar ese sinuoso camino que se traza con decisiones propias y de otros. Cuando uno llega al límite inicial o de entrada a la última etapa de la existencia humana, comienza a sentir sensaciones que no habías experimentado antes. Inexplicablemente, sin comprender cómo o por qué, sin previo propósito, se reproducen en la conciencia sucesos que hemos vivido mucho antes y con todo lujo de detalles.

Asumo esta afirmación en plural porque previamente he intercambiado estas vivencias con otros un poco mayores que yo.

Lamentablemente no todas esas reproducciones son felices; afloran algunos acontecimientos en los que he tomado parte directa o indirectamente que de tener oportunidad evitaría que ocurriesen o los asumiría  de una forma inteligente y responsable. Al llegar aquí, alguien sarcásticamente pensara que imagino haber inventado el “agua tibia” y confieso que no me propongo descubrir nada que otro no lo haya hecho antes.

Y decía que estas memorias de archivo de mi “disco duro” las asumo de la manera más gráfica, ilustrativa y enriquecedora. Por ejemplo me ocurre que bruscamente, aun absorto en mi trabajo, recuerdo con sorprendente claridad, sucesos que me ocurrieron hace mas de 45 años y me asombro del la indiscutible nitidez de imagines, sonidos y hasta olores. Asumo que no puedo explicarlo consecuentemente. Hace apenas unos minutos recordé una insignificante aventurilla de mi adolescencia que pudo convertirse en algo más que eso y de inmediato me decidí a tomar nota de los aspectos más importantes y luego darle cuerpo.

Este es el relato de uno de los hechos más significativos e insensatos de mi adolescencia.

Estudiando la escuela secundaria los alumnos casi que miramos “por encima” del hombro a los demás alumnos de la primaria. Uno de los elementos exteriores que los diferenciaba por aquellos días era que los secundarios carecían de uniforme escolar y los primarios no. La originalidad y la iniciativa descabellada de los primeros en la forma de conducirse y de burlarse de los más chicos, los hacía aun más visibles y diferenciables.

El sistema de estudios había establecido unos grupos de exploración de diferentes disciplinas del saber a fin de estimular las inclinaciones vocacionales de los alumnos y eran llamados “círculos de interés”. Había varios organizados y recién funcionando cuando ingresé al séptimo grado y de inmediato me alié a los que me interesaban. El de Espeleología y Meteorología fueron los primeros en los que hice mi estreno.

¿Quién con esa edad no se siente atraído por entender el misterio de los truenos, las nubes, las turbonadas, el viento o las cuevas y cavernas, explorarlas, vibrar de emociones y aventuras durante la misma? Yo era uno de ellos y empecé enseguida a recibir entrenamiento teórico-práctico.

Dos veces por semana, en la tarde, nos reuníamos el grupo, _que a decir verdad solo sumábamos cuatro varones y dos niñas, recibiéndonos información elemental sobre esta materia, así como su relación con la Antropología y la Arqueología.

La práctica se centraba en dominar el uso de medidas de primeros auxilios, supervivencia a oscuras, orientación, uso de cuerdas y rondanas o polipastos y mapas topográficos.

Ignorando consecuentemente con las precipitaciones propias de la edad, durante las clases pasábamos mucho tiempo soñando con el dia en que hiciéramos la primera expedición a una caverna. Los instructores nos decían indirectamente, que se había filtrado la noticia de que el grupo lo haría como performance en la Gran Caverna de Santo Tomas, ubicada en la Sierra de Cubitas en Camagüey y nos soltaban algunos elementos característicos de la misma por adelantado para incentivar nuestro interés.

Después de dos largos meses para nosotros, llego el momento de partir hacia el sitio a explorar. A pesar de que sabíamos que el sitio estaba explorado y vuelto a explora y hecho el “levantamiento” de la caverna y que solo se trataba de una excursión de aprendizaje, no podíamos evitar la emoción por tocar con las manos lo desconocido y la efervescencia de la aventura. El proyecto concebía dos días por encontrarse en una zona de difícil acceso, lejos de Nuevitas y porque se requería del primero para el traslado y campamento y el segundo para el descenso, levantamiento parcial y regreso.

Cuando llegamos al sendero de acceso al anfiteatro o boca de la caverna de Santo Tomas, no salíamos del asombro que nos causo la grandeza del lugar y de la propia caverna. No me refiero a su longitud de alrededor de 20 Km explorados, sino de la bóveda del techo, la amplitud del salón donde se podían albergar 300 personas sin problema ninguno. El asombro se debía a que los contactos visuales que habíamos tenido con cuevas, se trataba de furnias y no de la majestuosidad de aquella.

Justamente en aquel enorme salón organizamos el campamento como era de rigor, agua, víveres, medios de salvamento y auxilio médico, efectos personales y otros. Allí dormimos como pudimos aquella noche de sábado salpicada por el vuelo nocturno de algunos murciélagos que pasaban volando rozándonos la cabeza.

A pesar de que la expedición no podría olvidarla nunca, el acto más memorable fue el descenso en “campana” desde el salón a la gruta principal por medio de la cual anduvimos más de 5 kilómetros y medio, punto en que los instructores decidieron regresar por razones del tiempo de recogida y regreso. Eso significo descender verticalmente sujetos a una cuerda por un rudimentario arnés (cuando veo los actuales me digo a mi mismo que con ellos nos hubiéramos reído de aquel descenso que nos hizo tragar saliva en seco. Los medios de iluminación también eran muy rudimentarios y casi todos con remiendos e inventos caseros para que funcionaran, el más apropiado y seguro fue la lámpara de carburo que llevaba consigo la instructora.

Como se dice, aquella expedición solo logro que mi deseo de explorar cuevas se encendiera hasta el techo, mas aun sabiendo que como aquella, no se iban a producir ninguna otra por el momento. Bárbaro O’Brien pensaba igual que yo y decidimos hacer nuestros propios proyectos recopilando el material disponible e imprescindible para ello.

Teníamos cierta noción de la ubicación de una pequeña cueva a la que se le conocía como la Cueva de Vasallo, en honor a su cercanía con una playita del mismo nombre.

_No será difícil para nosotros encontrarla, Bárbaro.

Le había dicho en mi tenaz insistencia de lanzarnos a buscarla de inmediato. El lugar que rodea la playita por el Sur, es un área de monte que se eleva ascendiendo desde el mar. Los arboles son pequeños y no hay elevaciones mas allá de la vía férrea.

_ ¿Tú crees?

Dudaba Bárbaro.

Quedamos en encontrarnos en el apeadero de No. 1, a un poco más de medio camino hasta el sitio donde esperábamos encontraríamos la mencionada cueva. Allí estuve esperando por mi amigo que no llegaba y la tarde avanzaba en su andar, por lo que temiendo que la noche nos sorprendiera, empecé a andar por la vía férrea a paso moderado dando tiempo a que Bárbaro me alcanzara a medio recorrido.

Una vez llegado al área comprendí que empezaría la búsqueda sin la ayuda de mi compañero adelantando lo más difícil: Hallarla.

A mi derecha tenía el lánguido cocal paralelo a la playita, acompañados por unos techados con guano propicios para protegerse del sol abrazador del verano a los playistas. A mi izquierda, de forma ascendente hacia el Sur, la cuesta se empinaba salpicada de pequeños arboles costeros de escasa estatura. ¿Dónde buscar primero?, ¿en qué dirección? Razoné que debía comenzar la búsqueda apoyado en ciertas características propias al sitio donde se abre un agujero en la tierra, es decir, amontonamiento de rocas o de arboles que se desmarcan del contorno. Resultaba difícil poder apreciar esas características en derredor, así que decidí remontar el terreno hasta llegar a un sitio más elevado que me facilitara la exploración. Al hacerlo comprobé que tenía razón, y más rápido que lo esperado había visto un par de sitios que reunían los requisitos de probabilidad. Me dirigía al más cercano y con sorpresa encontré la gruta bajo las raíces de un arbolito que había crecido en la parte más alta del sitio empinándose por encima de los demás. Al parecer algún grupo de chivos (cabras) frecuentaba el sitio a juzgar por las trazas de sus característicos excrementos resecos justo en la misma entrada. Probablemente el boquerón les protegía de la lluvia en algún momento pues la altura del techo no permitía a un hombre ponerse erecto pero sí a una cabra.

Al iniciar el examen de la entrada pude descubrir un par de ojillos que me miraban desde la oscuridad interior. Enseguida supe que se trataba de una jutía, la que asustada por mi presencia se adentró en la gruta escapando de mí. Su sola presencia me hizo recordar que la atmósfera del sitio era respirable; es poco probable que los animales se adentren en espacios cerrados como esos cuando el aire está mezclado con sustancias toxicas provenientes de diversos emisores. Llegué en cuadrupedias hasta el pequeño pasadizo por donde había perdido de vista al roedor. Por ese no podría proseguir, así que encendí mi linterna y busqué hacia la derecha e izquierda. Tropecé con un pequeño túnel y me introduje por él, que por su estrechez solo me permitía continuar a rastras. Me moví unos metros más y se fue ampliando para mi comodidad; ya podía moverme en cuadrupedias. El techo era plano y el piso polvoriento con pequeñas piedras aisladas. Al percatarme de que me había desplazado varios metros sin marcación de la ruta volví la vista atrás en busca de la luz de la boca de entrada. No pude ver el contorno de ésta, pero si el resplandor de la luz solar que penetraba en la gruta, por lo que no me había desviado tanto. Traté de encontrar un objeto que me permitiera atar mi cuerda de ruta para proseguir cuando un leve zumbido seguido de un estremecimiento de todo a mí alrededor me puso el pelo de puntas. ¿Qué demonios era aquello? Ciertamente era un temblor y finos hilos de tierra y pequeñas piedritas del techo se desprendían por todas partes… ¡Esto se jodió, coño!, pensé y empecé a desandar el camino a la mayor velocidad posible lo que me produjo varios rasguños y un golpe en la frente con el techo. Al llegar a la entrada todo había cesado de repente como había empezado… ¡por suerte!

Me así de las raíces del arbolito de entrada y me lancé hacia afuera a respirar aire puro que no alcanzaba penetrar en mis pulmones con todo el ambiente enrarecido por el que se precipitaba desde el techo hacia abajo. Estaba cubierto de él y mi respiración era entrecortada y tenía un susto del carajo. Por suerte un pequeño grupo de chivos rumiaba cerca y me miraron con aire de incredulidad al verme emerger desde el centro mismo de la tierra_ lo que precisamente estaba pensando en medio de mi sobresalto_. Sentado en el suelo tratando de dominar mi pánico la presencia de esos rumiantes fue un gran alivio.

Después de que mi corazón volviera a la “normalidad” después de haber estado a punto de salir por mi boca y lanzarse a la carrera para protegerse, solo sentí una necesidad instintiva de alejarme de aquel hueco funesto que por poco acaba con mi insistencia pues ya me imaginaba mi cadáver aplastado por las rocas y la tierra caídos del techo por el temblor de tierra. Era eso lo que pensaba mientras bajaba la cuesta sin una idea precisa hasta tropezar con la vía férrea que era mi camino de regreso. Y  el cabrón de Bárbaro brillaba por su ausencia y su recuerdo me hizo comprender que es un rotundo y descabellado peligroso error hacer lo que había hecho. NO puede bucearse ni explorar una cueva sin compañía.

Había desandado mis pasos hacia Nuevitas cuando el sonido de un tren acercándose me obligó a abandonar la vía y hacerme a un lado. Era un tren de pasajeros que se acercaba desde la ciudad de Camagüey y al pasarme cerca el terreno tembló a mis pies… ¡Mierda!, fue un tren lo que hizo temblar la tierra mientras estaba dentro…La cercanía y la dirección de la gruta convergían a la vía. ¿Cómo no me había dado cuenta?

De regreso me juraba que nunca más haría una cosa como esa_ por supuesto que ese juramento lo incumplí_no una, sino varias veces. Sin embargo aprendí la lección.

Al siguiente día, en la escuela, me tropecé con O’Brien.

_ ¿Qué hiciste ayer cuando no llegué a la cita?

_Nada. Me fui a empinar papalotes…

_Pero…si no hacía viento suficiente…

_Si, ya sé, pero me las arreglé sin un amigo embarcador…

Jorge B. Arce