lunes, 12 de marzo de 2012

Pedaleando a vapor: Respondiendo al periodista cubano Edumundo García....

Pedaleando a vapor: Respondiendo al periodista cubano Edumundo García....: Como es mi costumbre, comento algunos spots que aparecen en ese blog titulado “La Chiringa de Cuba” por su creador. En es...

Respondiendo al periodista cubano Edumundo García.








Como es mi costumbre, comento algunos spots que aparecen en ese blog titulado “La Chiringa de Cuba” por su creador. En este caso, el Sr. Edmundo García, periodista cubano acreditado en Miami donde es presentador de un espacio nocturno de televisión, ha subido el que aparece a continuación.

En mi modo de ver las cosas, su escrito encierra un mensaje que no declara en las conclusiones del mismo, sino que opta por encerrar algunos ejemplos para “salar” la sazón que le vierte. Como no es claro en su mensaje, le dejo la pelota en su cancha para que entre de frente, si le place, claro.

A continuación su spot íntegro  y luego mi comentario.



Por Edmundo García

Les prometí en mi último artículo (“Miami tampoco cree en lágrimas”, 2 de marzo, 2012) que investigaría y escribiría sobre la historia oculta de los peloteros cubanos que llegan a los Estados Unidos. Es la parte fea de la que nadie quiere hablar; pero aunque la prensa no hable de ella, no quiere decir no exista. Me refiero a la falsedad de esas leyendas sobre jugadores y prospectos recién llegados a Miami que por arte de magia un día firman para las grandes ligas de Estados Unidos y se vuelven millonarios. Aclaro que no es que me guste verle el lado feo a las cosas, escribo sobre esto porque dichas leyendas no son ingenuas y manipulan o exageran datos con el fin de engatusar a los deportistas cubanos e instigarlos a que abandonen la isla en riesgosos viajes por mar o deserten de eventos deportivos en el extranjero donde participan en representación de su país.

Las fuentes de esta investigación han estado o están vinculadas y comprometidas con los hechos desde distintas posiciones; por lo sensible y hasta peligroso del tema, han exigido dar la información porque consideran desde su conciencia la necesidad de alertar sobre lo que sucede, bajo condición de anonimato, subrayando que esta es una industria llena de ilegalidad, trampas y mentiras, aunque para algunos altamente lucrativa.

Según las fuentes en este momento hay en República Dominicana entre 120 y 150 peloteros o prospectos cubanos que no encuentran el prometido camino hacia las grandes ligas de los Estados Unidos. Una de las personas consultadas empezó por hacer una interrogante: “A las Grandes Ligas de los EE.UU. llega solamente 1 de cada 14 peloteros que

juegan en el llamado beisbol organizado o ligas profesionales. De los otros 13… ¿Quién habla? ¿Quién cuenta sus destinos?”.

Muchos de los prospectos y peloteros cubanos (algunos con un historial, como Kendrys Morales) que han llegado a Miami y obtenido un permiso (“parole”) de las autoridades migratorias para permanecer en los Estados Unidos, tienen que marcharse seguidamente a República Dominicana con visas de turistas violando una de las condiciones de su estadía. Una transgresión a cambio de un supuesto regreso ya contratados para las ligas mayores; regreso que por supuesto no ha sucedido ni sucederá en la mayoría de los casos. Resultado, que numerosos cubanos se han quedado trabados en República Dominicana, sin papeles para volver a los Estados Unidos, sin boleto para el deporte profesional y sin Cuba. O sea, sin los viejos sueños y sin su país, que cambiaron por la dura realidad de tener que llegar a trabajar después de los entrenamientos en la limpieza de autos y otros menesteres de este perfil para completar el dinero de su sobrevivencia allí. De este tema les cuesta hablar, pero la procesión va por dentro.

La concentración en “academias” de entrenamiento del mencionado país caribeño y otros países centroamericanos es la verdad que predomina sobre casos excepcionales como el ya citado de Kendrys Morales, como el de Alexei Ramírez, firmado directamente en el 2008 por los White Sox de Chicago y ahora con Yoenis Céspedes, quien se va a Oakland.

Según algunos testimonios, resulta que esas llamadas “academias” no son más que albergues o barracas en mal estado, con baños colectivos y otras incomodidades que en nada se comparan a las condiciones en que muchos de ellos competían en Cuba, por muy modestas que se las quiera considerar. No son pocos los peloteros que han expresado su deseo de aspirar a volver a jugar en la Serie Nacional de Cuba, ante la alternativa de desempeñarse en ligas semi profesionales de poca calidad y bajo nivel organizativo, donde se paga nada o casi nada, como la que ofrece Tamiami en el Condado Miami Dade.

Los sueños de los peloteros cubanos chocan además contra la evidencia de que en los Estados Unidos existe un sistema casi impenetrable de llegada a las grandes ligas. Comienza en las escuelas elementales, sigue en High School, en College y luego en la Universidad, con un circuito bien asentado. Frente a esos carriles cerrados es casi imposible improvisar y solo unos pocos entre los muy talentosos y con dinero para pagarse un agente pueden irrumpir en las ligas profesionales. No existen en realidad, como algunos dicen por ahí, treinta asociaciones de grandes ligas esperando desesperadamente porque arriben peloteros cubanos a Miami para contratarlos. Es falso. Hay en los Estados Unidos una enorme cantera de nacionales para el gran circuito profesional, a lo que hay que sumar la competencia de otros muy buenos peloteros formados en Venezuela, México, Panamá, República Dominicana, Japón. Surcorea, China Taipei y demás países con tradición en ese deporte.

Es necesario decirles la verdad a los peloteros cubanos, sus familiares y al resto de los interesados antes de invitarlos a irse de Cuba o desertar en competencias; porque lo cierto es que una vez que dan el paso muy poca gente está en condiciones reales de ayudarles. Los famosos cazatalentos o “scouts” apenas tienen poder para redactar informes sobre algún que otro pelotero con buenas condiciones. Esos cazatalentos casi siempre dependen de un “coatch”, técnico o entrenador que les avisa sobre algún talento que tienen bajo su tutela; y todos juntos dependen de un agente que muchas veces tampoco tiene algo seguro que ofrecer por mucho que prometa.

Existe toda una cadena de negociantes colgados del talento de un joven pelotero que llega a Estados Unidos. En el mejor de los casos, que repito solo se da en contadas ocasiones, uno de esos peloteros logra obtener un “bono firma” o contrato del que tiene que entregar un elevado por ciento. Una fuente consultada dijo: “Un pelotero, según cálculos revelados por el célebre comentarista deportivo Bob Costas, se queda hoy con cerca del 40% del monto total de sus contratos.” Desde el momento en que empiece a cobrar tendrá que cubrir sus gastos con el dinero que le queda, pagar impuestos y saldar todas las deudas contraídas. Deudas que se cuentan desde el mismo momento de emprender el viaje de salida de Cuba, que cuando incluye a la familia suele ser mucho más caro. Para que se hagan una idea, otra de las fuentes consultadas para este artículo y perfectamente informada porque es parte del proceso dijo que el viaje de Yobal Dueñas y de Maels Rodríguez (sus familiares hacia Miami y los peloteros hacia El Salvador), salió a 350 mil por cada uno; un total de 700 mil dólares. Un gasto de esa magnitud no se hace por gusto y hay que reembolsarlo.

En otros casos, sobre todo para los que llegan muy jóvenes y sin su familia, los sueños chocan con la soledad, la falta de afecto y la discriminación; que algunas veces es indirecta pero igualmente ofensiva. Además de la discriminación por condiciones explícitas de raza y nacionalidad, se habla de un tipo de discriminación en la pelota norteamericana que está ligada al propio juego. Como cuando dejan a un pitcher lanzar más de lo debido para que le caigan a batazos, o le apuntan un hit o un jonrón que perjudica su record, o cuando no lo sacan de abridor o no lo rotan adecuadamente aunque lo esté haciendo bien, o cuando le critican la forma de celebrar una buena jugada. Uno de los entrevistados recordó que en una Serie Mundial al Duque Hernández lo dejaron seguir lanzando en un juego donde se le veía agotado; con el relevo listo, salió en la otra entrada y le dieron un jonrón que le empató el juego. A partir de esto también contó sobre lo duro que le resultó al pelotero William Plaza, quien por demás tuvo la oportunidad de firmar en el 2004 con 21 años para las menores de los Yankees. Gary Gálvez, que también pasó por las menores, tuvo otras experiencias muy duras en los concentrados. Ambos llegaron a valorar después muy positivamente el tipo de pelota que jugaban en Cuba. Otro de los entrevistados citó el caso de Jesús Ametller, ex jugador de cuadro de los Industriales que terminó jugando beisbol nada menos que en Moscú.

La explosión de llegadas de peloteros cubanos a los Estados Unidos tuvo que ver mucho con la experiencia de los primeros que vinieron; con los que triunfaron y con las versiones de ese triunfo que algunas personas inescrupulosas han puesto a circular por la isla como gancho para atraer jóvenes peloteros al negocio del deporte. Lo cierto es que, como dijimos, esa idea de desembarcar en Miami y seguir camino a las grandes ligas pertenece a una novela que muy pocas veces se hace realidad. Según un entrevistado en Miami que asiste regularmente a las exhibiciones o “tryout” de peloteros que se celebran, por ejemplo, en la Universidad Saint Thomas, a esas demostraciones deportivas no suelen ir observadores con posibilidades reales de sacar a los jóvenes hacia adelante en una carrera profesional. Más bien se pierde tiempo y se mal gastan ilusiones y dinero. Muchos de esos cazatalentos que se ven en los bancos de los terrenos de pelota no hacen más que tomar notas que luego nadie leerá. Nuestras fuentes agregan que ese tipo de desgaste lo habían visto en otros lugares como en Hermosillo, México, pero no pensaron que también fuera así en los Estados Unidos.

Sobre las experiencias en la pelota profesional de los Estados Unidos el ex lanzador de los equipos de Villa Clara, Cuba y Tampa Bay Rolando Arrojo (junto a un periodista y comentarista amigo suyo) editó un libro titulado “Confesiones más allá del dugout” (EE.UU. 2007) que recoge entrevistas sobre las experiencias en Estados Unidos de conocidos peloteros cubanos como Jorge Luis Toca, Euclides Rojas, Ariel Prieto, Maels Rodríguez, Osvaldo Fernández y otros; incluido el mismo Arrojo que recuerda todavía las palabras que le dedicó el Comandante Fidel Castro cuando decidió abandonar el equipo Cuba; las cito porque resumen muy bien lo que venimos tratando y muestran una vez más la posición positiva de la parte cubana para solucionar ese problema de las “deserciones”. Dijo Fidel el 10 de julio de 1996 en el Palacio de la Revolución durante la despedida a la delegación cubana a las Olimpiadas de Atlanta: “compraron al mejor del equipo, una persona, por lo demás, respetada y considerada por todos, al pitcher Arrojo, desaparecido, como es clásico, comprado —sabemos quiénes participaron—, porque se asustaron. No pueden vencer al equipo de béisbol, y compraron a Osvaldo, compraron a Liván y compraron a Arrojo”. En el libro no solo se habla de las glorias en los Estados Unidos, también de los obstáculos, de los fracasos, de los trabajos y negocios en que se tuvieron que ocupar para seguir adelante, de los olvidos tras el retiro y de lo que significó para ellos jugar a la pelota en Cuba.

Hace alrededor de un año se vio en la televisión de Miami al Duque Hernández promoviendo una academia de pelota; y más recientemente a Agustín Marquetti acompañado de un hijo del mismo nombre al que no le fue bien como jugador, también promoviendo una empresa para enseñar beisbol.

Resulta que todos, quienes no les fue tan bien y quienes ganaron series mundiales en las grandes ligas con sueldos millonarios, tienen que ponerse a trabajar cuando declinan sus carreras y se retiran porque el dinero nunca es suficiente. Al final resulta que tampoco se gana tanto como se vocifera y hay que seguir sudando en el terreno de pelota o luchando el cheque de jubilación y las ayudas.

Por cosas como estas a veces me pregunto lo mismo que se preguntan muchos de ustedes: ¿por qué no pueden jugar los peloteros cubanos en las grandes ligas u otra liga profesional menor de los Estados Unidos sin que rompan con su país? ¿Por qué no pueden los cubanos, como los demás peloteros latinoamericanos, trabajar profesionalmente en algún equipo de la Major League Baseball (MLB) y residir o vacacionar en la isla? Lo diré claramente: No pueden hacerlo porque sencillamente OFAC (Office of Foreign Assets Control), la Oficina de Control de Activos Extranjeros perteneciente al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, no les permite cobrar un centavo si esa ruptura no se produce. Para decirlo de otra manera: para jugar y cobrar en los Estados Unidos los peloteros cubanos están obligados, quieran o no, a “desertar”.

Yo sé que a muchos deportistas cubanos en los Estados Unidos no les gusta que se les llame “desertores”, y les entiendo, porque casi todos los que han llegado desde mediados de los años 60 hacia acá se sienten parte del movimiento deportivo cubano. Recuerdo que en los momentos de mayor éxito con los Yankees de New York el Duque Hernández seguía diciendo que su equipo era Industriales. Y conozco también que René Arocha sigue queriendo a sus seguidores en Regla, o que el propio Rolando Arrojo sigue conectado con Ranchuelo; el problema es más sencillo y práctico: como les dije, es que si no rompen con Cuba no hay dinero. Y eso pasa solo con Estados Unidos, porque peloteros y entrenadores de pelota de Cuba están contratados en México, Panamá, Japón, España, Italia y hasta en Rusia. Algunos dirán que la Federación Cubana de Beisbol tiene regulaciones y convenios firmados sobre ese intercambio. Y es verdad. Pero países como China, Japón y Corea también son muy estrictos en las condiciones para autorizar la participación de sus deportistas y atletas en el escenario internacional. Por cierto, la dirección de la MLB de los Estados Unidos también regula la participación en eventos de los peloteros de las grandes ligas.

Pero es que ni siquiera se trata de jugar; solamente para que un equipo de la Major League Baseball (MLB) pueda hablar, conversar legalmente con un pelotero salido de Cuba se necesita primero que OFAC emita una declaración oficial que certifique el permiso o se corre el riesgo de una multa bastante alta.

Ni siquiera hay que vivir en los Estados Unidos para recibir esa presión; una persona consultada al respecto envió un correo que creo vale la pena citar extensamente: “Si tienen alguna duda pregúntele al Congresista Demócrata por Nueva York José Serrano el porqué redactó y trató de manera totalmente infructuosa, que se discutiera en el Congreso su proyecto de ley denominado Cuba Baseball Diplomacy Act. Este consistía precisamente en describir la discriminación a los cubanos y eliminar esta prohibición para que como cualquier otro pelotero de cualquier país del mundo los cubanos pudieran jugar en los EE.UU. sin tener para ello que renunciar a su patria. Y si todavía le queda alguna duda averigüe por qué Cuba tuvo que renunciar a priori a los ingresos que legalmente le correspondían, para poder participar en el I Clásico Mundial de Beisbol (Cuba decidió donarlos al Fondo para las víctimas del Katrina). O por qué todavía no se ha podido cobrar lo que le correspondió a Cuba del segundo Clásico.”

He querido dejar para el final lo que me dijo una entrevistada muy especial; una madre que sacó a su hijo a través de Centroamérica, con el objetivo de llegar a los Estados Unidos y que jugara en las grandes ligas, donde ella estaba segura que se haría una estrella. Con cierta emoción narró las peripecias por El Salvador donde su hijo de quince años fue obligado a jugar en un equipo de mayores junto a jugadores de hasta 38 años. Le pidieron el 30% de lo que pudiera ganar el muchacho para traerlo a Miami y aquí lo pasearon por las estaciones de radio y televisión, donde rehusó criticar a su país.

Un canal de televisión local hasta les pidió a él y su madre que cambiaran el hecho de su salida legal por una travesía en balsa; algo a lo que por supuesto ellos se negaron. La madre contó que siempre inculcó a su hijo que más importante que el dinero era poner a un estadio de pie. Y eso puede confirmarlo José Ariel Contreras, quien dinero, habrá ganado, pero nunca más ha recibido un aplauso, nunca más le han pedido un autógrafo, nunca más ha sentido jugar beisbol como lo sintió jugando en Cuba. Aplausos y honores que nunca le faltarán a su coterráneo, y compañero de equipo, Pedro Luis Lazo.

*Edmundo García periodista cubano independiente residente en EE.UU., conductor del programa La Noche se Mueve.



  1. Mabel dice:


Muchos serán llamados… pocos los escogidos


  1. Jorge B. Arce dice:


Pedro Luis Lazo y otros muchos peloteros cubanos que no decidieron probar suerte en la pelota profesional alimentan sus corazones con esos aplausos de los fanes pinareños, villareños ( Ahh, verdad que Las Villas ya no existe, coño!), camagüeyanos, etc., etc. Tomaron en su vida de atleta el camino que quisieron tomar, mantener el perfil que el monopolizador estado les permite. Supongo que se sientan satisfechos por el deber cumplido, creo. De lo contrario, cuando alcancen los 40 y no puedan rendir para esos aplausos y reciban abucheos ( los cubanos son espléndidos en el arte de abuchear hasta a los mejores en un momento malo, en un slugging, por ejemplo-por supuesto con la excepción del comandante-), tendrán que conformarse con eso y con seguir “resolviendo” como cualquier otro cubano aunque no haya sido un atleta de alto rendimiento, para seguir “tirando” a ver qué es lo que pasa al final y se sentirán un poco (confundidos ?), (arrepentidos ?), (encabronados ?), por no haber saltado al tren de las oportunidades cuando les pasó por el lado.


Los otros, esos que usted insinúa engañados por un agentico mentiroso que les prometió Villas y Castillas, están ahí en Miami o en cualquier otra parte viviendo como viven las demás personas, de su esfuerzo diario, trabajando, ahorrando dinero para tiempos peores, criando a sus hijos y a su familia, muchos de ellos porque todos no pueden “Llegar”, porque en las Grandes Ligas, periodista, se reúnen los mejores de todas partes del mundo donde se practica el Baseball. Esos, jóvenes como fuimos usted y yo, con un sueño propio de esa edad (motor impulsor de carreras en cualquiera de los aspectos de la vida), tomaron su decisión cuando lo consideraron propicio y los carceleros dejaran la puerta entreabierta para poder escapar de de esa prisión gigante donde hay que pedir permiso hasta para lo que usted imagina en este momento; y se lanzaron a esforzarse por alcanzar ese sueño con la voluntad puesta en obtenerlo pero sabiendo que todos no llegan.

Pero hay que tomar riesgos porque esa es la vida: Tomar riesgos por sí mismo, sin que ningún patriotero le insinúe mejores caminos ideológicos como opción. Todos habrán puesto toda su tenacidad en alcanzarlo, lo creo, pero todos no poseen la capacidad para convertirse en una estrella deportiva como Michael Jordan porque si todos pudieran ser un Jordan entonces no habría grandes ligas, nada de esos encuentros sería casi épico, sino llano, normal, no habría aptitudes resplandecientes ( Todas las rosas se ven hermosas en un rosal!).


De la misma forma no dudo que algunos de esos ex-peloteros cubanos de Industriales, Pinar del Río, Matanzas, etc. que se decidieron a vivir con total plenitud la UNICA VIDA QUE TIENEN, pudieran haber actuado ambicionando obtener dinero además de fama. Puede ser, es admisible pues, que yo sepa, ninguno es un androide, todos son humanos y la ambición es uno de los dones de Dios, periodista.


Pero su escrito va en otro sentido según se deduce del mismo y no merece conjeturarlo para cuestionarlo. Prefiero que sea “llano” en su intención declarada como algunos peloteros que eligieron esa vida deportiva llana, para saber de “qué rama cuelga el mono”.


Y respecto a la madre que “sacó” a su hijo para ofrecerle una oportunidad de triunfar que no conseguiría en Cuba (a menos que los peloteros que usted prefiere se alimenten, calcen, vistan y resuelvan las demás necesidades básicas con aplausos _incluida la libertad de decidir sobre los andares de uno mismo_;), la admiro porque hizo lo que consideró debía hacer por él. El hecho de que no hayan salido las cosas como termina el cuento de la Bella Durmiente, es otra historia. No creo que los peloteros cubanos de Industriales o Villa Clara sean como algunos otros profesionales que “se creen cosas” y piensen _como algunos cubanos de la isla, que los dólares están en USA colgando de los árboles.
Gracias


sábado, 10 de marzo de 2012

Pedaleando a vapor: Respondiendo a un artículo de la Chiringa de Cuba

Pedaleando a vapor: Respondiendo a un artículo de la Chiringa de Cuba: Respondiendo al Sr. A. Padilla, autor del artículo-spot de la Chiringa… sobre el tema de la prensa en Cuba. Deseo aclarar que no he rev...

Respondiendo a un artículo de la Chiringa de Cuba


Respondiendo al Sr. A. Padilla, autor del artículo-spot de la Chiringa… sobre el tema de la prensa en Cuba.

Deseo aclarar que no he revisado ni corregido ninguno de los escritos que aparecen a continuación excepto el propio por  respeto a la autoría. He incluido luego del escrito principal, las opiniones o comentarios de los visitantes asiduos de esa página que contrastan con la inobjetividad del análisis del autor Padilla.

Jorge B. Arce







Por Alexei Padilla, especial para “La Chiringa de Cuba”

Hace unos días en la guagua que tomo cada tarde para regresar a casa, un joven le pregunto a otro si quería un diario Granma para leerlo por el camino. El muchacho, de unos 20 años, le contestó: “para qué, si en el periódico todo es maravilla mientras las cosas están cada vez más en candela.”

Cuando en junio de 1961, Fidel Castro se dirigió a los intelectuales y artistas cubanos, la frase “Dentro de la Revolución todo. Contra la Revolución nada”, ha sido el leimotiv de innumerables actos de censura, injusticias y justificaciones de hechos y actuaciones del todo ilógicas y contraproducentes.

La errónea interpretación de las palabras del líder de la Revolución, unido a la importación de paradigmas procedentes de la gélida Europa del Este, entre otros factores, ha tenido un efecto devastador en la prensa cubana que se enfrenta a un “explote” de falta de credibilidad, sobre todo en los sectores más jóvenes.

Para los que estudiamos Comunicación no resulta difícil percibir en nuestros barrios, trabajos y lugares de socialización, el pobre impacto que la prensa cubana tiene en la juventud. Yo por ejemplo, fui un fiel lector de magazines como Zunzún, Pionero y una que otra desfasada revista Sputnik o Misha.

Hoy el hábito de lectura sistemática en jóvenes y adolescentes decrece. Los medios de comunicación en la Isla continúan apostando por una fórmula trascendida por el tiempo y como todo lo paga “Liborio”, qué importa si nos miran o no. ¡Qué importa que nos creen o no!

El propio mandatario cubano ha criticado con dureza la ineficacia de la prensa nacional. Sin embargo, el tema de la creación de una ley que regule la actividad de ese sector y el acceso a la información, lleva años debatiéndose sin que se anuncie una solución al asunto.

La premeditada miopía de los medios, la superficialidad de ciertas comentaristas del NTV, dejan claro que el compromiso de las políticas editoriales no es con el PCC, la Revolución del pueblo y para el pueblo, sino con la clase burocrática que ocupa escritorios en todos los ámbitos de la nación.

Podemos criticar al carretonero que vende viandas en la calle a sobreprecio, ya no ilegalmente. Igual puede hacerse con el administrador de un agromercado. Pero por qué no pedirle al funcionario del Ministerio de la Agricultura que tiene que ver, por ejemplo, con la distribución de la papa que de explicaciones a la opinión pública. En Cuba son casi siempre los comunicadores los que, poniendo en su boca las palabras del funcionariado, dan la cara a la población ante las incompetencias de los segundos.

El falso concepto de que decir que los pasillos del hospital Joaquín Albarrán (Clínico de 26) están sucios constituye una ofensa al sistema de Salud, es absurdo y solo contribuye que se sigan perdiendo los elementos que el Ministerio asigna para la higiene de ese centro. Es absurdo además porque todo el mundo puede verlo. ¿Es que acaso se piensa en el qué dirá la gente Miami si esta denuncia se televisara?

Historias similares pululan en toda la geografía isleña pero pocas se llegan a publicar en la prensa, porque temas como esos, rallan la pintura a más de uno de esos personajes que suelen vestir guayaberas o camisas a cuadros.

Resulta penoso que en medio de una batalla económica que avanza pese a los obstáculos internos y externos, los medios carezcan de materiales que con la calidad de los elaborados por Gladys Rubio en el NTV, ilustren los aciertos y desaciertos de los cambios que se acometen.

Con esta prensa que tenemos, solo se garantizará la formación de una juventud apática ante el compromiso con la patria, superficial, frívola y capaz de cambiar toda una historia de luchas por dos o tres migajas del capitalismo.





  1. Mabel dice:


AMÉN!!!


  1. Roberto Sanchez dice:


buen comentario felicidades


  1. Marcos Jesus Concepcion Albala dice:


Muy buen comentario… Si, no tengo duda que es asi…


    • roberto sanchez dice:


es muy bueno oir sobre los problemas de cuba desde la isla a diferencia de otros espacios desde cuba que prefieren hablar del tamaño de las nalgas de la mujer de obama


  1. sergio León dice:


Toda la razón y sobre todo que esto es algo evidente desde hace mucho tiempo y pareciera que es algo sin importancia que solo preocupa a algún que otro ciudadano consiente. Hay que terminar con ese muro invisible pero agobiante que impide la crítica concreta y directa que tanta falta hace para involucrar más a los ciudadanos con la dirigencia y lo que está mal. Mal está¡¡¡¡¡


  1. Internet, prensa y educación en Cuba: ¿enemigos o aliados? « Visión desde Cuba dice:


[...] El amigo cubano Yohandry publicó en su blog la siguiente nota al reproducir el artículo de La Chiringa de Cuba titulado Se necesita una nueva forma de hacer prensa en Cuba: [...]


  1. Miguel Grillo Morales dice:


Contundente artículo. Ya es hora que se reconozca que mucho más que ese enemigo externo, los que verdaderamente le han hecho un daño enorme a la nación, son esos endiosados dirigentes, burócratas corruptos y vive bien, intocables por poseer un carnet del partido y un altísimo puesto. Amedrentados con el eterno cuento de que ahí viene el Lobo, el pueblo impedido de protestar, los ha visto comerse hasta la última oveja. No sé a cuantos cubanos dentro de la Isla les puede llegar artículos como este, imagino que a unos pocos. Es una lástima. Dice un viejo refrán: “Los trapos sucios se lavan en casa”. Pero ¿Qué hacer cuando en casa no te permiten lavar? Confío en que poco a poco, irán cayendo uno a uno, todos esos altaritos que se forman en las sociedades autoritarias. El camino es largo y tortuoso, pero algo es cierto, el más largo viaje comienza con un corto primer paso. ¡Buen viaje!


  1. Manuel Mons dice:


Un comentario sensacional, tienes toda la razón, la prensa en Cuba no juega el palpel de prensa, pero yo creo que la culpa es de nosotros los cubanos, y me explico: En el mundo entero o mejor dicho, en gran parte del mundo sivilizado, cuando los consumidores de algún producto o simplemente el pueblo quiere algún cambio en algo LO EXIGE en Cuba las cosas no son así, los cubanos preferimos quedarnios callado y no exigir las cosas que nos merecemos, por eso la prensa es superficil y miles de cosas más, yo propongo que hagamos una carta al presidente de la república explicandole todos estos temas y la firmemos todos.


    • roberto sanchez dice:


el problema es que si piensas diferente te tildan de enemigo o de estar trabajando para la cia hubo un tiempo que ese gobierno llamaba apatridas a los que querian vivir en otro lugar o no has oido hablar de los actos de repudio cuando lo del mariel no importando que fuera contra niños mujeres y ancianos?




A continuación la respuesta que Jorge B. Arce ofrece como crítica a la idea expresada por el articulista en el séptimo párrafo del escrito que encabeza esta página.








Hola, Sr. Padilla.

En el 7mo. Párrafo de su artículo resalta ex profeso, que son las editoriales de los distintos medios de prensa cubanos los que hacen su trabajo basados en una gran dosis de burocracia y exonera de cualquier responsabilidad de que no sea objetiva y realista, a los elementos políticos de la sociedad cubana que RIGEN EL CAMINO como FUERZA SUPREMA DE DIRECCION de este quehacer equivocado y que, aunque no menciona, no merecen los cubanos.
Eso me llama la atención, sabe?; porque usted tanto como yo o cualquier otro cubano _más que un extranjero_, comprende demasiado bien, requetebién, que en la sociedad cubana, en cualquiera de las manifestaciones sociales, económicas, políticas, culturales, deportivas…el partido es quien dicta las cifras, dosis y direcciones, por favor...


A esa encriptada nomenclatura dirigente de los principales poderes del gobierno, estado y tribunales, le conviene más que a nadie, que no se desaten las “pasiones” por el choque que en la población causan los verdaderos problemas que determinan el rumbo improvisado del estado cubano. Ese silencio cómplice de esa cúpula, que entre conferencia del partido y conferencia; entre congreso y congreso; entre plenarias ordinarias de la asamblea nacional y plenaria ordinaria es interrumpido por “palabritas retóricas” del máximo líder de TODO, no engañan a nadie que no consiente ser engañado, por favor…qué pretende con su “desvío” de la médula del asunto vertiendo responsabilidades que no tienen realmente ese grupo o clase social socialista de “dirigencia media” ?. Ellos no son más que instrumentos como lo es usted mismo que confiesa es un comunicador ( una nueva carrera universitaria “inventada” por los revolucionarios para apartarse del “contaminador camino del Capitalismo” ). No instrumente rodeos en acotar ese asunto de la “mordaza” partidista y la “autocensura” que son los apelativos más próximos al autoritarismo fidelo-stalinista y declare abiertamente lo que realmente piensa sobre el temita que comprendo que es álgido para su caso y no puede darse el gusto de limitarlo con los verbos que yo empleo porque hay una diferencia, no porque somos distintos. Es que no estoy amordazado como antes lo estaba.

Si se pregunta por qué no he centrado mi atención en el resto del spot, le respondo: Ese séptimo párrafo dice todo sobre usted, el resto lo agregó para darle cuerpo al escrito.




Gracias y nos “vemos” en la Chiringa

Jorge B. Arce

jueves, 8 de marzo de 2012

Pedaleando a vapor: El Dr. Geovany Jiménez. La declaración de su huelg...

Pedaleando a vapor: El Dr. Geovany Jiménez. La declaración de su huelg...: El blogger cubano Dr. Geovany Jiménez, suspendido de su profesión por reclamar derechos civiles en carta dirigida al Ministro de Salud cu...

El Dr. Geovany Jiménez. La declaración de su huelga de hambre.



El blogger cubano Dr. Geovany Jiménez, suspendido de su profesión por reclamar derechos civiles en carta dirigida al Ministro de Salud cubano, ha mostrado que sabe reclamar sus derechos con una actitud legal y correcta. Como de costumbre, la administración cubana no responde estas quejas elevadas dentro del marco general y al cabo de 5 años, se declara en huelga de hambre para que le restituyan sus derechos legítimos.

La reacción de los visitantes de su blog “El Ciudadano Cero”, ha sido variada. Como es de suponer, encuentra apoyo, aliento y también denostación.  Como soy un visitante consuetudinario de ese website por la pulcritud de sus contenidos, le expresé lo que pensaba de su decisión y que aparece a continuación. Un día después, reconsiderando todos sus spots anteriores sobre el mismo tema, la reclamación, le envié el mensaje que aparece con el número dos.



1

No puedo dejar de pensar desde que he leído su ultimátum, en lo valiosa de su vida que acaba de colocarse en el latente riesgo de perderse en toda su plenitud. Me resulta difícil opinar en semejante situación y prefiero apoyarlo en su intención respetando su legítima voluntad fortalecida por haber sido mancillada por sus verdugos ideológicos, nefastos burócratas disfrazados de patrioteros escudados en un falso amor a la Patria. No puedo evitar temer por su vida dado que su vida para esos bastardos no vale nada y estarán tal vez pensando que quizás con su actitud les quite el dolor de muelas que tal acto les produce. Vea usted lo que ha ocurrido a quienes tomaron ese drástico y dramático camino. La vida humana de la gente del pueblo que tal gobierno está obligado a defender sin consideraciones ideológicas, no tiene valor para ellos. Es la verdad.


Sea fuerte en su empeño si es lo que prefiere. Hágase secundar por personas capaces de en casos extremos decidir en atención a sus intereses. No lo haga sólo porque correrá el riesgo de que su actitud sea re direccionada acusando la imposibilidad de expresarse por sí mismo con plenas facultades.


Le admiro.



2
He terminado ahora mismo de leer y releer los comentarios que fueron colgados en su blog en respuesta a su declaración de huelga de hambre para mover al gobierno a reinstalarlo en su condición de médico. Realmente ya le he dado mi opinión respecto a esa decisión que muchos, gracias a Dios, reconocen como personal. Sin embargo, dado el giro que el spot ha tenido debido a los comentarios de disímiles direcciones ideológicas y humanas que ostenta ahora a las 7 pm, siento el deseo de valorar los argumentos más importantes que esas personas han aportado con buenas unos, con malas intenciones otros.


Imagino que usted tiene la oportunidad en este momento de monitorear esta página por usted mismo o con la ayuda de algún amigo. Le aseguro que no se está perdiendo nada porque encuentro en los comentarios más adversarios que amigos sin mencionar algunos tonos groseros y fuera de lugar, tanto que por un momento pensé que estaba de nuevo en una bronca callejera de Centro Habana. A esos no tiene por qué prestar atención. Quien denigra, ultraja, mancilla, insulta y descalifica no merece sino compasión por la extrema pobreza de su materia gris en funciones. Esa actitud sólo demuestra un alma sin rumbo cargada de odio y de envidia. No lo tome en cuenta.


En cuanto a quienes tratan de apoyarlo moralmente, claro, ofreciéndole una especie de lealtad o fidelidad, dude porque nadie que no ame a su propia vida puede amar la de otro y de hecho a usted. Puede que ese consejo carezca de dobles intenciones pero de todos modos no es sano.


Considere que varias personas que lo conocen personalmente no han dudado en desacreditar su decisión y puesto en duda su integridad moral y eso, sin que sienta el estómago aún retorcerse por el hambre.


Pero le confieso algo. Soy abogado y como tal pienso cuando analizo el mundo a mi alrededor y no es coherente la actitud ciudadana, individual, valiente, legítima y empleando los recursos legales que esa propia administración y algunos derroteros administrativos le brindan que usted ha venido utilizando desde su primera nota de protesta reclamativa ante quien y como corresponde ( aún le falta el entorno judicial en contra de la propia administración ) para adoptar una conducta desesperada como la de declararse en huelga de hambre. Eso, permítame llamarle amigo, no es coherente, es como si de repente usted haya olvidado el protocolo legal y esté de pie en una tabla sobre la borda con el agua cuajada de tiburones. No lo entiendo, créame. Y por favor, no me hable de honor mancillado que vivimos en 2012 no en el siglo XVIII; no necesita ofrendar su vida para probar su verdad, no es necesario en absoluto. Usted, hasta el momento_ con la complicidad de la propia administración que le ha respondido con el silencio, que en Derecho es una respuesta_ , a mí me ha demostrado que tiene la razón sin considerar la posición de la contraparte que obra de forma ilegítima, porque le debe una respuesta y porque utiliza el silencio administrativo para demostrar que su reclamación no tiene valor para ella.
Sujétese de eso. Localice un abogado experimentado en estos derroteros administrativos que existen en Cuba, no lo dude. Indague. Visite los bufetes no solo capitalinos, hay otros que cuentan con profesionales preparados y con fuerza moral para estremecer los estrados hasta el Supremo. Créame.
Pero le repito, la huelga de hambre está fuera de lugar aunque le reitero mi respeto por ser su decisión personal. Y me temo que no logrará nada con ello., porque si la administración pretende conferirle su pedido lo haría sin la presión de semejante acto contra su propia vida pues lo primero que harían sería descalificarlo como un ciudadano y convertirlo en un mercenario pagado por el “Imperio”. No propicie esa situación porque usted no necesita una historia que lo absuelva, sino su talla moral.
Gracias.


Post Scritum: No quiero dejar pasar la oportunidad de invitarles al blog del Dr. Jiménez: "El Ciudadano Cero".

domingo, 4 de marzo de 2012